
Boletín Nacional de Análisis de Riesgos Agroclimáticos para las Principales Especies Frutales y Cultivos y la Ganadería
JUNIO 2026 — REGIÓN O`HIGGINS
Autores INIA
Felipe Gelcich Renard, Ing. Agrónomo, INIA La Platina
Jaime Otarola A., Ingeniero Agrónomo, M.Sc., Rayentué
Rodrigo Candia Antich, Ingeniero Agronomo M.Sc., La Platina
Marcelo Quezada, Med.Veterinario, Rayentué, Investigador, Rayentué
Cristian Aguirre, Ing. Agrónomo, Rayentué, Investigador, Rayentué
Marcel Fuentes Bustamante, Ingeniero Civil Agrícola MSc., Quilamapu
Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
Raúl Orrego, Ingeniero en Recursos Naturales, Dr, Quilamapu
René Sepúlveda, Ingeniero Civil Agrícola (C), Quilamapu
Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
La VI Región del Libertador Bernardo O'Higgins presenta tres climas diferentes. 1 Clima subalpino marítimo de verano seco (Csc) en La Placilla; Clima mediterráneo de verano (Csa) en Violeta Parra, Mi Querencia, Angostura, Rio Peuco y Rapel; y 3 el predomina es Clima mediterráneo de verano cálido 8Csb) en Lolol, Coya, Pilacito, Peuco, O'Higgins de Pilay.
Este boletín agroclimático regional, basado en la información aportada por www.agromet.cl y https://agrometeorologia.cl/ , así como información auxiliar de diversas fuentes, entrega un análisis del comportamiento de las principales variables climáticas que inciden en la producción agropecuaria y efectúa un diagnóstico sobre sus efectos, particularmente cuando estos parámetros exhiban comportamientos anómalos que pueden afectar la cantidad o la calidad de la producción.



Datos de Temperatura y precipitación en Licancheu Navidad, O’Higgins, desde 2020 a 2026
En la Región de O’Higgins, el invierno se desarrolla bajo la influencia de una fase El Niño que favorece la ocurrencia de precipitaciones cercanas o superiores a lo normal. Sin embargo, la situación hídrica sigue condicionada por los déficits acumulados de años anteriores y por una acumulación nival aún insuficiente en la cordillera, lo que mantiene incertidumbres sobre la disponibilidad de agua para la próxima temporada agrícola. Las lluvias previstas podrían mejorar la humedad de los suelos y contribuir a la recuperación parcial de embalses y acuíferos, aunque sin revertir completamente la vulnerabilidad hídrica regional. Frente a este escenario, se recomienda aprovechar el receso invernal para realizar podas y manejos sanitarios en viñas, paltos, carozos y pomáceas, proteger heridas de poda frente a enfermedades favorecidas por la humedad y efectuar mantenciones en sistemas de riego. En hortalizas y praderas, se aconseja optimizar el drenaje, monitorear plagas y enfermedades, y ajustar el uso del agua según las precipitaciones efectivamente registradas, fortaleciendo la resiliencia de los sistemas productivos frente a un clima todavía incierto.
La Región de O’Higgins comienza el invierno de 2026 bajo condiciones climáticas que muestran señales de mejoría respecto de los años más secos de la última década, aunque todavía lejos de una recuperación plena de los equilibrios hidrológicos históricos. Los pronósticos estacionales de la Dirección Meteorológica de Chile indican que durante el trimestre junio-julio-agosto las precipitaciones tenderían a ubicarse dentro de rangos normales para la época, favorecidas por la reciente instalación de una fase El Niño en el océano Pacífico ecuatorial. Este fenómeno suele aumentar la probabilidad de sistemas frontales en la zona central de Chile, generando expectativas positivas para la recarga de suelos, embalses y cursos de agua. Sin embargo, la evolución observada durante mayo muestra que las precipitaciones fueron escasas en comparación con las necesidades acumuladas del territorio, manteniéndose déficits pluviométricos importantes en estaciones representativas de la región. Los registros hidrometeorológicos indican que localidades como Rancagua, San Fernando y el sistema asociado al embalse Convento Viejo continúan acumulando precipitaciones inferiores a los promedios históricos, reflejando que la temporada húmeda aún no logra consolidar una recuperación significativa. A nivel atmosférico, las temperaturas máximas han mostrado una tendencia a ubicarse por sobre los valores normales en amplios sectores de la zona central, coherente con el contexto de calentamiento global observado durante las últimas décadas. Esta situación puede incrementar la evaporación desde suelos y embalses, reduciendo parcialmente los beneficios derivados de eventuales episodios de lluvia. Además, la experiencia reciente ha demostrado que la presencia de El Niño ya no garantiza temporadas excepcionalmente lluviosas, debido a que las alteraciones en la circulación atmosférica del Pacífico Sur parecen estar modificando la respuesta climática tradicional del territorio chileno. En consecuencia, la Región de O’Higgins enfrenta el invierno con perspectivas moderadamente favorables para la ocurrencia de precipitaciones, pero sobre una base territorial que aún presenta déficits acumulados y que requiere varios meses consecutivos de condiciones cercanas o superiores a la normalidad para avanzar hacia una recuperación más sólida de sus recursos hídricos y de las condiciones que sustentan la actividad agrícola regional.
Estación El Arenal
La estación El Arenal corresponde al distrito agroclimático 6-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 5.8°C, 12.4°C y 18.9°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 4.2°C (-1.6°C bajo la climatológica), la temperatura media 11.2°C (-1.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.3°C (-0.6°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 7 mm, lo cual representa un 9% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 58.1 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 130 mm, lo que representa un déficit de 55.3%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 76.4 mm.



Estación El Tambo
La estación El Tambo corresponde al distrito agroclimático 6-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 6°C, 12.6°C y 19.2°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 5.2°C (-0.8°C bajo la climatológica), la temperatura media 11.3°C (-1.3°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.3°C (-1.9°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 4.8 mm, lo cual representa un 5.8% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 73.1 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 135 mm, lo que representa un déficit de 45.9%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 74.8 mm.



Estación Hidango
La estación Hidango corresponde al distrito agroclimático 5-6-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 5.2°C, 11.5°C y 17.7°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 4.6°C (-0.6°C bajo la climatológica), la temperatura media 11.3°C (-0.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.8°C (0.1°C sobre la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 25.9 mm, lo cual representa un 25.1% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 69.8 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 146 mm, lo que representa un déficit de 52.2%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 87.7 mm.



Estación Licanchen
La estación Licanchen corresponde al distrito agroclimático 5-7-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 6.3°C, 12°C y 17.7°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 2.8°C (-3.5°C bajo la climatológica), la temperatura media 10°C (-2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.4°C (-0.3°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 12.9 mm, lo cual representa un 14.3% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 68.7 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 125 mm, lo que representa un déficit de 45%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 0.1 mm.



Estación Liceo Jean Buchanan
La estación Liceo Jean Buchanan corresponde al distrito agroclimático 6-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 5.6°C, 12.1°C y 18.5°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 5.7°C (0.1°C sobre la climatológica), la temperatura media 12°C (-0.1°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.4°C (-0.1°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 5.2 mm, lo cual representa un 6.5% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 86.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 129 mm, lo que representa un déficit de 33%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 86.1 mm.



Estación Peor es Nada
La estación Peor es Nada corresponde al distrito agroclimático 6-7-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 5.9°C, 12.7°C y 19.5°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 2.5°C (-3.4°C bajo la climatológica), la temperatura media 8.9°C (-3.8°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 15.2°C (-4.3°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 5.2 mm, lo cual representa un 5.3% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 110.7 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 155 mm, lo que representa un déficit de 28.6%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 101.6 mm.



Estación Puente Negro
La estación Puente Negro corresponde al distrito agroclimático 5-7-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 5.8°C, 11.8°C y 17.9°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 5.3°C (-0.5°C bajo la climatológica), la temperatura media 10.7°C (-1.1°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.2°C (-1.7°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 1.4 mm, lo cual representa un 1.6% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 56.3 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 120 mm, lo que representa un déficit de 53.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 82 mm.



Estación Rayentué
La estación Rayentué corresponde al distrito agroclimático 6-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 4.8°C, 12.1°C y 19.3°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de mayo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 3.7°C (-1.1°C bajo la climatológica), la temperatura media 10.6°C (-1.5°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.4°C (-1.9°C bajo la climatológica). En el mes de mayo se registró una pluviometría de 2.2 mm, lo cual representa un 2.7% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a mayo se ha registrado un total acumulado de 9.7 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 133 mm, lo que representa un déficit de 92.7%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 61.3 mm.



Los recursos hídricos de la Región de O’Higgins muestran una situación intermedia dentro del contexto nacional, caracterizada por una disponibilidad mayor que la observada en las regiones del norte chico, pero todavía afectada por déficits acumulados que limitan una recuperación completa. Durante mayo de 2026 las precipitaciones fueron insuficientes para revertir la escasez heredada de temporadas anteriores, manteniéndose registros por debajo de los promedios históricos en estaciones representativas como Rancagua, San Fernando y el sistema asociado al embalse Convento Viejo. Los principales ríos de la región continúan dependiendo de las lluvias invernales y de los aportes cordilleranos para fortalecer sus caudales durante los próximos meses. En las aguas subterráneas, los monitoreos muestran comportamientos mixtos, observándose descensos en algunos sectores del acuífero Rapel, particularmente en las zonas de Doñihue, Coinco, Coltauco y Tinguiririca Superior, lo que refleja una recuperación aún incompleta de las reservas subterráneas. Aunque la reciente instalación de una fase El Niño aumenta las probabilidades de precipitaciones durante el invierno, la experiencia reciente indica que estos eventos no aseguran por sí solos una normalización de los recursos hídricos. En consecuencia, la región enfrenta la temporada húmeda con perspectivas moderadamente favorables para la recarga de ríos, embalses y acuíferos, pero aún bajo condiciones que requieren una administración cuidadosa del agua para sostener el abastecimiento humano y la importante actividad agrícola que caracteriza al territorio.
FLUVIOMETRÍA
Durante mayo los ríos de la Región de O’Higgins presentaron comportamientos distintos respecto de abril. El Cachapoal superó su promedio histórico y su registro de mayo 2025, mientras que el Tinguiririca continuó claramente deficitario.
Así, para el período de mayo en la estación Río Cachapoal en Puente Termas, el caudal fue de 50,3 m3/s, valor que se ubica 31,0% por encima del promedio histórico para el mismo mes (38,4 m3/s). En comparación con mayo 2025 (38,2 m3/s), el caudal fue 31,7% mayor. Frente a abril 2026 (61,4 m3/s), el caudal disminuyó en torno a 18,1%.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 577 mayo 2026)
De la misma manera, en la estación Río Tinguiririca bajo Los Briones, el caudal reportado en mayo fue de 9,5 m3/s, lo que corresponde a un valor 60,7% por debajo del promedio histórico (24,2 m3/s) y 41,7% menor que el registrado en mayo 2025 (16,3 m3/s). En relación a abril 2026 (14,3 m3/s), el caudal presentó una disminución de 33,6%.


Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 577 mayo 2026)
Resumen fluviométrico – Región de O'Higgins
El Cachapoal superó su promedio histórico (+31,0%) y el registro de mayo 2025 (+31,7%), mientras que el Tinguiririca continuó claramente deficitario (-60,7%). Frente a mayo de 2025, el Cachapoal registró un aumento (+31,7%), mientras que el Tinguiririca presentó una disminución (-41,7%). Frente a abril de 2026, tanto el Cachapoal (-18,1%) como el Tinguiririca (-33,6%) registraron disminuciones mensuales.
| Río | Mayo 2026 (m³/s) |
Promedio histórico (m³/s) |
Variación 2026 vs Promedio |
Mayo 2025 (m³/s) |
Variación 2026 vs 2025 |
Abril 2026 (m³/s) |
Variación May vs Abr |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Cachapoal | 50,3 | 38,4 | +31,0% | 38,2 | +31,7% | 61,4 | -18,1% |
| Tinguiririca | 9,5 | 24,2 | -60,7% | 16,3 | -41,7% | 14,3 | -33,6% |
AGUAS SUBTERRÁNEAS y EMBALSES
En el acuífero Río Rapel, sector Doñihue/Coinco/Coltauco, el pozo Doñihue mantiene la tendencia de estabilidad observada en los últimos meses, situándose en mayo 2026 en torno a 358,6 m.s.n.m., con una profundidad cercana a 4,4 m hasta el nivel del agua.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 577 mayo 2026)
Por otro lado, el pozo Pueblo Tres Puentes, ubicado en el sector Chimbarongo, se mantuvo estable en mayo 2026, con un nivel dinámico en torno a 403,8 m.s.n.m., equivalente a una profundidad de aproximadamente 18,2 m desde la superficie.

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 577 mayo 2026)
Finalmente, el Embalse Rapel alcanzó al 31 de mayo de 2026 un volumen de 394,3 millones de m3, equivalente al 57% de su capacidad máxima (695 millones de m3). Este nivel es 3,6% inferior al registrado en mayo 2025 (409,0 millones de m3) y se encuentra en torno al 16,8% por debajo del promedio histórico mensual (474 millones de m3).

Boletín Información Pluviométrica, Fluviométrica, Estado de Embalses y Aguas Subterráneas (N° 577 mayo 2026)
Depresión Intermedia > Apicultura
Los apiarios se encuentran a inicios de temporada invernal; la temperatura media moderada registrada durante otoño junto con la presencia de floraciones como el Eucaliptus, Quintral , Falso Té entre otras permitió la actividad de colecta y de crianza al interior del nido.
La condición de crianza invernal genera una demanda en el consumo de alimentos y uso de las reservas de miel y polen .
El monitoreo del peso de la colmena es un indicador adecuado para estimar el balance de consumo de reservas y la posible necesidad de suplementación alimentaria durante la fase de invernada.
Recomendaciones básicas manejo de apiarios durante invierno:
1)Sanidad del nido: La crianza de nuevas generaciones de abejas durante otoño incentivado por condiciones climáticas benignas favorece el recambio poblacional y crianza de abejas invernales. Sin embargo también incrementa la población de varroa dentro del nido de crias.
Una adecuada invernada en términos de población y vigor de la colonia , se logra con una adecuada sanidad del nido en lo que se refiere principalmente a mantener una baja presencia de varroatosis.
La presencia de abejas a la deriva caminando en el suelo del apiario y/o la expulsión de cria muerta sumado a la actividad de avispa chaqueta amarilla consumiendo estas abejas es sospecha contundente de un incremento en la población de varroa al interior del nido.
Esto se considera un indicador para decidir un monitoreo de presencia de varroa a nivel de cria operculada y determinar la decisión de tratamiento.
Utilizar para el control de la varroasis productos formulados para uso en apicultura.
2) Nutrición y reservas : En la medida que se mantenga la actividad de crianza invernal la colonia consume reservas alimenticias. Bajo estas condiciones las reservas de pan de abeja se reducen anticipadamente , es importante la suplementación con pastas nutricional proteica durante el Invierno.
El objetivo de una adecuada condición nutricional invernal es asegurar que las nuevas generaciones de abejas invernales puedan expresar una óptima inmunocompetencia y el factor de longevidad.
Por otra parte siempre se debe tener presente que realizar la invernada sustentada en miel madura como reserva se logra mejores resultados que invernar en base a sustitutos azucarados (azúcar o fructosa).
Para asegurar reservas de miel a todas las colmenas del apiario puede repartir y ecualizar las reservas de miel; siempre y cuando no exista evidencia de enfermedades infecto contagiosas (Loques, Nosemosis, Cria de tiza)
Secano Interior > Frutales > Carozos
En la macrozona Centro, los frutales de carozo como durazneros, nectarinos, ciruelos, damascos y cerezos se encuentran actualmente en pleno receso invernal, una etapa clave para la acumulación de horas de frío, la diferenciación de estructuras reproductivas y la preparación fisiológica que permitirá una adecuada floración y brotación durante la primavera. Este período se desarrolla bajo un escenario climático que presenta probabilidades de precipitaciones normales a sobre lo normal asociadas a la reciente instalación de una fase El Niño, aunque sobre una situación hidrológica que aún refleja los efectos de déficits acumulados en varias cuencas de Valparaíso, Metropolitana y O'Higgins, además de una escasa acumulación de nieve en la cordillera al inicio del invierno. En este contexto, resulta recomendable aprovechar el período de reposo para efectuar las labores de poda de formación, producción y saneamiento, eliminando ramas dañadas, enfermas o mal ubicadas que puedan afectar la productividad futura del huerto. Dado que las precipitaciones invernales podrían favorecer el desarrollo de enfermedades fungosas y bacterianas, es importante proteger adecuadamente los cortes de poda y retirar restos vegetales que puedan transformarse en fuentes de inóculo para la próxima temporada. Asimismo, conviene realizar monitoreos periódicos para detectar tempranamente problemas fitosanitarios asociados a cancros, enfermedades de la madera y otras patologías favorecidas por ambientes húmedos. Las lluvias proyectadas también representan una oportunidad para mejorar la recarga de humedad en el perfil del suelo, por lo que resulta aconsejable favorecer la infiltración y evitar labores que incrementen la compactación o la pérdida de agua por escorrentía. Paralelamente, este período permite revisar y mantener la infraestructura de riego, optimizando la eficiencia de un recurso que continúa siendo estratégico para la producción frutícola regional. En consecuencia, el manejo de los carozos durante este invierno debe orientarse a fortalecer la condición sanitaria y estructural de los árboles, aprovechar los aportes hídricos que puedan registrarse y preparar los huertos para una brotación uniforme y una producción sustentable durante la próxima temporada, considerando que la recuperación de los recursos hídricos regionales aún permanece incompleta y sujeta a la evolución de las precipitaciones invernales.
Secano Interior > Frutales > Pomáceas
En la macrozona Centro, los huertos de manzano y peral se encuentran actualmente en pleno receso invernal, una etapa fisiológica esencial para la acumulación de horas de frío, la regulación de la dormancia y la preparación de los procesos de brotación, floración y desarrollo de frutos que ocurrirán durante la primavera. Este período coincide con un escenario climático que presenta probabilidades de precipitaciones normales a sobre lo normal asociadas a la reciente instalación de una fase El Niño, aunque la situación hídrica regional continúa marcada por déficits acumulados en diversas cuencas y por una limitada acumulación de nieve en la cordillera, condición que mantiene incertidumbres respecto de la disponibilidad de agua para la próxima temporada de riego. En este contexto, resulta recomendable aprovechar el reposo vegetativo para realizar podas de formación, renovación y saneamiento, eliminando ramas envejecidas, dañadas o afectadas por enfermedades que puedan comprometer la productividad futura del huerto. Las condiciones de mayor humedad asociadas a las lluvias invernales también justifican reforzar el monitoreo de enfermedades como cancros, moteado y patologías de la madera, protegiendo adecuadamente las heridas de poda y retirando material vegetal infectado. Asimismo, es aconsejable evaluar el estado nutricional de los árboles y planificar oportunamente las estrategias de fertilización que se implementarán al inicio de la brotación. Las precipitaciones previstas pueden contribuir a mejorar la humedad del suelo y favorecer la recarga parcial de acuíferos y embalses, por lo que resulta conveniente promover una adecuada infiltración y evitar prácticas que favorezcan la erosión o la compactación del terreno. Paralelamente, el invierno constituye una oportunidad para revisar sistemas de riego, estructuras de conducción y equipos de aplicación, optimizando la eficiencia del uso del agua para una temporada que aún dependerá de una gestión cuidadosa del recurso hídrico. En consecuencia, el manejo de las pomáceas durante este trimestre debe orientarse a fortalecer la condición sanitaria y estructural de los árboles, aprovechar los beneficios de las lluvias invernales y preparar los huertos para una brotación uniforme y una producción sustentable bajo un escenario climático que, aunque más favorable que en años recientes, todavía presenta importantes desafíos relacionados con la disponibilidad futura de agua.
Secano Interior > Hortalizas
En la macrozona Centro, las hortalizas de invierno se encuentran actualmente en distintas etapas de desarrollo vegetativo, formación de órganos de cosecha y acumulación de reservas, dependiendo de la especie y de la fecha de establecimiento de cada cultivo. Este proceso ocurre en un contexto climático que presenta probabilidades de precipitaciones normales a sobre lo normal para el trimestre junio-julio-agosto, asociado a la reciente instalación de una fase El Niño, aunque sobre una situación hidrológica que todavía refleja déficits acumulados en diversas cuencas y una limitada acumulación de nieve en la cordillera. Las lluvias previstas podrían favorecer la disponibilidad de humedad en los suelos y contribuir parcialmente a la recuperación de los recursos hídricos regionales, pero también aumentar el riesgo de problemas sanitarios asociados al exceso de humedad. En este escenario, resulta recomendable monitorear periódicamente el estado de los cultivos para detectar oportunamente enfermedades fungosas como mildiu, botritis y pudriciones radiculares, cuya incidencia puede incrementarse durante períodos lluviosos o con alta humedad ambiental. Asimismo, es importante mantener un adecuado manejo del drenaje para evitar anegamientos que reduzcan la oxigenación del suelo y afecten el desarrollo de raíces y órganos de cosecha. La presencia de malezas debe controlarse oportunamente para disminuir la competencia por agua, nutrientes y luz, especialmente en predios donde la humedad disponible favorezca su crecimiento. También se recomienda mantener una vigilancia permanente sobre plagas como pulgones, trips y gusanos cortadores, cuya actividad puede persistir durante inviernos relativamente templados. En aquellos sistemas productivos que utilizan riego, conviene ajustar las frecuencias y volúmenes de aplicación de acuerdo con las precipitaciones efectivamente registradas, evitando consumos innecesarios de agua y favoreciendo una gestión más eficiente del recurso. Paralelamente, el invierno constituye una oportunidad para realizar mantenciones en infraestructura de riego y protección de cultivos, fortaleciendo la capacidad productiva para la primavera. En consecuencia, el manejo de las hortalizas durante este trimestre debe orientarse a aprovechar la humedad aportada por las lluvias, resguardar la sanidad de los cultivos y optimizar el uso del agua disponible, contribuyendo a una producción más eficiente y resiliente frente a las condiciones climáticas previstas para la zona central.
Secano Interior > Praderas
En la macrozona Centro, las praderas naturales y sembradas utilizadas para la alimentación de bovinos, ovinos y caprinos se encuentran durante el invierno en una etapa de crecimiento vegetativo favorecida por las bajas temperaturas y por la progresiva recuperación de la humedad en el suelo. Este proceso ocurre en un contexto donde los pronósticos climáticos para el trimestre junio-julio-agosto indican precipitaciones normales a sobre lo normal asociadas a la reciente instalación de una fase El Niño. Sin embargo, estas perspectivas más favorables se desarrollan sobre una situación hidrológica que aún refleja los efectos de déficits acumulados durante años anteriores y una limitada acumulación de nieve en la cordillera, por lo que la recuperación de las reservas de agua continúa dependiendo de la persistencia y distribución de las lluvias invernales. En este escenario, resulta recomendable aprovechar los períodos de adecuada humedad para favorecer el establecimiento y crecimiento de especies forrajeras, manteniendo una carga animal acorde con la disponibilidad efectiva de pasto para evitar el sobrepastoreo y el deterioro de la cubierta vegetal. Asimismo, es aconsejable monitorear el desarrollo de las praderas para programar oportunamente fertilizaciones de mantención, especialmente en sectores donde las precipitaciones permitan una adecuada incorporación de nutrientes al suelo. Las lluvias proyectadas podrían mejorar la producción de forraje durante los próximos meses, pero también aumentar el riesgo de compactación y daño de la estructura del suelo por tránsito excesivo de animales en terrenos saturados de agua, por lo que conviene ajustar los movimientos de ganado durante episodios de alta humedad. También es importante evaluar periódicamente las reservas de heno, ensilaje y otros suplementos forrajeros, considerando que la variabilidad climática aún puede generar períodos de menor crecimiento vegetal o restricciones temporales al pastoreo. Paralelamente, el invierno ofrece una oportunidad para revisar cercos, sistemas de distribución de agua y otras infraestructuras ganaderas que apoyan el manejo eficiente de las praderas. En consecuencia, el manejo de los recursos forrajeros durante este trimestre debe orientarse a aprovechar las mejores condiciones de humedad previstas para la zona central, fortalecer la productividad de las praderas y asegurar una alimentación estable para los rebaños, manteniendo al mismo tiempo la sustentabilidad de los sistemas ganaderos frente a un escenario climático que continúa presentando incertidumbres respecto de la recuperación definitiva de los recursos hídricos regionales.
Respecto de la respuesta fisiológica de las plantas al efecto del clima, las imágenes satelitales reflejan la magnitud del crecimiento o disminución de la cobertura vegetal en esta época del año mediante el índice de vegetación NDVI (Desviación Normalizada del Índice de Vegetación).
Para esta quincena se observa un NDVI promedio regional de 0.54 mientras el año pasado había sido de 0.5. El valor promedio histórico para esta región, en este período del año es de 0.46.
El resumen regional en el contexto temporal se puede observar en el siguiente gráfico.
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La situación por comunas se presenta en el siguiente gráfico, donde se presentan las comunas con índices más bajos.
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Para el monitoreo del estado de la vegetación en la Región se utilizó el índice de condición de la vegetación, VCI (Kogan, 1990, 1995). Este índice se encuentra entre valores de 0% a 100%. Valores bajo 40% se asocian a una condición desfavorable en la vegetación, siendo 0% la peor condición histórica y 100% la mejor (tabla 1).
En términos globales la Región presentó un valor mediano de VCI de 100% para el período comprendido desde el 9 de mayo al 24 de mayo. A igual período del año pasado presentaba un VCI de 100% (Fig. 1). De acuerdo a la Tabla 1 la Región de O`Higgins, en términos globales presenta una condición Favorable.
Tabla 1. Clasificación de la condición de la vegetación de acuerdo a los valores del índice VCI.

Tabla 2. Resumen de la condición de la vegetación comunal en la Región de acuerdo al análisis del índice VCI.
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Figura 1. Valores del índice VCI para el mismo período entre los años 2000 al 2026 para la Región de O`Higgins
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Figura 2. Valores promedio de VCI en Matorrales en la Región de O`Higgins
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Figura 3. Valores promedio de VCI en praderas en la Región de O`Higgins
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Figura 4. Valores promedio de VCI en terrenos de uso agrícola en la Región de O`Higgins
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Figura 5. Valores comunales promedio de VCI en la Región de O`Higgins de acuerdo a la clasificación de la Tabla 1.
Las comunas que presentan los valores más bajos del índice VCI en la Región corresponden a c("La Estrella", "Marchihue", "Coinco", "Litueche", "Olivar") con c(45, 48, 54, 60, 64)% de VCI respectivamente.
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Figura 6. Valores del índice VCI para las 5 comunas con valores más bajos del índice del 9 de mayo al 24 de mayo.