Boletín Agrometeorológico - Vista previa - Atacama - Publicación de Julio 2026
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Boletín Nacional de Análisis de Riesgos Agroclimáticos para las Principales Especies Frutales y Cultivos y la Ganadería

JULIO 2026 — REGIÓN ATACAMA

 

Autores INIA

Claudio Balbontín Nesvara, Ing. Agrónomo, Dr., Intihuasi
Francisco Tapia Contreras, Ing. Agrónomo, MSc., Intihuasi
Erica González Villalobos, Téc. Biblioteca, Intihuasi
Cornelio Contreras Seguel, Ing. Agrónomo, Intihuasi
Giovanni Lobos, Ing. Agrónomo, Mg., Intihuasi, Investigador, Intihuasi
Alvaro Castillo, Técnico Agr., INIA Intihuasi, Tecnico Agricola, Intihuasi

Marcel Fuentes Bustamante, Ingeniero Civil Agrícola MSc., Quilamapu
Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
Raúl Orrego, Ingeniero en Recursos Naturales, Dr, Quilamapu
René Sepúlveda, Ingeniero Civil Agrícola (C), Quilamapu

Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz

Introducción

La III Región de Atacama presenta varios climas diferentes: 1 clima de la tundra (ET) en Paso Mallo y El Ternerito; 2 Climas fríos y semiáridos (BSk) en Tambería, Angostura, Tinajillas, El Chacay y La Laguna; 3 climas calientes del desierto (Bwh) en El Salado, Caleta Pan de Azúcar, Chañaral, Barquito y El Caleuche; y 4 los que predominans son los climas fríos del desierto (BWk) en Molino, Resguardo de Copiapó, Juntas de Coplapó, Los Caserones y Carrizalillo.

Este boletín agroclimático regional, basado en la información aportada por www.agromet.cl y https://agrometeorologia.cl/ , así como información auxiliar de diversas fuentes, entrega un análisis del comportamiento de las principales variables climáticas que inciden en la producción agropecuaria y efectúa un diagnóstico sobre sus efectos, particularmente cuando estos parámetros exhiban comportamientos anómalos que pueden afectar la cantidad o la calidad de la producción.

Datos de Temperatura y precipitación en  Falda Verde, Chañaral, Atacama, desde 2020 a 2026

Resumen Ejecutivo

La Región de Atacama atraviesa uno de los inviernos más húmedos de los últimos años, con precipitaciones ampliamente superiores a los promedios históricos y eventos de lluvia que han generado crecidas, escurrimientos e inundaciones localizadas en algunos sectores agrícolas. Estas precipitaciones han contribuido a mejorar la disponibilidad de recursos hídricos, aumentar los caudales y favorecer la recarga temporal de las cuencas, reduciendo parcialmente los efectos acumulados de la prolongada sequía. Para los olivares, este escenario representa tanto oportunidades como desafíos: la mayor humedad del suelo favorece la recuperación de reservas hídricas para el crecimiento primaveral, pero los excesos de agua pueden provocar problemas de drenaje, asfixia radicular y un mayor riesgo de enfermedades en huertos con suelos poco permeables. Por ello, se recomienda revisar drenajes, reparar infraestructura afectada por escurrimientos y monitorear el estado sanitario de los árboles. Con temperaturas que tenderían a aumentar gradualmente durante el próximo trimestre, los olivos disponen de buenas condiciones para iniciar su actividad vegetativa, siempre que se manejen adecuadamente los efectos residuales de las lluvias e inundaciones recientes.

Componente Meteorológico

En la Región de Atacama, el invierno de 2026 ha mostrado un comportamiento climático excepcionalmente más húmedo que el observado en años recientes. Los registros disponibles indican importantes superávits de precipitación en gran parte de la región, destacando Copiapó con 24,2 mm acumulados, equivalente a un 89% por sobre el promedio histórico, mientras que Vallenar registra 150 mm acumulados y un superávit del 100%. En sectores cordilleranos y precordilleranos los montos han sido aún más significativos, con estaciones como San Félix acumulando cerca de 189 mm durante el año, valores muy superiores a los habituales para una región caracterizada por su clima árido.

Este escenario responde a una temporada invernal particularmente activa en el norte de Chile, con varios eventos de precipitación que han alcanzado zonas donde normalmente las lluvias son escasas. Como consecuencia, se han observado condiciones poco frecuentes para la región, incluyendo escurrimientos superficiales, saturación temporal de algunos suelos agrícolas y una mayor disponibilidad de humedad en valles y quebradas. A diferencia de Tarapacá y gran parte del Norte Grande, donde persisten condiciones secas y déficits pluviométricos importantes, Atacama se ha beneficiado de un régimen de precipitaciones significativamente superior al promedio.

En términos generales, la región atraviesa uno de los inviernos más lluviosos de los últimos años, con precipitaciones que han contribuido a revertir parcialmente la aridez acumulada de temporadas anteriores. Este comportamiento sitúa a Atacama como una de las regiones con mayor anomalía positiva de lluvias durante 2026, dentro de un contexto climático nacional marcado por una temporada invernal más activa desde Atacama hasta Biobío y por una mayor frecuencia de sistemas frontales capaces de generar precipitaciones e inundaciones significativas en sectores tradicionalmente secos del país.

Estación Amolana

La estación Amolana corresponde al distrito agroclimático 3-3. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 4.2°C, 13.2°C y 22.2°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de junio en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 4.7°C (0.5°C sobre la climatológica), la temperatura media 16°C (2.8°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 27°C (4.8°C sobre la climatológica). En el mes de junio se registró una pluviometría de 1.8 mm, lo cual representa un 10% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a junio se ha registrado un total acumulado de 6.9 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 48 mm, lo que representa un déficit de 85.6%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 0.2 mm.

 

 

 

 

Estación CE Huasco

La estación CE Huasco corresponde al distrito agroclimático 3-4-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 5.4°C, 13.6°C y 21.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de junio en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.3°C (1.9°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.8°C (0.2°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 20.4°C (-1.4°C bajo la climatológica). En el mes de junio se registró una pluviometría de 2.3 mm, lo cual representa un 19.2% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a junio se ha registrado un total acumulado de 17.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 22 mm, lo que representa un déficit de 20.9%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 0.5 mm.

 

 

 

 

Estación Falda Verde

La estación Falda Verde corresponde al distrito agroclimático 15-3-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.5°C, 11.9°C y 15.3°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de junio en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 12.1°C (3.6°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.9°C (2°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 15.8°C (0.5°C sobre la climatológica). En el mes de junio se registró una pluviometría de 0 mm, lo cual representa un 0% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a junio se ha registrado un total acumulado de 3.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 13 mm, lo que representa un déficit de 73.8%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 0.7 mm.

 

 

 

 

Estación La Copa

La estación La Copa corresponde al distrito agroclimático 3-4-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 6.5°C, 12.9°C y 19.4°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de junio en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 6.5°C (Igual al valor climatológico), la temperatura media 13.3°C (0.4°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 19.9°C (0.5°C sobre la climatológica). En el mes de junio se registró una pluviometría de 1.1 mm, lo cual representa un 22% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a junio se ha registrado un total acumulado de 2.8 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 10 mm, lo que representa un déficit de 72%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 1.3 mm.

 

 

 

 

Componente Hidrológico

 

En la Región de Atacama, los recursos hídricos presentan durante la última semana reportada de julio de 2026 una situación significativamente más favorable que la observada en años recientes, gracias a las abundantes precipitaciones registradas durante el invierno. Los datos indican superávits pluviométricos generalizados en gran parte de la región, con estaciones como Copiapó registrando un 89% por sobre el promedio histórico y Vallenar acumulando precipitaciones equivalentes a un 100% de superávit. Estos aportes han favorecido el aumento de escorrentías y la recuperación temporal de la disponibilidad de agua en diversas cuencas regionales.

Las lluvias de julio también provocaron incrementos en los caudales de ríos y quebradas, generando una mejora en la oferta hídrica para la agricultura, los ecosistemas y otros usos productivos. A diferencia de años anteriores, marcados por una severa escasez de precipitaciones, la región experimenta durante 2026 un escenario hidrológico excepcionalmente más húmedo, con aportes que han contribuido a aliviar parcialmente los efectos acumulados de la sequía prolongada.

En términos generales, Atacama atraviesa una de las mejores condiciones hídricas de los últimos años. Aunque la región mantiene su carácter naturalmente árido y la necesidad de una gestión cuidadosa del agua, la última semana de julio refleja una recuperación significativa de los recursos hídricos, impulsada por una temporada invernal inusualmente lluviosa para el norte de Chile.

FLUVIOMETRÍA

Durante junio los principales ríos de la Región de Atacama se mantuvieron muy por debajo de sus promedios históricos. Copiapó registró un leve aumento respecto a mayo, mientras que Huasco presentó una disminución.

Así, para el período de junio la estación Río Copiapó en Pastillo registró un caudal de 0,9 m3/s, 60,9% por debajo del promedio histórico (2,3 m3/s), y 25,0% menor que en junio de 2025 (1,2 m3/s). En relación al mes anterior (0,8 m3/s), el caudal aumentó un 12,5%.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

De la misma manera, en la estación Río Huasco en El Maitén el caudal fue de 1,3 m3/s, 78,0% por debajo del promedio histórico (5,9 m3/s) y 55,2% menor respecto al mismo período del año pasado (2,9 m3/s). Respecto de mayo (1,5 m3/s), el caudal disminuyó un 13,3%.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

En términos generales, ambos ríos de la región mantienen caudales muy por debajo del promedio histórico, con déficits marcados tanto en el río Copiapó (-60,9%) como en el río Huasco (-78,0%). Al comparar con mayo de 2026, Copiapó registró un aumento (+12,5%) mientras que Huasco disminuyó (-13,3%). En comparación con junio de 2025, ambos ríos muestran caídas, siendo más pronunciada en Huasco (-55,2%) que en Copiapó (-25,0%).

Río Junio 2026
(m³/s)
Promedio
(m³/s)
Variación
2026 vs Prom.
Junio 2025
(m³/s)
Variación
2026 vs 2025
Mayo 2026
(m³/s)
Variación
Jun vs May
Río Copiapó 0,9 2,3 -60,9% 1,2 -25,0% 0,8 +12,5%
Río Huasco 1,3 5,9 -78,0% 2,9 -55,2% 1,5 -13,3%

 

AGUAS SUBTERRÁNEAS y EMBALSES

El pozo Hacienda Manflas (acuífero Río Copiapó, sector aguas arriba del embalse Lautaro) registró en junio un nivel estático en torno a 1.389 m.s.n.m., equivalente a unos 29 m desde la superficie, mostrando una leve tendencia a la baja en los últimos meses tras el máximo alcanzado a comienzos de 2024.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

En el pozo Hacienda María Isabel (acuífero Río Copiapó, sector Piedra Colgada/Angostura), el nivel estático en junio se situó en torno a 114,5 m.s.n.m., equivalente a aproximadamente 5,5 m desde la superficie, manteniendo la fluctuación estacional normal observada desde 2021.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

En el sector Vallenar Alto, el pozo AP Vallenar (acuífero Huasco) mostró en junio un nivel dinámico en torno a 377 m.s.n.m., equivalente a cerca de 29 m desde la superficie, valor similar al de los meses previos, aunque por debajo de los niveles registrados entre 2021 y 2023.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

Por su parte, el pozo Freirina (acuífero Huasco, sector Freirina Bajo) se mantuvo estable en junio, con un nivel estático en torno a 82,4 m.s.n.m., equivalente a cerca de 1,6 m desde la superficie, sin variaciones significativas respecto a los meses previos.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

El embalse Lautaro registró al 30 de junio un volumen de 2,6 millones de m3, lo que representa una disminución de 50,0% respecto al mismo mes de 2025 (5,2 millones de m3). Este valor equivale a cerca del 21,7% del promedio histórico mensual (12 millones de m3) y corresponde aproximadamente al 10% de su capacidad total de almacenamiento (26 millones de m3).

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

Finalmente, el embalse Santa Juana alcanzó al 30 de junio un volumen de 86,5 millones de m3, lo que representa una disminución de 18,2% respecto al mismo mes de 2025 (105,8 millones de m3). Este valor equivale a cerca del 69,2% del promedio histórico mensual (125 millones de m3) y corresponde aproximadamente al 52% de su capacidad total de almacenamiento (166 millones de m3).

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 578 junio 2026)

Análisis de Posibles Riesgos Agroclimáticos en los Principales Rubros Agrícolas

Valle Copiapó > Frutales > Olivo

Durante los meses de junio y julio, una vez finalizada la cosecha de olivas, el cultivo ingresa a la etapa de receso invernal. En este período se deben realizar labores fundamentales para preparar el huerto para la siguiente temporada productiva.

Una de las principales actividades corresponde a la poda de producción, orientada a eliminar ramas y ramillas dañadas, envejecidas, mal ubicadas o improductivas. Esta labor debe favorecer el desarrollo y la adecuada distribución de ramillas jóvenes, principalmente de uno, dos y hasta tres años de edad, ya que corresponden a la madera con mayor potencial productivo. Estas ramillas deben quedar bien iluminadas, ubicadas hacia el exterior de la copa y dispuestas de manera que faciliten la próxima cosecha.

En huertos destinados a cosecha manual, la poda debe permitir que la fruta se ubique a una altura adecuada, facilitando una labor eficiente, segura y de menor esfuerzo para los trabajadores. En el caso de huertos con cosecha mecanizada, la estructura del árbol debe ajustarse al ancho, altura y características operativas de la maquinaria utilizada.

La poda también debe considerar un manejo adecuado de los residuos. Se recomienda triturar o chipear los restos de poda y distribuirlos sobre la zona de plantación. Esta práctica contribuye a proteger el suelo, reducir la evaporación, mejorar la infiltración de agua, aportar materia orgánica y favorecer un manejo más eficiente del riego.

Durante el receso invernal, debido a la menor demanda hídrica del cultivo y a la reducción de los tiempos de riego, puede producirse una acumulación de sales en el perfil del suelo, especialmente en el borde del bulbo húmedo. Por ello, es recomendable realizar riegos de lavado profundos, con el objetivo de desplazar las sales fuera de la zona de mayor actividad radicular y mantener el bulbo húmedo en condiciones adecuadas para el inicio de la nueva temporada.

Asimismo, el invierno es un período oportuno para realizar la mantención completa del sistema de riego. Se debe considerar la limpieza de estanques, filtros y líneas de conducción, además de la revisión de válvulas, tuberías, laterales de riego y goteros. También es necesario inspeccionar el equipo de bombeo, el sistema eléctrico y los componentes mecánicos, con el fin de prevenir fallas y asegurar un funcionamiento eficiente y seguro al inicio de la temporada de riego.

En caso de ocurrencia de precipitaciones, las que normalmente no superan los 40 mm por evento, se recomienda, una vez finalizada la lluvia, realizar riegos de 3 a 4 horas. Esta práctica permite restablecer y mantener el bulbo de mojamiento, favoreciendo que las sales permanezcan desplazadas hacia la periferia de la zona húmeda.

Los eventos de lluvia de baja magnitud pueden alterar la distribución de sales en el perfil del suelo, movilizándolas hacia sectores con mayor presencia de raíces activas. Esta condición puede afectar el normal funcionamiento fisiológico del cultivo, especialmente en zonas con antecedentes de salinidad, por lo que el riego posterior a la precipitación contribuye a reducir el riesgo de estrés salino.


Valle Huasco > Frutales > Olivo

La situación del cultivo olivícola en la provincia del Huasco se encuentra actualmente en etapa de receso invernal, una vez concluida la cosecha de olivas. En este período se recomienda realizar labores de poda orientadas a mejorar la estructura productiva del árbol y preparar el huerto para la próxima temporada.

La poda debe considerar, en primer lugar, la eliminación de chupones desde la zona basal del tronco, debido a que estos brotes constituyen un punto crítico para el refugio y desarrollo de plagas. Asimismo, se recomienda favorecer la apertura de copa y reducir la altura en árboles añosos, mediante cortes de mayor magnitud cuando sea necesario. Esta labor permite estimular el desarrollo de ramillas productivas bien expuestas a la luz, ubicadas a una altura adecuada para facilitar una cosecha posterior eficiente y segura.

En aquellos árboles con presencia de quintral del olivo, esta labor debe aprovecharse para localizar y remover la planta parásita. Para ello, se recomienda efectuar cortes de poda al menos 20 cm por debajo del punto de inserción del quintral, incorporando parte del tejido del olivo hospedante, con el objetivo de reducir o eliminar la infestación y disminuir el riesgo de rebrote. Para los restos de poda, es recomendable su tratamiento medianto trituración o chipeo de la madera resultantes y utilizar inmediatamente como enmienda organica de los mismos huertos.

Respecto del manejo hídrico, se recomienda mantener riegos de conservación durante el período invernal, procurando que el suelo permanezca cercano a capacidad de campo. Esto permite evitar alteraciones en la zona radicular y reducir el riesgo de acumulación o intrusión de sales hacia las áreas de mayor actividad de raíces.

En caso de ocurrencia de precipitaciones, se recomienda aprovechar esta agua mediante los sistemas tradicionales de riego, tales como riego por tendido o por bordes, con el fin de favorecer un lavado más profundo del perfil del suelo y desplazar las sales fuera de la zona radicular activa.


Disponibilidad de Agua PDF
Análisis Del Indice De Vegetación Normalizado (NDVI) PDF

Respecto de la respuesta fisiológica de las plantas al efecto del clima, las imágenes satelitales reflejan la magnitud del crecimiento o disminución de la cobertura vegetal en esta época del año mediante el índice de vegetación NDVI (Desviación Normalizada del Índice de Vegetación).

Para esta quincena se observa un NDVI promedio regional de 1057 mientras el año pasado había sido de 906. El valor promedio histórico para esta región, en este período del año es de 1012.56.

El resumen regional en el contexto temporal se puede observar en el siguiente gráfico.

La situación por comunas se presenta en el siguiente gráfico, donde se presentan las comunas con índices más bajos.

Indice De Condición De La Vegetación (VCI) (En Evaluación) PDF

Para el monitoreo del estado de la vegetación en la Región se utilizó el índice de condición de la vegetación, VCI (Kogan, 1990, 1995). Este índice se encuentra entre valores de 0% a 100%. Valores bajo 40% se asocian a una condición desfavorable en la vegetación, siendo 0% la peor condición histórica y 100% la mejor (tabla 1).

En términos globales la Región presentó un valor mediano de VCI de 70% para el período comprendido desde el 25 de mayo al 9 de junio. A igual período del año pasado presentaba un VCI de 49% (Fig. 1). De acuerdo a la Tabla 1 la Región de Atacama, en términos globales presenta una condición Favorable.

Tabla 1. Clasificación de la condición de la vegetación de acuerdo a los valores del índice VCI.

 

Tabla 2. Resumen de la condición de la vegetación comunal en la Región de acuerdo al análisis del índice VCI.

 

Figura 1. Valores del índice VCI para el mismo período entre los años 2000 al 2026 para la Región de Atacama

 

Figura 2. Valores promedio de VCI en Matorrales en la Región de Atacama

 

Figura 3. Valores promedio de VCI en praderas en la Región de Atacama

 

Figura 4. Valores promedio de VCI en terrenos de uso agrícola en la Región de Atacama

 

Figura 5. Valores comunales promedio de VCI en la Región de Atacama de acuerdo a la clasificación de la Tabla 1.

 

Las comunas que presentan los valores más bajos del índice VCI en la Región corresponden a c("Diego de Almagro", "Caldera", "Copiapó", "Chañaral", "Vallenar") con c(27, 28, 33, 34, 35)% de VCI respectivamente.

Figura 6. Valores del índice VCI para las 5 comunas con valores más bajos del índice del 25 de mayo al 9 de junio.

Análisis Del Índice De Vegetación Ajustado al Suelo (SAVI) PDF