Boletín Nacional de Análisis de Riesgos Agroclimáticos para las Principales Especies Frutales y Cultivos y la Ganadería
JUNIO 2021 — REGIÓN O`HIGGINS
Autores INIA
Gamalier Lenmus Sepúlveda, Ing. Agrónomo, MSc, INIA Rayentué
Bárbara Vega Candia, Ing. Agrónomo, INIA Rayentué
Jaime Otarola A., Ingeniero Agrónomo, M.Sc., Rayentué
Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
Cristobal Campos, Ingeniero Civil Agrícola, Quilamapu
Marcel Fuentes Bustamante, Ingeniero Civil Agrícola MSc., Quilamapu
Rubén Ruiz, Ingeniero Civil Agrícola, Quilamapu
Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
La Región de O’Higgins abarca el 15,2% de la superficie agropecuaria nacional (278.442 ha) distribuida en la producción de cultivos, frutales y viñas. La información disponible en el año 2020 muestra que el principal frutal de la Región es el cerezo (15,2%) y la principal hortaliza es el tomate industrial (30,2%). En los cereales se tiene una superficie mayor en maíz, seguida por trigo panadero y luego trigo candeal. La Región también concentra el 34% de la superficie de vid vinífera del país según el catastro vitícola de Odepa (2017) y en ganado, un 36% de cerdo y 28% de chinchilla a nivel nacional.
La VI Región del Libertador Bernardo O'Higgins presenta tres climas diferentes. 1 Clima subalpino marítimo de verano seco (Csc) en La Placilla; Clima mediterráneo de verano (Csa) en Violeta Parra, Mi Querencia, Angostura, Rio Peuco y Rapel; y 3 el predomina es Clima mediterráneo de verano cálido 8Csb) en Lolol, Coya, Pilacito, Peuco, O'Higgins de Pilay.
Este boletín agroclimático regional, basado en la información aportada por www.agromet.cl y https://agrometeorologia.cl/ , así como información auxiliar de diversas fuentes, entrega un análisis del comportamiento de las principales variables climáticas que inciden en la producción agropecuaria y efectúa un diagnóstico sobre sus efectos, particularmente cuando estos parámetros exhiban comportamientos anómalos que pueden afectar la cantidad o la calidad de la producción.
Mayo para la Región ha resultado un mes de temperaturas moderadas, en las máximas diarias, con niveles levemente sobre los normales para la época del año. Las temperaturas mínimas, dentro del rango de lo esperable, para la época del año.
Se registran muy pocas precipitaciones que permiten mojar el suelo al menos en la zona radical de los frutales.
Se vislumbra una menor acumulación de frío invernal, a la fecha, respecto del año anterior, importante para la fenología de las plantas.
El control de malezas anuales y perennes debe mantenerse activamente este mes, debido a la mayor necesidad de riego.
Los controles preventivos de enfermedades como cloca, corineo y cáncer bacteriano, deben ser los focos de atención principales, para los fruticultores.
Temperatura
Para mayo de 2021, en la Región se presentó una situación de temperaturas variables, referido a los extremos diarios, respecto de otros años en el mismo mes. El promedio de las máximas, menor al del mes anterior, fue de alrededor de 20°C, con días que se alcanzó poco más de 11°C, mientras que en otros, superó los 26°C, como se representa con los datos de Codegua Norte (Figura 1). Estas temperaturas, muestran una sensible baja respecto marzo y abril, con una variable oscilación térmica, de entre 9,9°C a 21,9ºC, entre la mínima y la máxima diaria, lo que ha caracterizado a este mes del año. En este mes se observa que la mínima promedió alrededor de 4,1°C.
Las temperaturas mínimas más bajas que se registraron resultaron negativas, de hasta -1,4°C, aunque otro día registró 8,1°C. Entonces mayo resultó, durante una importante parte del mes adecuado para el proceso de maduración de las hojas en frutales de hoja caduca, con bajo riesgo de afectar el comportamiento de los frutales de hoja persistente.
Figura 1. Temperaturas máximas y mínimas registradas para el mes de mayo 2021, en Codegua Norte, Región de O’Higgins.
En Requínoa, donde la situación de las temperaturas resultó similar a lo observado en el resto de la Región, con un promedio, de las máximas diarias, de alrededor de 20°C, apreciándose temperaturas superiores a 25°C, pero, también con días de menos de 13°C. Las temperaturas mínimas oscilaron alrededor de 5°C, alcanzando 10,1°C, la mínima más alta del mes, con 1,0°C como temperatura mínima más baja (Figura 2).
Figura 2. Temperaturas máximas y mínimas registradas para el mes de mayo 2021, en Requínoa, Región de O’Higgins.
En esta zona, durante abril, se comienza con labores de poda en frutales de carozo, kiwis, uvas viníferas, de mesa y manzanos.
Este mes también es tarde para las correcciones de nutrición foliar. Sin embargo, se comienzan a aplicar los programas fitosanitarios de invierno.
En Peumo Norte (Figura 3), microclima regional donde predominan los frutales y vides, la temperatura máxima promedió alrededor de 21°C, con temperaturas máximas de hasta 26,4°C, mientras que el día menos caluroso tuvo 14,2°C. Por su parte, la temperatura mínima promedió alrededor de 5°C, con oscilación, entre máxima y mínima, de 22,8°C, hasta 4,1°C, niveles normales, como fue en los distintos puntos de evaluación de toda la Región.
Figura 3. Temperaturas máximas y mínimas registradas para el mes de mayo 2021, en Peumo Norte, Región de O’Higgins.
En Chimbarongo, al sur de la Región, la situación es similar a la observada en las localidades anteriores, con un promedio de temperaturas máximas cercano a 18°C, con la máxima más alta de 22,8°C y la más baja de 10,3°C. Por su parte las mínimas promediaron alrededor de 5°C, este mes. La mínima más baja alcanzó sólo -0,8°C y la más alta 9,7°C (Figura 4).
Figura 4. Temperaturas máximas y mínimas registradas para el mes de mayo 2021, en Chimbarongo, Región de O’Higgins.
Se puede resumir, respecto a la temperatura, que las condiciones son las esperadas para la zona, considerándose algunos episodios como acumulación efectiva de frío invernal.
Precipitaciones
Se registraron precipitaciones, en aún menor escala que en mayo de los dos años pasados, en los valles, siendo más significativa la precipitación en zonas altas.
En Codegua Norte, por ejemplo, 3 eventos que acumularon 12 mm en el mes (Figura 5), dan cuenta de este hecho, si se compara con los 18 mm precipitados en mayo 2019 y los 13,5 en 2020.
Figura 5. Precipitaciones (mm) en Codegua Norte, Región de O’Higgins, para el mes de mayo de 2021.
Para Requínoa la situación se observa en la Figura 6. En esta zona se acumuló 14,5 mm, con algunos días entre 0,1 y 0,3 mm registrados, dando una sensación de normalidad, pero manifiesta falta de reservas necesarias para la próxima temporada de cultivos.
Figura 6. Precipitaciones (mm) en Requínoa, Región de O’Higgins, para el mes de mayo de 2021.
En Peumo Norte (Figura 7), las precipitaciones alcanzaron a los 8 mm, volumen que corresponde alrededor de un tercio al registrado el año 2019 y muy similar a la situación de este mismo mes, en 2020.
Figura 7. Precipitaciones (mm) en Peumo Norte, Región de O’Higgins, para el mes de mayo de 2020.
En ninguno de estos casos las lluvias representan un significativo aporte al riego, ni a la recuperación de aguas freáticas. Más bien una preocupante tendencia a condiciones de sequía.
Frío Invernal
Una de las formas de determinar la acumulación de frío invernal, y la más utilizada entre los productores de frutales de hoja caduca y vides, es las horas bajo 7,2°C. Esta escala, aunque imperfecta es la que mayores referencias presenta en la zona frutícola nacional, especialmente, en la región de O’Higgins.
En Codegua Norte (Figura 8), se ha registrado 209 horas de frío hasta el 30 de mayo (Figura 8). Es decir, una baja respecto a la temporada anterior. Se presume que, de mantenerse esta tendencia, la floración resultará relativamente compacta y la brotación homogénea, en esta localidad.
Figura 8. Acumulación de frío invernal (T°< a7°C) en Codegua Norte, Región de O’Higgins, para el mes de mayo 2021.
En Requínoa, la acumulación, de frío invernal, al 29 de mayo, resulta inferior respecto al año anterior (Figura 9).
Figura 9. Acumulación de frío invernal (T°< a7°C) en Requínoa, Región de O’Higgins, para el mes de mayo 2021.
La condición de Peumo Norte resulta en una notablemente mayor acumulación de frío invernal, respecto del año anterior (Figura 10).
Figura 10. Acumulación de frío invernal (T°< a7°C) en Peumo Norte, Región de O’Higgins, para el mes de mayo 2021.
En Chimbarongo (Figura 11), se observa que es la zona donde la acumulación de frío, comparado con el año anterior, es muy similar, a diferencia de las otras localidades analizadas, con 192 horas de frío al 29 de mayo.
Figura 11. Acumulación de frío invernal (T°< a7°C) en Chimbarongo, Región de O’Higgins, para el mes de mayo 2021.
Fluviometría
Con respecto al caudal de los principales ríos de la VI Región, el Río Cachapoal presentó un caudal de 24 m3/s durante mayo 2021, lo cual representa un 63 % al valor hístórico para la misma fecha. Durante el mes de mayo 2021, el caudal aumentó levemente con respecto a mayi 2020, observándose un incremento del 35 % (Figura 1). Esta incremento con respecto al año anterior se debe a las mayores precipitaciones registradas durante el invierno 2020 y por los 50 mm de precipitación caída a finales de enero 2021. Sin embargo, estas precipitaciones no impactaron significativamente sobre el caudal del Rio Cachapoal si se compara al promedio histórico.
Figura 1. Evolución del caudal (m3/s) del Río Cachapoal durante el presente año 2020, en comparación al año 2019 y al promedio hístorico.
El río Tinguiririca presentó un caudal correspondiente a 7,5 m3/s durante mayo 2021, lo cual representa un 31% al valor hístórico para la misma fecha. Durante el mes de mayo 2021, el caudal aumentó levemente con respecto a mayo 2020, observandose un incremento del 19 % (Figura 2). Este incremento con respecto al año anterior se debe a las mayores precipitaciones registradas durante el invierno 2020.
Figura 2. Evolución del caudal (m3/s) del Río Tinguiririca durante presente año 2020, en comparación al año 2019 y al promedio hístorico.
Embalses
Las precipitaciones reportadas durante el mes de junio 2020 generaron un cambio sustancial de las reservas hídricas de la VI Región. Con respecto a la variación del volumen almacenado en los dos principales embalses de la región, en el embalse Convento Viejo (Chimbarongo), se observa un volumen similar al reservorio histórico, alcanzando una acumulación de 125 millones de m3 durante mayo 2021 (Figura 3), Por otra parte, el embalse Rapel, presentó un importante aumento durante enero, alcanzando el nivel historico durante febrero 2021 y una fuerte caída con respecto al historico durante mayo 2021.
Figura 3. Evolución del volumen de agua acumulado en el embalse Convento Viejo (izquierda) y en el embalse Rapel (derecha) desde enero 2020 a enero 2021. Información disponible en https://dga.mop.gob.cl
Aguas Subterraneas
En terminos generales, según el Boletín Hidrológico generado por la DGA, se concluye que en la VI Región, los niveles piezométricos registran fluctuación con tendencia a la baja entre los años 2016 y 2021, siendo la más significativa del orden de los 3 metros en el sector Tinguiririca pero que se ha recuperado los últimos meses. En julio y agosto esta recuperación fue sustancial en el Acuifero del Cachapoal, alcanzando el mes de abril 2021 un nivel similar al reportado los años anteriores. Con respecto al acuifero Tinguiririca, este recuperó un nivel dentro del rango promedio a los años anteriores y se ha mantenido en ese nivel en comparación a la de años anteriores.
Figura 4. Evolución del nivel freatico de distintos acuiferos de la Región de O'Higgins.
Depresión Intermedia > Frutales > Carozos
Los frutales deben podarse, preferentemente a fines de verano y principios de otoño, especialmente para evitar enfermedades de la madera. Se debe comenzar con la poda, no obstante haya follaje en las plantas, todavía. Si se está podando en junio, debe tenerse especial cuidado con la protección de los cortes con fungicidas y pinturas sellantes, para evitar hongos de la madera.
Se debe comenzar con el control de malezas en base a herbicidas residuales.
Depresión Intermedia > Frutales > Nogal
Mayo debe dar el inicio a la poda. Cada vez es más importante contar con la maquinaria para realizar esta labor. Por tanto, adelantarse es una estrategia que el productor debe considerar.
La presencia de vientos fuertes hace recomendable el corregir el tutorado, especialmente en huertos jóvenes.
Los controles de Phytophthora y agallas de cuello se deben comenzar en este noviembre. Pero, es necesario terminarlas antes de mediados de febrero, de ser necesario. No obstante, aún se puede intervenir con estas prácticas, durante mayo.
Se debe observar y evaluar el eventual ataque de Botryosphaeria spp, situación presente en la zona. Se debe hacer un diagnóstico de posibles ataques de esta u otras enfermedades de la madera, para complementar la poda con poda sanitaria.
Depresión Intermedia > Frutales > Olivo
Mayo es el mes de cosecha y evaluación de las labores realizadas durante la primavera y el verano
Dependiendo del adelanto fenológico, también en este sector, recomienda adelantar el control de “conchuela negra del olivo”.
Depresión Intermedia > Frutales > Pomáceas
La poda debe comenzarse en todas las variedades.
La preocupación más importante es el control de plagas y enfermedades de invierno: Escamas, huevos de ácaros, cancrosis y agallas.
Depresión Intermedia > Frutales > Viñas
Los controles post-cosecha de plagas de deben comenzar a realizar en mayo.
El control de malezas y riegos para dejar una adecuada humedad en el suelo durante el otoño, es recomendable.
Reparación de la estructura en parronales y viñedos, así como la mantención del sistema de riego, resultan necesarios y mayo es el momento de considerar estos aspectos.
Depresión Intermedia > Apicultura
En la Región VI el mes de junio marca que las colonias entren en invernada ; sin embargo debido a floraciones de fines de otoño e invierno , Eucaliptus, Falso Te, Quintral, Flor de la Perdiz entre otras, los nidos de crias se activan y las reinas parten o incrementan su postura.
Debe considerar que la activación de la crianza al interior del nido genera en forma proporcional un incremento en la demanda de nutrientes por tanto un aumento en el consumo de miel y polen almacenado.
Por tanto en la medida que los apiarios activen la actividad de crianza es importantísimo asegurar reserva de polen suficiente para lograr una óptima secreción de jalea real y adecuada nutrición de las larvas de futuras generaciones de adultas. Tener en cuenta la suplementación de alimento o pasta proteica en caso deficitario.
Sugerencias de manejo técnico básico de invierno:
a) Sanidad : monitorear carga de varroa en crias para atender cualquier brote secundario a través de una detección temprana de la parasitosis. Brotes o focos asociados a reinfestaciones por pillajes o por colonias débiles y muertas en apiario.
b) Nutrición proteica del nido; en la medida que se incentive la postura de la reina por flujos naturales se incrementa la demanda de polen; por tanto es recomendable suplementar torta proteica en la medida que las reservas de polenes o pan de abeja almacenado en el nido no sean las suficientes o bien se observe una reducción importante de estas reservas.
c) Manejo del nido de crias; comprimir por medio de tabique de cartón o madera; evitar la presencia de marcos no poblados al interior del nido. Esta práctica permite la acumulación de néctares y polen al interior del nido de crias y tiende a regular el trabajo de la reina; mejorando el equilibrio térmico; generando así un ahorro de energía y reservas a la colonia.
Precordillera > Frutales > Carozos
Los frutales deben podarse, preferentemente a fines de verano y principios de otoño, especialmente para evitar enfermedades de la madera. Se debe comenzar con la poda, no obstante, haya follaje en las plantas, todavía. Si se está podando en junio, debe tenerse especial cuidado con la protección de los cortes con fungicidas y pinturas sellantes, para evitar hongos de la madera.
Se debe comenzar con el control de malezas en base a herbicidas residuales.
Precordillera > Frutales > Olivo
Mayo es el mes de cosecha y evaluación de las labores realizadas durante la primavera y el verano. Si queda cosecha aun, esta labor debe ser prioritaria en junio.
El notable adelanto fenológico, también en este sector, recomienda adelantar el control de “conchuela negra del olivo”. Debido a que la fruta está en desarrollo, el riego adecuado es crítico, hasta abril. Se debe considerar la mayor demanda hídrica en la zona, por la ola de calor imperante en enero.
La regulación de la nutrición, de acuerdo a los análisis foliares, es fundamental en esta especie.
Precordillera > Frutales > Pomáceas
Mayo es el mes de inicios de poda en estas especies. Junio también tiene como principal labor la poda.
Los ácaros se deben prevenir este mes, ya que las poblaciones se ven incrementadas, en esta parte de la temporada.
El control de malezas, con herbicidas residuales, debe ser una prioridad para este período del año.
Precordillera > Frutales > Viñas
Los controles post-cosecha de plagas de deben comenzar a realizar en mayo y continuarse en junio.
El control de malezas con el uso de herbicidas residuales, es recomendable.
Reparación de la estructura en parronales y viñedos, así como la mantención del sistema de riego, resultan necesarios y mayo es el momento de considerar estos aspectos.
Precordillera > Frutales > Nogal
Mayo debe dar el inicio a la poda. Cada vez es más importante contar con la maquinaria para realizar esta labor. Por tanto, adelantarse es una estrategia que el productor debe considerar.
La presencia de vientos fuertes hace recomendable el corregir el tutorado, especialmente en huertos jóvenes.
Los controles de Phytophthora y agallas de cuello se deben comenzar en este noviembre. Pero, es necesario terminarlas antes de mediados de febrero, de ser necesario. No obstante, aún se puede intervenir con estas prácticas, durante mayo.
Se debe observar y evaluar el eventual ataque de Botryosphaeria spp, situación presente en la zona. Se debe hacer un diagnóstico de posibles ataques de esta u otras enfermedades de la madera, para complementar la poda con poda sanitaria.
La presencia de vientos fuertes hace recomendable el corregir el tutorado, especialmente en huertos jóvenes.
Secano Costero > Praderas
Forrajeras de secano
Al día de hoy y con los últimos 14,7 mm caídos el martes 08 pasado, la estación meteorológica de INIA Hidango registra precipitaciones por un total de 114,4 mm acumulados a la fecha. En relación al año 2020, registramos un 75% más de precipitaciones, esto último mayormente favorecido por el inusual evento de lluvias ocurrido en el mes de enero, donde precipitaron cerca de 60 mm. Si revisamos los últimos años, el año 2018 a igual fecha registraba sólo 2 mm menos que lo actual, lo cual nos podría hacer inferir que será un año con precipitaciones bajo lo normal y con una primavera lluviosa, lo que favorecería a los cultivos forrajeros y de grano.
Las praderas naturales muestran un crecimiento menor a igual periodo en un año normal, las ballicas y tréboles naturalizados son lo que se encuentran aportando mayor energía a la pradera, pero producto del escaso forraje los animales lo consumen a piso, impidiendo su desarrollo, lo cual implicará un mayor desarrollo de malezas de bajo o nulo aporte energético.
Las lluvias ocurridas en el mes de enero, hacían prever que un porcentaje de semillas en el suelo germinarían y adelantarían su ciclo de desarrollo, efectivamente esto incidió en cierta medida en el pastizal natural, el cual se ve retrasado y en menor cantidad que años anteriores.
Las siembras realizadas en seco, entre finales de abril y finales de mayo, presentan un crecimiento normal para la precipitación acumulada, en particular, la avena presenta un buen crecimiento y establecimiento, siendo superada por las siembras de Triticale en crecimiento.
Siembras posteriores a la segunda semana de junio no son recomendables, esto ya que las leguminosas (tréboles, por ejemplo) se ven fuertemente afectadas por las heladas y en el caso de las semillas, por el exceso de lluvias.
Es bueno recordar que la siembra se debe realizar considerando la profundidad a la cual se establece la semilla, la cual nunca debe superar 3 veces el tamaño de la misma semilla.
En el caso de gramíneas, en particular avena, recuerde que dependiendo el fin que quiera dar al forraje, es lo que podría hacer variar la dosis de siembra, agricultores que destinan a henificación, en general prefieren una dosis de siembra mayor (200 kg/semilla/ha), con el objeto de que los tallos sean más delgados y fácilmente digeribles por las ovejas, por otra parte, agricultores que destinan su producción a granos, prefieren siembras con menor densidad (120-140 kg/semilla/ha), donde lo que se busca es privilegiar el transporte de nutrientes hacia el grano. Siempre es bueno sumar a la dosis de siembra un 5% más de semillas, esto por las semillas que no logran emerger, como las que son consumidas por aves.
Recuerde contemplar la compra de herbicidas para el control de malezas, así también de algún acaricida, principalmente para el control de ácaros que en los últimos años han atacado fuertemente a tréboles y gramíneas en las zonas del secano interior.
Para pasturas establecidas años anteriores, una fertilización de mantención con un mínimo de 46 unidades de fósforo son recomendadas.
Secano Interior > Frutales > Carozos
Los frutales deben podarse, preferentemente a fines de verano y principios de otoño, especialmente para evitar enfermedades de la madera. Si se está podando en junio, debe tenerse especial cuidado con la protección de los cortes con fungicidas y pinturas sellantes, para evitar hongos de la madera.
Secano Interior > Frutales > Nogal
La recolección de restos de nueces y follaje en el suelo es una práctica sanitaria recomendable.
La poda debe realizarse este mes y no a fines de invierno.
Se debe hacer un diagnóstico de posibles ataques de enfermedades de la madera, para complementar la poda con poda sanitaria.
Los controles de Phytophthora y agallas de cuello se deben terminar, si aún queda trabajo por hacer, al respecto.
Secano Interior > Frutales > Olivo
Mayo es el mes de la cosecha. Aún en junio queda parte de esta labor Por tanto, se debe abocar a la recolección de fruta, prioritariamente.
Se debe evaluar producción y calibre, para corregir programas de riego y nutrición, de ser necesario.
En función del adelanto fenológico recomienda adelantar el control de “conchuela negra del olivo”. Enero es una oportunidad de controlar las larvas que migran.
Secano Interior > Frutales > Pomáceas
Mayo es un mes de término de labores de cosecha y realización de poda. Junio es especialmente el mes de la poda.
Los programas de corrección foliar, de nutrimentos, debe mantenerse en mayo.
Secano Interior > Frutales > Viñas
Los controles post-cosecha de plagas de deben comenzar a realizar en mayo. Pero, continúan en junio.
El control de malezas para dejar el suelo limpio durante el otoño y el invierno, es recomendable.
Reparación de la estructura en parronales y viñedos, así como la mantención del sistema de riego, resultan necesarios y mayo es el momento de considerar estos aspectos.
Secano Interior > Praderas
Forrajeras de secano
Al día de hoy y con los últimos 14,7 mm caídos el martes 08 pasado, la estación meteorológica de INIA Hidango registra precipitaciones por un total de 114,4 mm acumulados a la fecha. En relación al año 2020, registramos un 75% más de precipitaciones, esto último mayormente favorecido por el inusual evento de lluvias ocurrido en el mes de enero, donde precipitaron cerca de 60 mm. Si revisamos los últimos años, el año 2018 a igual fecha registraba sólo 2 mm menos que lo actual, lo cual nos podría hacer inferir que será un año con precipitaciones bajo lo normal y con una primavera lluviosa, lo que favorecería a los cultivos forrajeros y de grano.
Las praderas naturales muestran un crecimiento menor a igual periodo en un año normal, las ballicas y tréboles naturalizados son lo que se encuentran aportando mayor energía a la pradera, pero producto del escaso forraje los animales lo consumen a piso, impidiendo su desarrollo, lo cual implicará un mayor desarrollo de malezas de bajo o nulo aporte energético.
Las lluvias ocurridas en el mes de enero, hacían prever que un porcentaje de semillas en el suelo germinarían y adelantarían su ciclo de desarrollo, efectivamente esto incidió en cierta medida en el pastizal natural, el cual se ve retrasado y en menor cantidad que años anteriores.
Las siembras realizadas en seco, entre finales de abril y finales de mayo, presentan un crecimiento normal para la precipitación acumulada, en particular, la avena presenta un buen crecimiento y establecimiento, siendo superada por las siembras de Triticale en crecimiento.
Siembras posteriores a la segunda semana de junio no son recomendables, esto ya que las leguminosas (tréboles, por ejemplo) se ven fuertemente afectadas por las heladas y en el caso de las semillas, por el exceso de lluvias.
Es bueno recordar que la siembra se debe realizar considerando la profundidad a la cual se establece la semilla, la cual nunca debe superar 3 veces el tamaño de la misma semilla.
En el caso de gramíneas, en particular avena, recuerde que dependiendo el fin que quiera dar al forraje, es lo que podría hacer variar la dosis de siembra, agricultores que destinan a henificación, en general prefieren una dosis de siembra mayor (200 kg/semilla/ha), con el objeto de que los tallos sean más delgados y fácilmente digeribles por las ovejas, por otra parte, agricultores que destinan su producción a granos, prefieren siembras con menor densidad (120-140 kg/semilla/ha), donde lo que se busca es privilegiar el transporte de nutrientes hacia el grano. Siempre es bueno sumar a la dosis de siembra un 5% más de semillas, esto por las semillas que no logran emerger, como las que son consumidas por aves.
Recuerde contemplar la compra de herbicidas para el control de malezas, así también de algún acaricida, principalmente para el control de ácaros que en los últimos años han atacado fuertemente a tréboles y gramíneas en las zonas del secano interior.
Para pasturas establecidas años anteriores, una fertilización de mantención con un mínimo de 46 unidades de fósforo son recomendadas.
Secano Interior > Apicultura
En la Región VI el mes de junio marca que las colonias entren en invernada ; sin embargo debido a floraciones de fines de otoño e invierno , Eucaliptus, Falso Te, Quintral, Flor de la Perdiz entre otras, los nidos de crias se activan y las reinas parten o incrementan su postura.
Debe considerar que la activación de la crianza al interior del nido genera en forma proporcional un incremento en la demanda de nutrientes por tanto un aumento en el consumo de miel y polen almacenado.
Por tanto en la medida que los apiarios activen la actividad de crianza es importantísimo asegurar reserva de polen suficiente para lograr una óptima secreción de jalea real y adecuada nutrición de las larvas de futuras generaciones de adultas. Tener en cuenta la suplementación de alimento o pasta proteica en caso deficitario.
Sugerencias de manejo técnico básico de invierno:
a) Sanidad : monitorear carga de varroa en crias para atender cualquier brote secundario a través de una detección temprana de la parasitosis. Brotes o focos asociados a reinfestaciones por pillajes o por colonias débiles y muertas en apiario.
b) Nutrición proteica del nido; en la medida que se incentive la postura de la reina por flujos naturales se incrementa la demanda de polen; por tanto es recomendable suplementar torta proteica en la medida que las reservas de polenes o pan de abeja almacenado en el nido no sean las suficientes o bien se observe una reducción importante de estas reservas.
c) Manejo del nido de crias; comprimir por medio de tabique de cartón o madera; evitar la presencia de marcos no poblados al interior del nido. Esta práctica permite la acumulación de néctares y polen al interior del nido de crias y tiende a regular el trabajo de la reina; mejorando el equilibrio térmico; generando así un ahorro de energía y reservas a la colonia.
Para calcular la humedad aprovechable de un suelo, en términos de una altura de agua, se puede
utilizar la siguiente expresión:
Donde:
HA= Altura de agua (mm). (Un milímetro de altura corresponde a un litro de agua por metro cuadrado de terreno).
CC = Contenido de humedad del suelo, expresadoen base peso seco, a una energía de retención que oscila entre 1/10 a 1/3 de bar. Indica el límita superior o máximo de agua útil para la planta que queda retenida en el suelo contra la fuerza de gravedad. Se conoce como Capacidad de Campo.
PMP = Contenido de humedad del suelo, expresado en porcentaje base peso seco, a una energía de retención que oscila entre 10 y 15 bar. Indica el límite inferior o mínimo de agua útil para la planta. Se conoce como Punto de Marchitez Permanente.
Dap = Densidad aparente del suelo (g/cc).
DH₂0 = Densidad del agua. Se asume normalmente un valor de 1 g/cc.
P = Profundidad del suelo.
Obtención de la disponibilidad de agua en el suelo
La humedad de suelo se obtiene al realizar un balance de agua en el suelo, donde intervienen la evapotranspiración y la precipitación, información obtenida por medio de imágenes satelitales. El resultado de este balance es la humedad de agua disponible en el suelo, que en estos momento entregamos en valores de altura de agua, específicamente en cm, lo cual no es una información de fácil compresión, menos a escala regional, debido a que podemos encontrar suelos de poca profundidad que estén cercano a capacidad de campo y que tenga valores cercanos de altura de agua a suelos de mayor profundidad que estén cercano a punto de marchitez permanente. Es por esto que hemos decidido entregar esta información en porcentaje respecto de la altura de agua aprovechable. Lo que matemáticamente sería:
Donde:
DispAgua(%) = Disponibilidad de agua actual en porcentaje respecto de la altura de agua aprovechable.
Ht = Disponibilidad de agua en el período t.
HA = Altura de agua aprovechable.

Respecto de la respuesta fisiológica de las plantas al efecto del clima, las imágenes satelitales reflejan la magnitud del crecimiento o disminución de la cobertura vegetal en esta época del año mediante el índice de vegetación NDVI (Desviación Normalizada del Índice de Vegetación) .
Para esta quincena se observa un NDVI promedio regional de 0.45 mientras el año pasado había sido de 0.38. El valor promedio histórico para esta región, en este período del año es de 0.48.
El resumen regional en el contexto temporal se puede observar en el siguiente gráfico.

La situación por comunas se presenta en el siguiente gráfico, donde se presentan las comunas con índices más bajos.




Para el monitoreo del estado de la vegetación en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins se utilizó el índice de condición de la vegetación, VCI (Kogan, 1990, 1995). Este índice se encuentra entre valores de 0% a 100%. Valores bajo 40% se asocian a una condición desfavorable en la vegetación, siendo 0% la peor condición histórica y 100% la mejor (tabla 1).
En términos globales la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins presentó un valor mediano de VCI de 44% para el período comprendido desde el 10 al 25 de junio de 2021. A igual período del año pasado presentaba un VCI de 13% (Fig. 1). De acuerdo a la tabla 1 la región, en términos globales presenta una condición favorable.
Tabla 1. Clasificación de la condición de la vegetación de acuerdo a los valores del índice VCI.


Figura 1. Valores del índice VCI para el mismo período entre los años 2000 al 2021 para la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins.
A continuación se presenta el mapa con los valores medianos de VCI en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins. De acuerdo al mapa de la figura 2 en la tabla 2 se resumen las condiciones de la vegetación comunales.
Tabla 2.Resumen de la condición de la vegetación comunal en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins de acuerdo al análisis del índice VCI.

La respuesta de la vegetación puede variar dependiendo del tipo de cobertura que exista sobre el suelo. Utilizando la clasificación de usos de suelo de la Universidad de Maryland proporcionada por la NASA se obtuvieron por separado los valores de VCI promedio regional según uso de suelo proporcionando los siguientes resultados.
Figura 2. Valores promedio de VCI en matorrales en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins.

Figura 3. Valores promedio de VCI en praderas en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins.

Figura 4. Valores promedio de VCI en terrenos de uso agrícola en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins.

Figura 5. Valores comunales promedio de VCI en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins de acuerdo a las clasificación de la tabla 1.
Las comunas que presentan los valores más bajos del índice VCI en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins corresponden a Coinco, Graneros, La Estrella, Rancagua y Codegua con 22, 23, 23, 26 y 28% de VCI respectivamente.

Figura 3. Valores del índice VCI para las 5 comunas con valores más bajos del índice del 10 al 25 de junio de 2021.