Boletín Agrometeorológico - Vista previa - Tarapacá - Publicación de Junio 2026
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Boletín Nacional de Análisis de Riesgos Agroclimáticos para las Principales Especies Frutales y Cultivos y la Ganadería

JUNIO 2026 — REGIÓN TARAPACÁ

 

Autores INIA


Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
Marcel Fuentes Bustamante, Ingeniero Civil Agrícola MSc., Quilamapu
Raúl Orrego, Ingeniero en Recursos Naturales, Dr, Quilamapu
René Sepúlveda, Ingeniero Civil Agrícola (C), Quilamapu

Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz

Introducción

La I Región de Tarapacá presenta tres climas diferentes: 1 Climas fríos y semiáridos (BSk) en Alsore, Caraguane, Pansuta, Payacollo, Parajalla Vilacollo; 2 Los climas calientes del desierto (BWh) en Iquique, Bajo Molle, Tres Islas, Playa Blanca, Los Verdes ; y 3 el que domina corresponde a Los climas fríos del desierto (BWk) en Colchane, Pisiga, Central Citani, Isluga, Escapiña.

Este boletín agroclimático regional, basado en la información aportada por www.agromet.cl y https://agrometeorologia.cl/ , así como información auxiliar de diversas fuentes, entrega un análisis del comportamiento de las principales variables climáticas que inciden en la producción agropecuaria y efectúa un diagnóstico sobre sus efectos, particularmente cuando estos parámetros exhiban comportamientos anómalos que pueden afectar la cantidad o la calidad de la producción.

Datos de Temperatura y precipitación en  Aeródromo Iquique , Tarapacá, desde 2020 a 2026

Resumen Ejecutivo

Durante el inicio del invierno, la Región de Tarapacá continúa bajo un escenario climático dominado por precipitaciones prácticamente ausentes, temperaturas máximas superiores a lo normal y una fase El Niño de intensidad débil que, hasta ahora, no ha generado cambios significativos en el régimen de lluvias del Norte Grande. En materia hídrica, la disponibilidad de agua sigue dependiendo principalmente de acuíferos y aportes provenientes de las cuencas altoandinas, por lo que persiste la necesidad de administrar cuidadosamente el recurso. Frente a este escenario, las recomendaciones agropecuarias se orientan a maximizar la eficiencia del riego en cultivos como quinoa y limón, monitorear la humedad del suelo y controlar malezas y plagas que compiten por recursos escasos. En la ganadería altiplánica, se aconseja resguardar las fuentes de agua, evaluar periódicamente la condición corporal de camélidos y reforzar el manejo sanitario para enfrentar de mejor manera un trimestre que continuará marcado por la aridez y la incertidumbre hídrica.

Componente Meteorológico

¿Qué está pasando con el clima?

La Región de Tarapacá enfrenta el invierno de 2026 bajo condiciones climáticas que continúan caracterizándose por una marcada escasez de precipitaciones en los sectores costeros y de pampa, mientras el Altiplano mantiene un comportamiento relativamente más favorable gracias a la influencia de mecanismos atmosféricos tropicales. Los pronósticos estacionales de la Dirección Meteorológica de Chile indican que el trimestre junio-julio-agosto se desarrollará dentro de una condición seca propia de la estación en gran parte de la región, sin señales que permitan anticipar precipitaciones significativas en las zonas habitadas de menor altitud. Paralelamente, las temperaturas máximas tenderían a ubicarse por sobre los valores normales para la época, reflejando una continuidad del calentamiento observado durante los últimos años en el norte del país. Aunque la reciente declaración oficial de una fase El Niño por parte de la NOAA suele asociarse históricamente a una mayor disponibilidad de humedad en sectores del Pacífico oriental, sus efectos durante el invierno austral son menos evidentes en Tarapacá que en las regiones del centro y sur de Chile. De hecho, la evidencia acumulada durante eventos recientes muestra que la presencia de El Niño no necesariamente se traduce en aumentos relevantes de precipitación en el extremo norte, particularmente cuando interactúa con patrones atmosféricos regionales modificados por el calentamiento global. Los registros hidrometeorológicos disponibles indican que el Altiplano regional presenta actualmente una situación cercana a la normalidad e incluso con leves superávits acumulados en algunas estaciones de referencia, mientras que el resto del territorio mantiene una condición predominantemente árida. En consecuencia, el escenario climático para Tarapacá durante este invierno puede describirse como estable y seco, con temperaturas relativamente altas para la estación, escasas oportunidades de lluvia y una fuerte dependencia de los recursos hídricos almacenados durante temporadas anteriores, situación que obliga a mantener una vigilancia permanente sobre la evolución de las reservas de agua disponibles para consumo humano y actividades productivas.

Figura 1. Las probabilidades del fenómeno ENSO indican cuáles serán las condiciones meteorológicas esperadas durante la temporada agrícola actual.

Figura 2. Evolución de Modelos de predicción del comportamiento del fenómeno ENSO representando la probabilidad de ocurrencia de La Niña en la mitad inferior del gráfico, y la de El Niño en la mitad superior del gráfico. Los registros en el rango entre -0.5 y +0.5 representan un pronóstico d condiciones neutras, y los registros sobre 0.5 indican el probable desarrollo del fenómeno del Niño.

Figura 3.- Comparación de temperaturas medias del mes entre años en Iquique, Pica y Ollague.

Estación Pica

La estación Pica corresponde al distrito agroclimático 15-2-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7°C, 18.1°C y 29.3°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.8°C (2.8°C sobre la climatológica), la temperatura media 20.8°C (2.7°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 31.6°C (2.3°C sobre la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 0 mm. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 0.5 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 5 mm, lo que representa un déficit de 90%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 0 mm.

 

 

 

 

Componente Hidrológico

¿Qué está pasando con el agua?

Los recursos hídricos de la Región de Tarapacá presentan actualmente una situación relativamente más estable que la observada en gran parte del centro y norte chico de Chile, aunque continúan condicionados por la extrema aridez característica del territorio. Los registros hidrológicos muestran que las precipitaciones acumuladas en sectores altiplánicos se mantienen cercanas a los valores históricos, e incluso algunas estaciones presentan leves superávits, favoreciendo la disponibilidad de agua en quebradas y bofedales de altura. Sin embargo, en las zonas costeras, pampinas y precordilleranas persiste una fuerte dependencia de las reservas subterráneas y de los aportes provenientes de las cuencas altoandinas. La ausencia de precipitaciones significativas durante el otoño y la limitada ocurrencia de lluvias invernales propias de la región impiden una recuperación importante de los recursos hídricos superficiales. Aunque la reciente instalación de una fase El Niño podría modificar parcialmente las condiciones atmosféricas sobre el Pacífico, sus efectos sobre la disponibilidad hídrica regional suelen ser reducidos durante el invierno. En consecuencia, la Región de Tarapacá mantiene una situación hídrica relativamente estable, pero sustentada principalmente en reservas acumuladas y en la gestión cuidadosa de acuíferos y fuentes de abastecimiento, por lo que continúa siendo esencial monitorear la evolución de las precipitaciones altiplánicas y de los niveles de agua subterránea durante los próximos meses.

7.- Napa subterránea en la Pampa del Tamarugal

Análisis de Posibles Riesgos Agroclimáticos en los Principales Rubros Agrícolas

Altiplano

En la macrozona Norte Grande, que comprende las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, los cultivos de quinoa se desarrollan actualmente bajo condiciones ambientales marcadas por la escasez de precipitaciones en los sectores costeros y de pampa, temperaturas máximas superiores a los valores normales y una disponibilidad hídrica que depende principalmente de reservas subterráneas y de los aportes generados en las cuencas altoandinas. En este contexto, los productores deberían prestar especial atención a las etapas de crecimiento vegetativo, floración y formación de grano, que son particularmente sensibles a restricciones de agua y a episodios de estrés térmico. Aunque la quinoa es reconocida por su notable capacidad de adaptación a ambientes áridos y salinos, la persistencia de condiciones secas durante el próximo trimestre hace recomendable optimizar el uso del recurso hídrico mediante riegos oportunos y de alta eficiencia, evitando pérdidas por evaporación y favoreciendo un desarrollo uniforme del cultivo. Asimismo, resulta conveniente monitorear periódicamente la humedad del suelo y el estado de las plantas para detectar tempranamente síntomas de marchitez o reducción del crecimiento. En los sectores altiplánicos, donde las reservas de agua dependen de las precipitaciones estivales acumuladas y de la disponibilidad en bofedales y quebradas, es importante mantener una gestión cuidadosa del recurso para asegurar el abastecimiento durante las fases reproductivas. También se recomienda vigilar la presencia de plagas y enfermedades, especialmente en períodos donde aumenten las temperaturas diurnas, y mantener el control de malezas que puedan competir por agua y nutrientes. Si bien la reciente instalación de una fase El Niño podría modificar algunos patrones atmosféricos regionales, no se esperan cambios significativos en el régimen de lluvias invernales del Norte Grande, por lo que la planificación del cultivo debe continuar basada en un escenario predominantemente seco, privilegiando prácticas de conservación de humedad y eficiencia en el uso del agua para resguardar el potencial productivo de la quinoa.


Pampa > Frutales > Limón

En la macrozona Norte Grande, donde se concentra la producción del tradicional limón de Pica y otros huertos de cítricos adaptados a condiciones áridas, el cultivo se encuentra durante el invierno en una etapa caracterizada por el desarrollo y maduración de frutos, junto con la preparación fisiológica para futuras floraciones. Durante los próximos meses se espera que continúen predominando las condiciones secas, con precipitaciones escasas o ausentes en gran parte del territorio y temperaturas máximas que tenderán a ubicarse sobre los valores normales para la época. A ello se suma una situación hídrica que, si bien presenta cierta estabilidad gracias a los recursos almacenados en acuíferos y a los aportes provenientes de las cuencas altoandinas, continúa dependiendo de una administración cuidadosa del agua disponible. En este escenario, resulta fundamental optimizar el manejo del riego mediante aplicaciones ajustadas a las necesidades reales del cultivo, evitando tanto el estrés hídrico como las pérdidas por percolación profunda o evaporación. El monitoreo periódico de la humedad del suelo y del estado hídrico de los árboles permitirá mantener una adecuada calidad de fruta y favorecer la acumulación de reservas necesarias para la siguiente temporada productiva. Asimismo, se recomienda revisar la eficiencia de los sistemas de riego presurizado, reparar eventuales pérdidas y mantener libre de malezas la zona de goteo para reducir la competencia por agua y nutrientes. Las condiciones relativamente cálidas que podrían registrarse durante el trimestre también justifican mantener vigilancia sobre plagas y enfermedades que afectan brotes, hojas y frutos, realizando monitoreos frecuentes para detectar oportunamente cualquier incremento de sus poblaciones. Aunque la reciente instalación de una fase El Niño podría modificar algunos patrones atmosféricos regionales, no se proyectan aumentos significativos de precipitación para esta macrozona, por lo que la estrategia productiva del limón debería continuar orientada a maximizar la eficiencia en el uso del agua y preservar la condición fisiológica de los árboles frente a un escenario predominantemente seco.


Disponibilidad de Agua PDF
Análisis Del Indice De Vegetación Normalizado (NDVI) PDF
Indice De Condición De La Vegetación (VCI) (En Evaluación) PDF

Para el monitoreo del estado de la vegetación en la Región se utilizó el índice de condición de la vegetación, VCI (Kogan, 1990, 1995). Este índice se encuentra entre valores de 0% a 100%. Valores bajo 40% se asocian a una condición desfavorable en la vegetación, siendo 0% la peor condición histórica y 100% la mejor (tabla 1).

En términos globales la Región presentó un valor mediano de VCI de 55% para el período comprendido desde el 9 de mayo al 24 de mayo. A igual período del año pasado presentaba un VCI de 41% (Fig. 1). De acuerdo a la Tabla 1 la Región de Tarapacá, en términos globales presenta una condición Favorable.

Tabla 1. Clasificación de la condición de la vegetación de acuerdo a los valores del índice VCI.

 

Tabla 2. Resumen de la condición de la vegetación comunal en la Región de acuerdo al análisis del índice VCI.

 

Figura 1. Valores del índice VCI para el mismo período entre los años 2000 al 2026 para la Región de Tarapacá

 

Figura 2. Valores promedio de VCI en Matorrales en la Región de Tarapacá

 

Figura 3. Valores promedio de VCI en praderas en la Región de Tarapacá

 

Figura 4. Valores promedio de VCI en terrenos de uso agrícola en la Región de Tarapacá

 

Figura 5. Valores comunales promedio de VCI en la Región de Tarapacá de acuerdo a la clasificación de la Tabla 1.

 

Las comunas que presentan los valores más bajos del índice VCI en la Región corresponden a c("Pozo Almonte", "Camiña", "Huara", "Pica", "Iquique") con c(13, 15, 21, 24, 30)% de VCI respectivamente.

Figura 6. Valores del índice VCI para las 5 comunas con valores más bajos del índice del 9 de mayo al 24 de mayo.

Análisis Del Índice De Vegetación Ajustado al Suelo (SAVI) PDF

Respecto de la respuesta fisiológica de las plantas al efecto del clima, las imágenes satelitales reflejan la magnitud del crecimiento o disminución de la cobertura vegetal en esta época del año mediante el índice de vegetación SAVI (Desviación Normalizada del Índice de Vegetación Ajustado al Suelo).

Para esta quincena se observa un SAVI promedio regional de 0.07 mientras el año pasado había sido de 0.08. El valor promedio histórico para esta región, en este período del año es de 0.08.

El resumen regional en el contexto temporal se puede observar en el siguiente gráfico.

La situación por comunas se presenta en el siguiente gráfico, donde se presentan las comunas con índices más bajos.