Boletín Agrometeorológico - Vista previa - Los Lagos - Publicación de Marzo 2026
Portada

Boletín Nacional de Análisis de Riesgos Agroclimáticos para las Principales Especies Frutales y Cultivos y la Ganadería

MARZO 2026 — REGIÓN LOS LAGOS

 

Autores INIA

Rodrigo Bravo Herrera, Dr. en Ciencias Agrarias, Remehue
Claudio Salas Figueroa, Ing. Agrónomo, Dr., Intihuasi
Vianka Rojas Hinojosa, Téc. Electrónico, Intihuasi
Cristian Moscoso Jara, Ingeniero Agrónomo, Ms. Sc., Remehue
Sigrid Vargas Schuldes, Ingeniera Agrónomo, Quilamapu
Ivette Acuña Bravo, Ingeniera Agrónomo, Ph.D. Remehue, Investigadora, Remehue
Mariela Casas Villagra, Ing. Agrónomo. Remehue, Investigador, Remehue

Marcel Fuentes Bustamante, Ingeniero Civil Agrícola MSc., Quilamapu
Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
Raúl Orrego, Ingeniero en Recursos Naturales, Dr, Quilamapu
René Sepúlveda, Ingeniero Civil Agrícola (C), Quilamapu

Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz

Introducción

La X Región de Los Lagos presenta  varios climas diferentes: 1 Clima subártico (Dfc) en Santa Rosa, 2 clima de la tundra (Et) en El Azul y Las Maravillas; 3 Clima subpolar oceánico (Cfc) en El Aceite, Puerto Casanova, Antillanca, El Porfiado y La Esperanza; y el que predomina es 4 clima oceánico (Cfb) en Castro, Futaleufú, Valle California, Alto Palena y Cerros Las Juntas

Este boletín agroclimático regional, basado en la información aportada por www.agromet.cl y https://agrometeorologia.cl/ , así como información auxiliar de diversas fuentes, entrega un análisis del comportamiento de las principales variables climáticas que inciden en la producción agropecuaria y efectúa un diagnóstico sobre sus efectos, particularmente cuando estos parámetros exhiban comportamientos anómalos que pueden afectar la cantidad o la calidad de la producción.

Datos de precipitaciones y temperatura en Huacamapu San Juan de la costa

Resumen Ejecutivo

En la Región de Los Lagos, el agua caída durante el mes de febrero fue un 17 % adicional al promedio histórico. Este superávit ha sido mayor especialmente en las provincias de Osorno y en menor medida Llanquihue. No obstante este balance positivo en febrero, el bajo nivel de lluvias en enero, marca un valor acumulado de un -15 % menor al promedio histórico. Respecto a la temperatura promedio en la región  marcó un mes más frio especialmente en la tardes ya que la temperatura máxima fue menor que el promedio.

Respecto a las praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así́ como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada.

En el cultivo de papa, las condiciones de exceso de humedad podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, por lo cual se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado.

En el caso de los cultivos hortícolas considerando que la temporada estival se encuentra en su etapa final, resulta fundamental priorizar el monitoreo sanitario de los cultivos, mantener los drenajes operativos, manejar oportunamente las malezas y planificar adecuadamente las labores agronómicas de cara a la temporada otoño-invierno. Si bien la disponibilidad de agua puede favorecer el crecimiento de hortalizas y otros cultivos de temporada, también obliga a tomar resguardos en labores como la fertilización, especialmente en aplicaciones foliares, y en el tránsito de maquinaria, para evitar la compactación del suelo. Por ello, se recomienda aprovechar las ventanas de menor humedad o ausencia de precipitaciones para realizar estas labores de manera oportuna y reducir pérdidas en la calidad de los productos cosechados.

Finalmente, el análisis de los índice vegetacionales indica que el NDVI está en un valor levemente superior al promedio histórico, marcando un nivel superior a los anteriores 5 años anteriores en el mismo periodo y las comunas en una condición menor se ubican todas en Chiloé, no obstante el norte de Chiloé se encuentra con una cubierta vegetal con un vigor superior al promedio histórico.

Componente Meteorológico

Estación Carelmapu

La estación Carelmapu corresponde al distrito agroclimático 14-10-3. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 9.7°C, 14.7°C y 19.6°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 10°C (0.3°C sobre la climatológica), la temperatura media 14.3°C (-0.4°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.7°C (-0.9°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 68.3 mm, lo cual representa un 115.8% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 125.3 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 125 mm, lo que representa un superávit de 0.2%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 28 mm.

 

 

 

 

Estación Colegual

La estación Colegual corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.2°C, 15°C y 21.7°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.4°C (-0.8°C bajo la climatológica), la temperatura media 14°C (-1°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 20.5°C (-1.2°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 66.4 mm, lo cual representa un 116.5% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 96.2 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 119 mm, lo que representa un déficit de 19.2%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 36.2 mm.

 

 

 

 

Estación Desagüe Rupanco

La estación Desagüe Rupanco corresponde al distrito agroclimático 14-10-3. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 10°C, 15.7°C y 21.4°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.8°C (-0.2°C bajo la climatológica), la temperatura media 14.5°C (-1.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 19.3°C (-2.1°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 124.5 mm, lo cual representa un 180.4% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 164.9 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 146 mm, lo que representa un superávit de 12.9%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 60.1 mm.

 

 

 

 

Estación Ensenada

La estación Ensenada corresponde al distrito agroclimático 14-10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 10.3°C, 15.6°C y 20.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.8°C (-2.5°C bajo la climatológica), la temperatura media 14.3°C (-1.3°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 21°C (0.2°C sobre la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 119.3 mm, lo cual representa un 101.1% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 180.2 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 254 mm, lo que representa un déficit de 29.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 96.1 mm.

 

 

 

 

Estación Huacamapu

La estación Huacamapu corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.5°C, 15.1°C y 21.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.1°C (0.6°C sobre la climatológica), la temperatura media 15.2°C (0.1°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 21.4°C (-0.4°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 70.7 mm, lo cual representa un 136% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 104.7 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 109 mm, lo que representa un déficit de 3.9%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 74.6 mm.

 

 

 

 

Estación Huyar Alto

La estación Huyar Alto corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 9.6°C, 14.6°C y 19.6°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8.7°C (-0.9°C bajo la climatológica), la temperatura media 13.4°C (-1.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.3°C (-1.3°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 67.6 mm, lo cual representa un 109% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 104.2 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 130 mm, lo que representa un déficit de 19.8%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 27.7 mm.

 

 

 

 

Estación Isla Chelin

La estación Isla Chelin corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 10.2°C, 14.5°C y 18.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 10.3°C (0.1°C sobre la climatológica), la temperatura media 14.1°C (-0.4°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.2°C (-0.6°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 76.5 mm, lo cual representa un 119.5% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 107.6 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 133 mm, lo que representa un déficit de 19.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 17.8 mm.

 

 

 

 

Estación La Pampa

La estación La Pampa corresponde al distrito agroclimático 14-10-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.7°C, 15.7°C y 22.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8°C (-0.7°C bajo la climatológica), la temperatura media 14.5°C (-1.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 21°C (-1.8°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 48.5 mm, lo cual representa un 101% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 73.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 99 mm, lo que representa un déficit de 25.9%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 40.6 mm.

 

 

 

 

Estación Pid-Pid

La estación Pid-Pid corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.5°C, 14.4°C y 21.2°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.8°C (0.3°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.6°C (-0.8°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 19.5°C (-1.7°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 69.9 mm, lo cual representa un 104.3% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 98 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 142 mm, lo que representa un déficit de 31%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 19.7 mm.

 

 

 

 

Estación Polizones

La estación Polizones corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.1°C, 15.1°C y 22°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8.3°C (0.2°C sobre la climatológica), la temperatura media 14.5°C (-0.6°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 20.7°C (-1.3°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 65.8 mm, lo cual representa un 119.6% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 92.6 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 114 mm, lo que representa un déficit de 18.8%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 26.8 mm.

 

 

 

 

Estación Quilacahuin

La estación Quilacahuin corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.8°C, 16.1°C y 23.4°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.6°C (0.8°C sobre la climatológica), la temperatura media 16.7°C (0.6°C sobre la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 24.1°C (0.7°C sobre la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 36 mm, lo cual representa un 87.8% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 51.9 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 82 mm, lo que representa un déficit de 36.7%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 36.1 mm.

 

 

 

Estación Remehue

La estación Remehue corresponde al distrito agroclimático 14-10-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.9°C, 16.4°C y 24°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9°C (0.1°C sobre la climatológica), la temperatura media 15.6°C (-0.8°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 22.2°C (-1.8°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 45 mm, lo cual representa un 125% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 78.1 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 72 mm, lo que representa un superávit de 8.5%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 37.5 mm.

 

 

 

 

Estación Tara

La estación Tara corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.4°C, 14.1°C y 19.9°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.1°C (0.7°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.6°C (-0.5°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.3°C (-1.6°C bajo la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 71.8 mm, lo cual representa un 105.6% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 121 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 142 mm, lo que representa un déficit de 14.8%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 46.7 mm.

 

 

 

 

Estación Tenaún

La estación Tenaún corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 10.6°C, 14.3°C y 17.9°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de febrero en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.7°C (-0.9°C bajo la climatológica), la temperatura media 14.1°C (-0.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.7°C (0.8°C sobre la climatológica). En el mes de febrero se registró una pluviometría de 64.8 mm, lo cual representa un 91.3% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a febrero se ha registrado un total acumulado de 112.8 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 150 mm, lo que representa un déficit de 24.8%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 21.6 mm.

 

 

 

 

Componente Hidrológico
Análisis de Posibles Riesgos Agroclimáticos en los Principales Rubros Agrícolas

Isla de Chiloé > Ganadería

Vacas lactantes

En la medida que fuere necesario, recurrir a forrajes conservados de preferencia ensilajes de buena calidad, para las vacas en su primer tercio de la lactancia (inicio temporada de partos de otoño). En relación a la suplementación con concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados ricos en proteína y energía (20 – 22% PC; 3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Una vez que se observe el rebrote de otoño, los suplementos concentrados a ofrecer deben contener un nivel de proteína medio (14 – 16% PC), y altos niveles de energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS) debido a que la pradera en otoño es baja en MS, fibra, y presenta altos niveles de proteína. Las vacas de primavera aún pueden tener buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) con buena condición corporal 3,2 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; sí, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200 - 2.600 Kg MS/ha). Si no se cuenta con este escenario, ajustar la ración alimenticia con otros alimentos y recurrir al secado temprano de vacas sólo en casos extremos. En los rebaños con parto bi-estacional se inician los partos de fines de verano y otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas, suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo. El manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, aconseja hacer el diagnóstico de gestación para ver si permanecen en el rebaño o cambian de estación de parto, haciendo ineficiente el proceso productivo al alargar las lactancias.

Vacas no lactantes (secas)

El período seco (descanso galactógeno) es de vital importancia como período fisiológico en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de ésta categoría. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de las vacas lecheras, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (excesos de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del período de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg/v/d) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg/v/d) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Ocurrida la parición, ajustar la ración progresivamente a la que reciben las vacas lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5. Deben pasar al exámen ginecológico para determinar preñez. Cuando la cubierta se realiza a final de la temporada (enero), conviene que el peso vivo sea un 5% mayor (375 Kg) para enfrentar de mejor forma el período invernal. Las hembras nacidas en el otoño y parte del invierno anterior (sistemas de parto bi-estacional), se encuentran en pleno crecimiento, utilizando praderas en franjas con cerco eléctrico pudiendo ser conveniente suplementar con algo de concentrado energético, dependiendo de la calidad y cantidad de pradera disponible, y de las tasas de ganancia de peso vivo según edad y gestación. Ante un déficit de pradera pueden recibir como suplemento voluminoso algún cultivo forrajero sobrante de las vacas lecheras, o ensilaje/heno. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto de otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses degestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Tener cuidado de realizar este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el final, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así, se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así, es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2 - 3 Kg), según sea la calidad del resto de los alimentos de la ración.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes tienen nacimientos en la medida que concentren la parición de los reemplazos. Los terneros (as) nacidos de hace más de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los terneros (as) dejan el sector de praderas exclusivas de terneros(as) pueden distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces más hasta el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario, y las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada. Aquellos terneros(as) nacidos temprano en la temporada (julio - agosto), se encuentran con alrededor de 7-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno.


Isla de Chiloé > Hortalizas

Durante este mes, en la Región de Los Lagos predominaron temperaturas medias y máximas levemente bajo lo normal, lo que indica un mes más fresco de lo habitual en gran parte del territorio.  Las precipitaciones del mes fueron en general normales a sobre lo normal. A la fecha, se reportan mayores precipitaciones acumuladas que el año anterior, lo que refleja una temporada con mejor aporte de agua que la registrada en igual período del año pasado, aunque todavía insuficiente en varias localidades para revertir completamente los déficits acumulados frente a un año normal. Estas condiciones favorecen una buena disponibilidad de agua en el suelo, pero también generan una alta humedad ambiental, aumentando el riesgo de enfermedades, la proliferación de malezas y otros problemas asociados al exceso de humedad. En este contexto, y considerando que la temporada estival se encuentra en su etapa final, resulta fundamental priorizar el monitoreo sanitario de los cultivos, mantener los drenajes operativos, manejar oportunamente las malezas y planificar adecuadamente las labores agronómicas de cara a la temporada otoño-invierno. Si bien la disponibilidad de agua puede favorecer el crecimiento de hortalizas y otros cultivos de temporada, también obliga a tomar resguardos en labores como la fertilización, especialmente en aplicaciones foliares, y en el tránsito de maquinaria, para evitar la compactación del suelo. Por ello, se recomienda aprovechar las ventanas de menor humedad o ausencia de precipitaciones para realizar estas labores de manera oportuna y reducir pérdidas en la calidad de los productos cosechados.

En condiciones al aire libre, durante febrero y comienzos de marzo, finaliza la cosecha de diversos cultivos, principalmente aquellos destinados a guarda como cebolla, poroto y zapallo de guarda (camote), entre otros. Paralelamente, continúa la cosecha de betarraga, lechuga, acelga, cilantro, repollo, coliflor, espinaca y zapallo italiano. Sin embargo, las lluvias ocurridas en este período pueden afectar negativamente los procesos de maduración, trilla y posterior almacenamiento de los productos, por lo que es fundamental evitar que los cultivos ya cosechados se humedezcan, resguardándolos adecuadamente y asegurando una buena circulación de aire para prevenir enfermedades de postcosecha. Esta misma precaución debe considerarse en la cosecha y almacenamiento de semillas de hortalizas, ya que el exceso de humedad puede comprometer su calidad y conservación.

En la producción bajo invernadero, cultivos de fruto como tomate, pepino, pimentón y ajíes se encuentran en su etapa final, por lo que se recomienda monitorear permanentemente las condiciones internas del invernadero, especialmente temperatura y humedad ambiental, y realizar una ventilación diaria que permita evitar excesos de humedad y mantener condiciones de temperaturas adecuadas.

Una vez finalizada la cosecha, se recomienda arrancar los cultivos y destinarlos al proceso de compostaje, con el fin de obtener un insumo de buena calidad para su posterior incorporación al suelo. Asimismo, este período es propicio para iniciar diversas labores de preparación para la temporada otoño-invierno, tales como reparación de la estructura del invernadero (recambio de plásticos), elaboración de camas de plantación, mantención de los sistemas de riego, etc. Del mismo modo, es importante considerar la planificación de los cultivos hortícolas tanto dentro del invernadero como al aire libre.


Isla de Chiloé > Praderas

Se ha registrado una mayor pluviometría desde fines de febrero a la fecha, a pesar de ello se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas en mala condición, principalmente aquellas degradadas, o que no presentan un manejo adecuado. Sigue siendo necesario el uso de forrajes conservados y/o cultivos suplementarios. En praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Al no presentarse precipitaciones importantes los residuos post-pastoreo pueden ser de 7 a 8 cm. La decisión de regeneración de praderas basarla en potreros que presenten una menor productividad pero, en lo posible, con buenos niveles de fertilidad (> 20 ppm de fósforo Olsen, 10 cm profundidad). Verificar ataque de babosas y aplicar producto en caso de ser necesario. Preocuparse de haber corregido la saturación de Aluminio (%) del suelo, ello permitirá aumentar la densidad de plantas con mayor valor nutricional, mejorando la oferta de forraje para las vacas lecheras. También, el suelo utilizado con los cultivos forrajeros de verano es un buen sustrato para establecer praderas en esta época. Aquellos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco de calidad durante todo el año para las vacas, esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso de cultivos como la alfalfa, después de incorporar su primer crecimiento al ensilaje junto a las praderas permanentes, el rebrote sería utilizado en pastoreo sólo si fuera necesario; si se rezaga, puede destinarse a heno, o a ensilaje premarchito, usando eventualmente aditivos según sea el tipo de silo y técnica de cosecha empleada, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permirtan. También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada puede ser un buen aporte con alta materia seca y energía, además de su elevado rendimiento en corto tiempo permite sostener mayores cargas animales en el sistema.

La situación climática y el estado actual de las praderas, indíca que se podría esperar una buena recuperación post-pastoreo y crecimiento de las praderas para el mes de marzo en adelante.


Isla de Chiloé > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de febrero se presentaron condiciones de precipitaciones y temperaturas normales para la zona, con algunas precipitaciones intensas tipo chubascos y descenso de las temperaturas, especialmente las mínimas, lo cual se incrementó a principios de marzo. Las condiciones de precipitaciones y baja temperaturas favorece el llenado de tubérculos y aumento de los rendimientos y permite una buena suberización de la piel y disminución de la susceptibilidad a golpes debido a la temperatura del tubérculo. Sin embargo, después de un período de estrés hídrico y altas temperaturas como las que se presentaron en enero y febrero, podría producir partidura de tubérculos y deformaciones, especialmente en cultivos que no tuvieron con riego.  

Se debe destacar que la temporada 2025-26 presentó condiciones muy favorables para la presencia de Tizón tardío causado por Phytophthora infestans, por lo que las condiciones del otoño podrían incrementar el problema y producir infección de tubérculos.  Adicionalmente, las condiciones de exceso de humedad de suelo podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, como Fusarium, Cylindrocarpon, Pectobacterium y Dickeya, entre otros

Dado lo anterior, se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado. Además, se debe tomar precauciones para evitar el ataque de enfermedades en los tubérculos de otros problemas sanitarios, tales como pudriciones bacterianas, pudriciones secas, costra negra, sarna polvorienta, entre otras. Estos problemas afectan la calidad del tubérculo y pueden producir pudriciones en almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. 

El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación. La bodega debe limpiarse profundamente, hay que sacar todos los restos de tierra y vegetales, lavarse con detergente, aplicar amonio cuaternario y dejar ventilar por al menos un par de semanas previo al ingreso del material. Se debe reparar techos, paredes y pisos para evitar filtraciones, goteras y puntos que pueden dañar los tubérculos. Igualmente, se debe limpiar, lavar, desinfectar y calibrar equipos y maquinarias relacionados con la cosecha, selección y almacenamiento de los tubérculos.

Hay que tener en consideración que el buen manejo del cultivo en el campo y el manejo de la cosecha aseguran un buen almacenamiento de los tubérculos, por lo que se deben tomar todas las precauciones para evitar problemas.

Alerta para Tizón tardío Estación Butalcura, Chiloé


Ñadis > Ganadería

Vacas lactantes

En la medida que fuere necesario, recurrir a forrajes conservados de preferencia ensilajes de buena calidad, para las vacas en su primer tercio de la lactancia (inicio temporada de partos de otoño). En relación a la suplementación con concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados ricos en proteína y energía (20 – 22% PC; 3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Una vez que se observe el rebrote de otoño, los suplementos concentrados a ofrecer deben contener un nivel de proteína medio (14 – 16% PC), y altos niveles de energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS) debido a que la pradera en otoño es baja en MS, fibra, y presenta altos niveles de proteína. Las vacas de primavera aún pueden tener buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) con buena condición corporal 3,2 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; sí, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200 - 2.600 Kg MS/ha). Si no se cuenta con este escenario, ajustar la ración alimenticia con otros alimentos y recurrir al secado temprano de vacas sólo en casos extremos. En los rebaños con parto bi-estacional se inician los partos de fines de verano y otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas, suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo. El manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, aconseja hacer el diagnóstico de gestación para ver si permanecen en el rebaño o cambian de estación de parto, haciendo ineficiente el proceso productivo al alargar las lactancias.

Vacas no lactantes (secas)

El período seco (descanso galactógeno) es de vital importancia como período fisiológico en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de ésta categoría. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de las vacas lecheras, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (excesos de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del período de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg/v/d) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg/v/d) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Ocurrida la parición, ajustar la ración progresivamente a la que reciben las vacas lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5. Deben pasar al exámen ginecológico para determinar preñez. Cuando la cubierta se realiza a final de la temporada (enero), conviene que el peso vivo sea un 5% mayor (375 Kg) para enfrentar de mejor forma el período invernal. Las hembras nacidas en el otoño y parte del invierno anterior (sistemas de parto bi-estacional), se encuentran en pleno crecimiento, utilizando praderas en franjas con cerco eléctrico pudiendo ser conveniente suplementar con algo de concentrado energético, dependiendo de la calidad y cantidad de pradera disponible, y de las tasas de ganancia de peso vivo según edad y gestación. Ante un déficit de pradera pueden recibir como suplemento voluminoso algún cultivo forrajero sobrante de las vacas lecheras, o ensilaje/heno. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto de otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses degestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Tener cuidado de realizar este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el final, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así, se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así, es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2 - 3 Kg), según sea la calidad del resto de los alimentos de la ración.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes tienen nacimientos en la medida que concentren la parición de los reemplazos. Los terneros (as) nacidos de hace más de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los terneros (as) dejan el sector de praderas exclusivas de terneros(as) pueden distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces más hasta el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario, y las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada. Aquellos terneros(as) nacidos temprano en la temporada (julio - agosto), se encuentran con alrededor de 7-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno.


Ñadis > Praderas

Se ha registrado una mayor pluviometría desde fines de febrero a la fecha, a pesar de ello se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas en mala condición, principalmente aquellas degradadas, o que no presentan un manejo adecuado. Sigue siendo necesario el uso de forrajes conservados y/o cultivos suplementarios. En praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Al no presentarse precipitaciones importantes los residuos post-pastoreo pueden ser de 7 a 8 cm. La decisión de regeneración de praderas basarla en potreros que presenten una menor productividad pero, en lo posible, con buenos niveles de fertilidad (> 20 ppm de fósforo Olsen, 10 cm profundidad). Verificar ataque de babosas y aplicar producto en caso de ser necesario. Preocuparse de haber corregido la saturación de Aluminio (%) del suelo, ello permitirá aumentar la densidad de plantas con mayor valor nutricional, mejorando la oferta de forraje para las vacas lecheras. También, el suelo utilizado con los cultivos forrajeros de verano es un buen sustrato para establecer praderas en esta época. Aquellos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco de calidad durante todo el año para las vacas, esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso de cultivos como la alfalfa, después de incorporar su primer crecimiento al ensilaje junto a las praderas permanentes, el rebrote sería utilizado en pastoreo sólo si fuera necesario; si se rezaga, puede destinarse a heno, o a ensilaje premarchito, usando eventualmente aditivos según sea el tipo de silo y técnica de cosecha empleada, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permirtan. También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada puede ser un buen aporte con alta materia seca y energía, además de su elevado rendimiento en corto tiempo permite sostener mayores cargas animales en el sistema.

La situación climática y el estado actual de las praderas, indíca que se podría esperar una buena recuperación post-pastoreo y crecimiento de las praderas para el mes de marzo en adelante.


Ñadis > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de febrero se presentaron condiciones de precipitaciones y temperaturas normales para la zona, con algunas precipitaciones intensas tipo chubascos y descenso de las temperaturas, especialmente las mínimas, lo cual se incrementó a principios de marzo. Las condiciones de precipitaciones y baja temperaturas favorece el llenado de tubérculos y aumento de los rendimientos y permite una buena suberización de la piel y disminución de la susceptibilidad a golpes debido a la temperatura del tubérculo. Sin embargo, después de un período de estrés hídrico y altas temperaturas como las que se presentaron en enero y febrero, podría producir partidura de tubérculos y deformaciones, especialmente en cultivos que no tuvieron con riego.  

Se debe destacar que la temporada 2025-26 presentó condiciones muy favorables para la presencia de Tizón tardío causado por Phytophthora infestans, por lo que las condiciones del otoño podrían incrementar el problema y producir infección de tubérculos.  Adicionalmente, las condiciones de exceso de humedad de suelo podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, como Fusarium, Cylindrocarpon, Pectobacterium y Dickeya, entre otros

Dado lo anterior, se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado. Además, se debe tomar precauciones para evitar el ataque de enfermedades en los tubérculos de otros problemas sanitarios, tales como pudriciones bacterianas, pudriciones secas, costra negra, sarna polvorienta, entre otras. Estos problemas afectan la calidad del tubérculo y pueden producir pudriciones en almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. 

El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación. La bodega debe limpiarse profundamente, hay que sacar todos los restos de tierra y vegetales, lavarse con detergente, aplicar amonio cuaternario y dejar ventilar por al menos un par de semanas previo al ingreso del material. Se debe reparar techos, paredes y pisos para evitar filtraciones, goteras y puntos que pueden dañar los tubérculos. Igualmente, se debe limpiar, lavar, desinfectar y calibrar equipos y maquinarias relacionados con la cosecha, selección y almacenamiento de los tubérculos.

Hay que tener en consideración que el buen manejo del cultivo en el campo y el manejo de la cosecha aseguran un buen almacenamiento de los tubérculos, por lo que se deben tomar todas las precauciones para evitar problemas.

 

Alerta Tizón Tardío Estación Colegual


Precordillera > Ganadería

Vacas lactantes

En la medida que fuere necesario, recurrir a forrajes conservados de preferencia ensilajes de buena calidad, para las vacas en su primer tercio de la lactancia (inicio temporada de partos de otoño). En relación a la suplementación con concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados ricos en proteína y energía (20 – 22% PC; 3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Una vez que se observe el rebrote de otoño, los suplementos concentrados a ofrecer deben contener un nivel de proteína medio (14 – 16% PC), y altos niveles de energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS) debido a que la pradera en otoño es baja en MS, fibra, y presenta altos niveles de proteína. Las vacas de primavera aún pueden tener buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) con buena condición corporal 3,2 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; sí, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200 - 2.600 Kg MS/ha). Si no se cuenta con este escenario, ajustar la ración alimenticia con otros alimentos y recurrir al secado temprano de vacas sólo en casos extremos. En los rebaños con parto bi-estacional se inician los partos de fines de verano y otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas, suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo. El manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, aconseja hacer el diagnóstico de gestación para ver si permanecen en el rebaño o cambian de estación de parto, haciendo ineficiente el proceso productivo al alargar las lactancias.

Vacas no lactantes (secas)

El período seco (descanso galactógeno) es de vital importancia como período fisiológico en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de ésta categoría. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de las vacas lecheras, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (excesos de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del período de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg/v/d) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg/v/d) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Ocurrida la parición, ajustar la ración progresivamente a la que reciben las vacas lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5. Deben pasar al exámen ginecológico para determinar preñez. Cuando la cubierta se realiza a final de la temporada (enero), conviene que el peso vivo sea un 5% mayor (375 Kg) para enfrentar de mejor forma el período invernal. Las hembras nacidas en el otoño y parte del invierno anterior (sistemas de parto bi-estacional), se encuentran en pleno crecimiento, utilizando praderas en franjas con cerco eléctrico pudiendo ser conveniente suplementar con algo de concentrado energético, dependiendo de la calidad y cantidad de pradera disponible, y de las tasas de ganancia de peso vivo según edad y gestación. Ante un déficit de pradera pueden recibir como suplemento voluminoso algún cultivo forrajero sobrante de las vacas lecheras, o ensilaje/heno. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto de otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses degestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Tener cuidado de realizar este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el final, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así, se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así, es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2 - 3 Kg), según sea la calidad del resto de los alimentos de la ración.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes tienen nacimientos en la medida que concentren la parición de los reemplazos. Los terneros (as) nacidos de hace más de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los terneros (as) dejan el sector de praderas exclusivas de terneros(as) pueden distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces más hasta el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario, y las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada. Aquellos terneros(as) nacidos temprano en la temporada (julio - agosto), se encuentran con alrededor de 7-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno.


Precordillera > Praderas

Se ha registrado una mayor pluviometría desde fines de febrero a la fecha, a pesar de ello se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas en mala condición, principalmente aquellas degradadas, o que no presentan un manejo adecuado. Sigue siendo necesario el uso de forrajes conservados y/o cultivos suplementarios. En praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Al no presentarse precipitaciones importantes los residuos post-pastoreo pueden ser de 7 a 8 cm. La decisión de regeneración de praderas basarla en potreros que presenten una menor productividad pero, en lo posible, con buenos niveles de fertilidad (> 20 ppm de fósforo Olsen, 10 cm profundidad). Verificar ataque de babosas y aplicar producto en caso de ser necesario. Preocuparse de haber corregido la saturación de Aluminio (%) del suelo, ello permitirá aumentar la densidad de plantas con mayor valor nutricional, mejorando la oferta de forraje para las vacas lecheras. También, el suelo utilizado con los cultivos forrajeros de verano es un buen sustrato para establecer praderas en esta época. Aquellos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco de calidad durante todo el año para las vacas, esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso de cultivos como la alfalfa, después de incorporar su primer crecimiento al ensilaje junto a las praderas permanentes, el rebrote sería utilizado en pastoreo sólo si fuera necesario; si se rezaga, puede destinarse a heno, o a ensilaje premarchito, usando eventualmente aditivos según sea el tipo de silo y técnica de cosecha empleada, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permirtan. También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada puede ser un buen aporte con alta materia seca y energía, además de su elevado rendimiento en corto tiempo permite sostener mayores cargas animales en el sistema.

La situación climática y el estado actual de las praderas, indíca que se podría esperar una buena recuperación post-pastoreo y crecimiento de las praderas para el mes de marzo en adelante.


Precordillera > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de febrero se presentaron condiciones de precipitaciones y temperaturas normales para la zona, con algunas precipitaciones intensas tipo chubascos y descenso de las temperaturas, especialmente las mínimas, lo cual se incrementó a principios de marzo. Las condiciones de precipitaciones y baja temperaturas favorece el llenado de tubérculos y aumento de los rendimientos y permite una buena suberización de la piel y disminución de la susceptibilidad a golpes debido a la temperatura del tubérculo. Sin embargo, después de un período de estrés hídrico y altas temperaturas como las que se presentaron en enero y febrero, podría producir partidura de tubérculos y deformaciones, especialmente en cultivos que no tuvieron con riego.  

Se debe destacar que la temporada 2025-26 presentó condiciones muy favorables para la presencia de Tizón tardío causado por Phytophthora infestans, por lo que las condiciones del otoño podrían incrementar el problema y producir infección de tubérculos.  Adicionalmente, las condiciones de exceso de humedad de suelo podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, como Fusarium, Cylindrocarpon, Pectobacterium y Dickeya, entre otros

Dado lo anterior, se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado. Además, se debe tomar precauciones para evitar el ataque de enfermedades en los tubérculos de otros problemas sanitarios, tales como pudriciones bacterianas, pudriciones secas, costra negra, sarna polvorienta, entre otras. Estos problemas afectan la calidad del tubérculo y pueden producir pudriciones en almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. 

El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación. La bodega debe limpiarse profundamente, hay que sacar todos los restos de tierra y vegetales, lavarse con detergente, aplicar amonio cuaternario y dejar ventilar por al menos un par de semanas previo al ingreso del material. Se debe reparar techos, paredes y pisos para evitar filtraciones, goteras y puntos que pueden dañar los tubérculos. Igualmente, se debe limpiar, lavar, desinfectar y calibrar equipos y maquinarias relacionados con la cosecha, selección y almacenamiento de los tubérculos.

Hay que tener en consideración que el buen manejo del cultivo en el campo y el manejo de la cosecha aseguran un buen almacenamiento de los tubérculos, por lo que se deben tomar todas las precauciones para evitar problemas.

Alerta para Tizón tardío Dsague Rupanco


Secano Costero > Ganadería

Vacas lactantes

En la medida que fuere necesario, recurrir a forrajes conservados de preferencia ensilajes de buena calidad, para las vacas en su primer tercio de la lactancia (inicio temporada de partos de otoño). En relación a la suplementación con concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados ricos en proteína y energía (20 – 22% PC; 3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Una vez que se observe el rebrote de otoño, los suplementos concentrados a ofrecer deben contener un nivel de proteína medio (14 – 16% PC), y altos niveles de energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS) debido a que la pradera en otoño es baja en MS, fibra, y presenta altos niveles de proteína. Las vacas de primavera aún pueden tener buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) con buena condición corporal 3,2 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; sí, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200 - 2.600 Kg MS/ha). Si no se cuenta con este escenario, ajustar la ración alimenticia con otros alimentos y recurrir al secado temprano de vacas sólo en casos extremos. En los rebaños con parto bi-estacional se inician los partos de fines de verano y otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas, suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo. El manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, aconseja hacer el diagnóstico de gestación para ver si permanecen en el rebaño o cambian de estación de parto, haciendo ineficiente el proceso productivo al alargar las lactancias.

Vacas no lactantes (secas)

El período seco (descanso galactógeno) es de vital importancia como período fisiológico en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de ésta categoría. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de las vacas lecheras, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (excesos de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del período de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg/v/d) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg/v/d) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Ocurrida la parición, ajustar la ración progresivamente a la que reciben las vacas lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5. Deben pasar al exámen ginecológico para determinar preñez. Cuando la cubierta se realiza a final de la temporada (enero), conviene que el peso vivo sea un 5% mayor (375 Kg) para enfrentar de mejor forma el período invernal. Las hembras nacidas en el otoño y parte del invierno anterior (sistemas de parto bi-estacional), se encuentran en pleno crecimiento, utilizando praderas en franjas con cerco eléctrico pudiendo ser conveniente suplementar con algo de concentrado energético, dependiendo de la calidad y cantidad de pradera disponible, y de las tasas de ganancia de peso vivo según edad y gestación. Ante un déficit de pradera pueden recibir como suplemento voluminoso algún cultivo forrajero sobrante de las vacas lecheras, o ensilaje/heno. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto de otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses degestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Tener cuidado de realizar este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el final, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así, se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así, es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2 - 3 Kg), según sea la calidad del resto de los alimentos de la ración.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes tienen nacimientos en la medida que concentren la parición de los reemplazos. Los terneros (as) nacidos de hace más de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los terneros (as) dejan el sector de praderas exclusivas de terneros(as) pueden distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces más hasta el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario, y las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada. Aquellos terneros(as) nacidos temprano en la temporada (julio - agosto), se encuentran con alrededor de 7-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno.


Secano Costero > Hortalizas

Durante este mes, en la Región de Los Lagos predominaron temperaturas medias y máximas levemente bajo lo normal, lo que indica un mes más fresco de lo habitual en gran parte del territorio.  Las precipitaciones del mes fueron en general normales a sobre lo normal. A la fecha, se reportan mayores precipitaciones acumuladas que el año anterior, lo que refleja una temporada con mejor aporte de agua que la registrada en igual período del año pasado, aunque todavía insuficiente en varias localidades para revertir completamente los déficits acumulados frente a un año normal. Estas condiciones favorecen una buena disponibilidad de agua en el suelo, pero también generan una alta humedad ambiental, aumentando el riesgo de enfermedades, la proliferación de malezas y otros problemas asociados al exceso de humedad. En este contexto, y considerando que la temporada estival se encuentra en su etapa final, resulta fundamental priorizar el monitoreo sanitario de los cultivos, mantener los drenajes operativos, manejar oportunamente las malezas y planificar adecuadamente las labores agronómicas de cara a la temporada otoño-invierno. Si bien la disponibilidad de agua puede favorecer el crecimiento de hortalizas y otros cultivos de temporada, también obliga a tomar resguardos en labores como la fertilización, especialmente en aplicaciones foliares, y en el tránsito de maquinaria, para evitar la compactación del suelo. Por ello, se recomienda aprovechar las ventanas de menor humedad o ausencia de precipitaciones para realizar estas labores de manera oportuna y reducir pérdidas en la calidad de los productos cosechados.

En condiciones al aire libre, durante febrero y comienzos de marzo, finaliza la cosecha de diversos cultivos, principalmente aquellos destinados a guarda como cebolla, poroto y zapallo de guarda (camote), entre otros. Paralelamente, continúa la cosecha de betarraga, lechuga, acelga, cilantro, repollo, coliflor, espinaca y zapallo italiano. Sin embargo, las lluvias ocurridas en este período pueden afectar negativamente los procesos de maduración, trilla y posterior almacenamiento de los productos, por lo que es fundamental evitar que los cultivos ya cosechados se humedezcan, resguardándolos adecuadamente y asegurando una buena circulación de aire para prevenir enfermedades de postcosecha. Esta misma precaución debe considerarse en la cosecha y almacenamiento de semillas de hortalizas, ya que el exceso de humedad puede comprometer su calidad y conservación.

En la producción bajo invernadero, cultivos de fruto como tomate, pepino, pimentón y ajíes se encuentran en su etapa final, por lo que se recomienda monitorear permanentemente las condiciones internas del invernadero, especialmente temperatura y humedad ambiental, y realizar una ventilación diaria que permita evitar excesos de humedad y mantener condiciones de temperaturas adecuadas.

Una vez finalizada la cosecha, se recomienda arrancar los cultivos y destinarlos al proceso de compostaje, con el fin de obtener un insumo de buena calidad para su posterior incorporación al suelo. Asimismo, este período es propicio para iniciar diversas labores de preparación para la temporada otoño-invierno, tales como reparación de la estructura del invernadero (recambio de plásticos), elaboración de camas de plantación, mantención de los sistemas de riego, etc. Del mismo modo, es importante considerar la planificación de los cultivos hortícolas tanto dentro del invernadero como al aire libre.


Secano Costero > Praderas

Se ha registrado una mayor pluviometría desde fines de febrero a la fecha, a pesar de ello se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas en mala condición, principalmente aquellas degradadas, o que no presentan un manejo adecuado. Sigue siendo necesario el uso de forrajes conservados y/o cultivos suplementarios. En praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Al no presentarse precipitaciones importantes los residuos post-pastoreo pueden ser de 7 a 8 cm. La decisión de regeneración de praderas basarla en potreros que presenten una menor productividad pero, en lo posible, con buenos niveles de fertilidad (> 20 ppm de fósforo Olsen, 10 cm profundidad). Verificar ataque de babosas y aplicar producto en caso de ser necesario. Preocuparse de haber corregido la saturación de Aluminio (%) del suelo, ello permitirá aumentar la densidad de plantas con mayor valor nutricional, mejorando la oferta de forraje para las vacas lecheras. También, el suelo utilizado con los cultivos forrajeros de verano es un buen sustrato para establecer praderas en esta época. Aquellos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco de calidad durante todo el año para las vacas, esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso de cultivos como la alfalfa, después de incorporar su primer crecimiento al ensilaje junto a las praderas permanentes, el rebrote sería utilizado en pastoreo sólo si fuera necesario; si se rezaga, puede destinarse a heno, o a ensilaje premarchito, usando eventualmente aditivos según sea el tipo de silo y técnica de cosecha empleada, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permirtan. También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada puede ser un buen aporte con alta materia seca y energía, además de su elevado rendimiento en corto tiempo permite sostener mayores cargas animales en el sistema.

La situación climática y el estado actual de las praderas, indíca que se podría esperar una buena recuperación post-pastoreo y crecimiento de las praderas para el mes de marzo en adelante.


Secano Costero > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de febrero se presentaron condiciones de precipitaciones y temperaturas normales para la zona, con algunas precipitaciones intensas tipo chubascos y descenso de las temperaturas, especialmente las mínimas, lo cual se incrementó a principios de marzo. Las condiciones de precipitaciones y baja temperaturas favorece el llenado de tubérculos y aumento de los rendimientos y permite una buena suberización de la piel y disminución de la susceptibilidad a golpes debido a la temperatura del tubérculo. Sin embargo, después de un período de estrés hídrico y altas temperaturas como las que se presentaron en enero y febrero, podría producir partidura de tubérculos y deformaciones, especialmente en cultivos que no tuvieron con riego.  

Se debe destacar que la temporada 2025-26 presentó condiciones muy favorables para la presencia de Tizón tardío causado por Phytophthora infestans, por lo que las condiciones del otoño podrían incrementar el problema y producir infección de tubérculos.  Adicionalmente, las condiciones de exceso de humedad de suelo podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, como Fusarium, Cylindrocarpon, Pectobacterium y Dickeya, entre otros

Dado lo anterior, se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado. Además, se debe tomar precauciones para evitar el ataque de enfermedades en los tubérculos de otros problemas sanitarios, tales como pudriciones bacterianas, pudriciones secas, costra negra, sarna polvorienta, entre otras. Estos problemas afectan la calidad del tubérculo y pueden producir pudriciones en almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. 

El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación. La bodega debe limpiarse profundamente, hay que sacar todos los restos de tierra y vegetales, lavarse con detergente, aplicar amonio cuaternario y dejar ventilar por al menos un par de semanas previo al ingreso del material. Se debe reparar techos, paredes y pisos para evitar filtraciones, goteras y puntos que pueden dañar los tubérculos. Igualmente, se debe limpiar, lavar, desinfectar y calibrar equipos y maquinarias relacionados con la cosecha, selección y almacenamiento de los tubérculos.

Hay que tener en consideración que el buen manejo del cultivo en el campo y el manejo de la cosecha aseguran un buen almacenamiento de los tubérculos, por lo que se deben tomar todas las precauciones para evitar problemas.

Problema de pudrición en almacenamiento


Secano Interior > Ganadería

Vacas lactantes

En la medida que fuere necesario, recurrir a forrajes conservados de preferencia ensilajes de buena calidad, para las vacas en su primer tercio de la lactancia (inicio temporada de partos de otoño). En relación a la suplementación con concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados ricos en proteína y energía (20 – 22% PC; 3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Una vez que se observe el rebrote de otoño, los suplementos concentrados a ofrecer deben contener un nivel de proteína medio (14 – 16% PC), y altos niveles de energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS) debido a que la pradera en otoño es baja en MS, fibra, y presenta altos niveles de proteína. Las vacas de primavera aún pueden tener buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) con buena condición corporal 3,2 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; sí, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200 - 2.600 Kg MS/ha). Si no se cuenta con este escenario, ajustar la ración alimenticia con otros alimentos y recurrir al secado temprano de vacas sólo en casos extremos. En los rebaños con parto bi-estacional se inician los partos de fines de verano y otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas, suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo. El manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, aconseja hacer el diagnóstico de gestación para ver si permanecen en el rebaño o cambian de estación de parto, haciendo ineficiente el proceso productivo al alargar las lactancias.

Vacas no lactantes (secas)

El período seco (descanso galactógeno) es de vital importancia como período fisiológico en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de ésta categoría. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de las vacas lecheras, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (excesos de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del período de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg/v/d) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg/v/d) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Ocurrida la parición, ajustar la ración progresivamente a la que reciben las vacas lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5. Deben pasar al exámen ginecológico para determinar preñez. Cuando la cubierta se realiza a final de la temporada (enero), conviene que el peso vivo sea un 5% mayor (375 Kg) para enfrentar de mejor forma el período invernal. Las hembras nacidas en el otoño y parte del invierno anterior (sistemas de parto bi-estacional), se encuentran en pleno crecimiento, utilizando praderas en franjas con cerco eléctrico pudiendo ser conveniente suplementar con algo de concentrado energético, dependiendo de la calidad y cantidad de pradera disponible, y de las tasas de ganancia de peso vivo según edad y gestación. Ante un déficit de pradera pueden recibir como suplemento voluminoso algún cultivo forrajero sobrante de las vacas lecheras, o ensilaje/heno. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto de otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses degestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Tener cuidado de realizar este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el final, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así, se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así, es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2 - 3 Kg), según sea la calidad del resto de los alimentos de la ración.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes tienen nacimientos en la medida que concentren la parición de los reemplazos. Los terneros (as) nacidos de hace más de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los terneros (as) dejan el sector de praderas exclusivas de terneros(as) pueden distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces más hasta el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario, y las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada. Aquellos terneros(as) nacidos temprano en la temporada (julio - agosto), se encuentran con alrededor de 7-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno.


Secano Interior > Hortalizas

Durante este mes, en la Región de Los Lagos predominaron temperaturas medias y máximas levemente bajo lo normal, lo que indica un mes más fresco de lo habitual en gran parte del territorio.  Las precipitaciones del mes fueron en general normales a sobre lo normal. A la fecha, se reportan mayores precipitaciones acumuladas que el año anterior, lo que refleja una temporada con mejor aporte de agua que la registrada en igual período del año pasado, aunque todavía insuficiente en varias localidades para revertir completamente los déficits acumulados frente a un año normal. Estas condiciones favorecen una buena disponibilidad de agua en el suelo, pero también generan una alta humedad ambiental, aumentando el riesgo de enfermedades, la proliferación de malezas y otros problemas asociados al exceso de humedad. En este contexto, y considerando que la temporada estival se encuentra en su etapa final, resulta fundamental priorizar el monitoreo sanitario de los cultivos, mantener los drenajes operativos, manejar oportunamente las malezas y planificar adecuadamente las labores agronómicas de cara a la temporada otoño-invierno. Si bien la disponibilidad de agua puede favorecer el crecimiento de hortalizas y otros cultivos de temporada, también obliga a tomar resguardos en labores como la fertilización, especialmente en aplicaciones foliares, y en el tránsito de maquinaria, para evitar la compactación del suelo. Por ello, se recomienda aprovechar las ventanas de menor humedad o ausencia de precipitaciones para realizar estas labores de manera oportuna y reducir pérdidas en la calidad de los productos cosechados.

En condiciones al aire libre, durante febrero y comienzos de marzo, finaliza la cosecha de diversos cultivos, principalmente aquellos destinados a guarda como cebolla, poroto y zapallo de guarda (camote), entre otros. Paralelamente, continúa la cosecha de betarraga, lechuga, acelga, cilantro, repollo, coliflor, espinaca y zapallo italiano. Sin embargo, las lluvias ocurridas en este período pueden afectar negativamente los procesos de maduración, trilla y posterior almacenamiento de los productos, por lo que es fundamental evitar que los cultivos ya cosechados se humedezcan, resguardándolos adecuadamente y asegurando una buena circulación de aire para prevenir enfermedades de postcosecha. Esta misma precaución debe considerarse en la cosecha y almacenamiento de semillas de hortalizas, ya que el exceso de humedad puede comprometer su calidad y conservación.

En la producción bajo invernadero, cultivos de fruto como tomate, pepino, pimentón y ajíes se encuentran en su etapa final, por lo que se recomienda monitorear permanentemente las condiciones internas del invernadero, especialmente temperatura y humedad ambiental, y realizar una ventilación diaria que permita evitar excesos de humedad y mantener condiciones de temperaturas adecuadas.

Una vez finalizada la cosecha, se recomienda arrancar los cultivos y destinarlos al proceso de compostaje, con el fin de obtener un insumo de buena calidad para su posterior incorporación al suelo. Asimismo, este período es propicio para iniciar diversas labores de preparación para la temporada otoño-invierno, tales como reparación de la estructura del invernadero (recambio de plásticos), elaboración de camas de plantación, mantención de los sistemas de riego, etc. Del mismo modo, es importante considerar la planificación de los cultivos hortícolas tanto dentro del invernadero como al aire libre.


Secano Interior > Praderas

Se ha registrado una mayor pluviometría desde fines de febrero a la fecha, a pesar de ello se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas en mala condición, principalmente aquellas degradadas, o que no presentan un manejo adecuado. Sigue siendo necesario el uso de forrajes conservados y/o cultivos suplementarios. En praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Al no presentarse precipitaciones importantes los residuos post-pastoreo pueden ser de 7 a 8 cm. La decisión de regeneración de praderas basarla en potreros que presenten una menor productividad pero, en lo posible, con buenos niveles de fertilidad (> 20 ppm de fósforo Olsen, 10 cm profundidad). Verificar ataque de babosas y aplicar producto en caso de ser necesario. Preocuparse de haber corregido la saturación de Aluminio (%) del suelo, ello permitirá aumentar la densidad de plantas con mayor valor nutricional, mejorando la oferta de forraje para las vacas lecheras. También, el suelo utilizado con los cultivos forrajeros de verano es un buen sustrato para establecer praderas en esta época. Aquellos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco de calidad durante todo el año para las vacas, esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso de cultivos como la alfalfa, después de incorporar su primer crecimiento al ensilaje junto a las praderas permanentes, el rebrote sería utilizado en pastoreo sólo si fuera necesario; si se rezaga, puede destinarse a heno, o a ensilaje premarchito, usando eventualmente aditivos según sea el tipo de silo y técnica de cosecha empleada, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permirtan. También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada puede ser un buen aporte con alta materia seca y energía, además de su elevado rendimiento en corto tiempo permite sostener mayores cargas animales en el sistema.

La situación climática y el estado actual de las praderas, indíca que se podría esperar una buena recuperación post-pastoreo y crecimiento de las praderas para el mes de marzo en adelante.


Secano Interior > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de febrero se presentaron condiciones de precipitaciones y temperaturas normales para la zona, con algunas precipitaciones intensas tipo chubascos y descenso de las temperaturas, especialmente las mínimas, lo cual se incrementó a principios de marzo. Las condiciones de precipitaciones y baja temperaturas favorece el llenado de tubérculos y aumento de los rendimientos y permite una buena suberización de la piel y disminución de la susceptibilidad a golpes debido a la temperatura del tubérculo. Sin embargo, después de un período de estrés hídrico y altas temperaturas como las que se presentaron en enero y febrero, podría producir partidura de tubérculos y deformaciones, especialmente en cultivos que no tuvieron con riego.  

Se debe destacar que la temporada 2025-26 presentó condiciones muy favorables para la presencia de Tizón tardío causado por Phytophthora infestans, por lo que las condiciones del otoño podrían incrementar el problema y producir infección de tubérculos.  Adicionalmente, las condiciones de exceso de humedad de suelo podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, como Fusarium, Cylindrocarpon, Pectobacterium y Dickeya, entre otros

Dado lo anterior, se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado. Además, se debe tomar precauciones para evitar el ataque de enfermedades en los tubérculos de otros problemas sanitarios, tales como pudriciones bacterianas, pudriciones secas, costra negra, sarna polvorienta, entre otras. Estos problemas afectan la calidad del tubérculo y pueden producir pudriciones en almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. 

El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación. La bodega debe limpiarse profundamente, hay que sacar todos los restos de tierra y vegetales, lavarse con detergente, aplicar amonio cuaternario y dejar ventilar por al menos un par de semanas previo al ingreso del material. Se debe reparar techos, paredes y pisos para evitar filtraciones, goteras y puntos que pueden dañar los tubérculos. Igualmente, se debe limpiar, lavar, desinfectar y calibrar equipos y maquinarias relacionados con la cosecha, selección y almacenamiento de los tubérculos.

Hay que tener en consideración que el buen manejo del cultivo en el campo y el manejo de la cosecha aseguran un buen almacenamiento de los tubérculos, por lo que se deben tomar todas las precauciones para evitar problemas.

Recomendaciones manejo cosecha https://enfermedadespapa.inia.cl


Valle Secano > Ganadería

Vacas lactantes

En la medida que fuere necesario, recurrir a forrajes conservados de preferencia ensilajes de buena calidad, para las vacas en su primer tercio de la lactancia (inicio temporada de partos de otoño). En relación a la suplementación con concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados ricos en proteína y energía (20 – 22% PC; 3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Una vez que se observe el rebrote de otoño, los suplementos concentrados a ofrecer deben contener un nivel de proteína medio (14 – 16% PC), y altos niveles de energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS) debido a que la pradera en otoño es baja en MS, fibra, y presenta altos niveles de proteína. Las vacas de primavera aún pueden tener buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) con buena condición corporal 3,2 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; sí, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200 - 2.600 Kg MS/ha). Si no se cuenta con este escenario, ajustar la ración alimenticia con otros alimentos y recurrir al secado temprano de vacas sólo en casos extremos. En los rebaños con parto bi-estacional se inician los partos de fines de verano y otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas, suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo. El manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, aconseja hacer el diagnóstico de gestación para ver si permanecen en el rebaño o cambian de estación de parto, haciendo ineficiente el proceso productivo al alargar las lactancias.

Vacas no lactantes (secas)

El período seco (descanso galactógeno) es de vital importancia como período fisiológico en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de ésta categoría. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de las vacas lecheras, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (excesos de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del período de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg/v/d) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg/v/d) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Ocurrida la parición, ajustar la ración progresivamente a la que reciben las vacas lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5. Deben pasar al exámen ginecológico para determinar preñez. Cuando la cubierta se realiza a final de la temporada (enero), conviene que el peso vivo sea un 5% mayor (375 Kg) para enfrentar de mejor forma el período invernal. Las hembras nacidas en el otoño y parte del invierno anterior (sistemas de parto bi-estacional), se encuentran en pleno crecimiento, utilizando praderas en franjas con cerco eléctrico pudiendo ser conveniente suplementar con algo de concentrado energético, dependiendo de la calidad y cantidad de pradera disponible, y de las tasas de ganancia de peso vivo según edad y gestación. Ante un déficit de pradera pueden recibir como suplemento voluminoso algún cultivo forrajero sobrante de las vacas lecheras, o ensilaje/heno. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto de otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses degestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Tener cuidado de realizar este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el final, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así, se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así, es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2 - 3 Kg), según sea la calidad del resto de los alimentos de la ración.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes tienen nacimientos en la medida que concentren la parición de los reemplazos. Los terneros (as) nacidos de hace más de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los terneros (as) dejan el sector de praderas exclusivas de terneros(as) pueden distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces más hasta el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario, y las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada. Aquellos terneros(as) nacidos temprano en la temporada (julio - agosto), se encuentran con alrededor de 7-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno.


Valle Secano > Hortalizas

Durante este mes, en la Región de Los Lagos predominaron temperaturas medias y máximas levemente bajo lo normal, lo que indica un mes más fresco de lo habitual en gran parte del territorio.  Las precipitaciones del mes fueron en general normales a sobre lo normal. A la fecha, se reportan mayores precipitaciones acumuladas que el año anterior, lo que refleja una temporada con mejor aporte de agua que la registrada en igual período del año pasado, aunque todavía insuficiente en varias localidades para revertir completamente los déficits acumulados frente a un año normal. Estas condiciones favorecen una buena disponibilidad de agua en el suelo, pero también generan una alta humedad ambiental, aumentando el riesgo de enfermedades, la proliferación de malezas y otros problemas asociados al exceso de humedad. En este contexto, y considerando que la temporada estival se encuentra en su etapa final, resulta fundamental priorizar el monitoreo sanitario de los cultivos, mantener los drenajes operativos, manejar oportunamente las malezas y planificar adecuadamente las labores agronómicas de cara a la temporada otoño-invierno. Si bien la disponibilidad de agua puede favorecer el crecimiento de hortalizas y otros cultivos de temporada, también obliga a tomar resguardos en labores como la fertilización, especialmente en aplicaciones foliares, y en el tránsito de maquinaria, para evitar la compactación del suelo. Por ello, se recomienda aprovechar las ventanas de menor humedad o ausencia de precipitaciones para realizar estas labores de manera oportuna y reducir pérdidas en la calidad de los productos cosechados.

En condiciones al aire libre, durante febrero y comienzos de marzo, finaliza la cosecha de diversos cultivos, principalmente aquellos destinados a guarda como cebolla, poroto y zapallo de guarda (camote), entre otros. Paralelamente, continúa la cosecha de betarraga, lechuga, acelga, cilantro, repollo, coliflor, espinaca y zapallo italiano. Sin embargo, las lluvias ocurridas en este período pueden afectar negativamente los procesos de maduración, trilla y posterior almacenamiento de los productos, por lo que es fundamental evitar que los cultivos ya cosechados se humedezcan, resguardándolos adecuadamente y asegurando una buena circulación de aire para prevenir enfermedades de postcosecha. Esta misma precaución debe considerarse en la cosecha y almacenamiento de semillas de hortalizas, ya que el exceso de humedad puede comprometer su calidad y conservación.

En la producción bajo invernadero, cultivos de fruto como tomate, pepino, pimentón y ajíes se encuentran en su etapa final, por lo que se recomienda monitorear permanentemente las condiciones internas del invernadero, especialmente temperatura y humedad ambiental, y realizar una ventilación diaria que permita evitar excesos de humedad y mantener condiciones de temperaturas adecuadas.

Una vez finalizada la cosecha, se recomienda arrancar los cultivos y destinarlos al proceso de compostaje, con el fin de obtener un insumo de buena calidad para su posterior incorporación al suelo. Asimismo, este período es propicio para iniciar diversas labores de preparación para la temporada otoño-invierno, tales como reparación de la estructura del invernadero (recambio de plásticos), elaboración de camas de plantación, mantención de los sistemas de riego, etc. Del mismo modo, es importante considerar la planificación de los cultivos hortícolas tanto dentro del invernadero como al aire libre.


Valle Secano > Praderas

Se ha registrado una mayor pluviometría desde fines de febrero a la fecha, a pesar de ello se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas en mala condición, principalmente aquellas degradadas, o que no presentan un manejo adecuado. Sigue siendo necesario el uso de forrajes conservados y/o cultivos suplementarios. En praderas permanentes el último pastoreo de verano debe presentar residuos menores (4 cm) para mejorar el macollamiento de las gramíneas en el otoño, debiendo ser pastoreadas entre 35 a 45 días dependiendo de las condiciones particulares de cada productor. Dada la mayor pluviometría, es esperable un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera. Tanto las ballicas anuales y/o avenas para pastoreo invernal así como también las bi-anuales, podrían ser pastoreadas a los 50 a 60 días del establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Al no presentarse precipitaciones importantes los residuos post-pastoreo pueden ser de 7 a 8 cm. La decisión de regeneración de praderas basarla en potreros que presenten una menor productividad pero, en lo posible, con buenos niveles de fertilidad (> 20 ppm de fósforo Olsen, 10 cm profundidad). Verificar ataque de babosas y aplicar producto en caso de ser necesario. Preocuparse de haber corregido la saturación de Aluminio (%) del suelo, ello permitirá aumentar la densidad de plantas con mayor valor nutricional, mejorando la oferta de forraje para las vacas lecheras. También, el suelo utilizado con los cultivos forrajeros de verano es un buen sustrato para establecer praderas en esta época. Aquellos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco de calidad durante todo el año para las vacas, esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso de cultivos como la alfalfa, después de incorporar su primer crecimiento al ensilaje junto a las praderas permanentes, el rebrote sería utilizado en pastoreo sólo si fuera necesario; si se rezaga, puede destinarse a heno, o a ensilaje premarchito, usando eventualmente aditivos según sea el tipo de silo y técnica de cosecha empleada, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permirtan. También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada puede ser un buen aporte con alta materia seca y energía, además de su elevado rendimiento en corto tiempo permite sostener mayores cargas animales en el sistema.

La situación climática y el estado actual de las praderas, indíca que se podría esperar una buena recuperación post-pastoreo y crecimiento de las praderas para el mes de marzo en adelante.


Valle Secano > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de febrero se presentaron condiciones de precipitaciones y temperaturas normales para la zona, con algunas precipitaciones intensas tipo chubascos y descenso de las temperaturas, especialmente las mínimas, lo cual se incrementó a principios de marzo. Las condiciones de precipitaciones y baja temperaturas favorece el llenado de tubérculos y aumento de los rendimientos y permite una buena suberización de la piel y disminución de la susceptibilidad a golpes debido a la temperatura del tubérculo. Sin embargo, después de un período de estrés hídrico y altas temperaturas como las que se presentaron en enero y febrero, podría producir partidura de tubérculos y deformaciones, especialmente en cultivos que no tuvieron con riego.  

Se debe destacar que la temporada 2025-26 presentó condiciones muy favorables para la presencia de Tizón tardío causado por Phytophthora infestans, por lo que las condiciones del otoño podrían incrementar el problema y producir infección de tubérculos.  Adicionalmente, las condiciones de exceso de humedad de suelo podrían favorecer la infección de patógenos bacterianos en tubérculos. Igualmente, las cosechas con temperaturas muy bajas podrían favorecer la susceptibilidad a golpes de los tubérculos y heridas, los que son puntos de infección de hongos y bacterias, como Fusarium, Cylindrocarpon, Pectobacterium y Dickeya, entre otros

Dado lo anterior, se recomienda tomar precauciones para evitar problemas que deriven en pérdidas durante el almacenamiento de los tubérculos. Si hay problemas en el follaje se sugiere la eliminación de éste lo antes posible, si los tubérculos ya están con un desarrollo adecuado. Además, se debe tomar precauciones para evitar el ataque de enfermedades en los tubérculos de otros problemas sanitarios, tales como pudriciones bacterianas, pudriciones secas, costra negra, sarna polvorienta, entre otras. Estos problemas afectan la calidad del tubérculo y pueden producir pudriciones en almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. 

El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación. La bodega debe limpiarse profundamente, hay que sacar todos los restos de tierra y vegetales, lavarse con detergente, aplicar amonio cuaternario y dejar ventilar por al menos un par de semanas previo al ingreso del material. Se debe reparar techos, paredes y pisos para evitar filtraciones, goteras y puntos que pueden dañar los tubérculos. Igualmente, se debe limpiar, lavar, desinfectar y calibrar equipos y maquinarias relacionados con la cosecha, selección y almacenamiento de los tubérculos.

Hay que tener en consideración que el buen manejo del cultivo en el campo y el manejo de la cosecha aseguran un buen almacenamiento de los tubérculos, por lo que se deben tomar todas las precauciones para evitar problemas.

Alerta para Tizón tardío en Remehue


Disponibilidad de Agua PDF
Análisis Del Indice De Vegetación Normalizado (NDVI) PDF

Respecto de la respuesta fisiológica de las plantas al efecto del clima, las imágenes satelitales reflejan la magnitud del crecimiento o disminución de la cobertura vegetal en esta época del año mediante el índice de vegetación NDVI (Desviación Normalizada del Índice de Vegetación).

Para esta quincena se observa un NDVI promedio regional de 0.79 mientras el año pasado había sido de 0.76. El valor promedio histórico para esta región, en este período del año es de 0.78.

El resumen regional en el contexto temporal se puede observar en el siguiente gráfico.

La situación por comunas se presenta en el siguiente gráfico, donde se presentan las comunas con índices más bajos.

Indice De Condición De La Vegetación (VCI) (En Evaluación) PDF

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Para el monitoreo del estado de la vegetación en la Región se utilizó el índice de condición de la vegetación, VCI (Kogan, 1990, 1995). Este índice se encuentra entre valores de 0% a 100%. Valores bajo 40% se asocian a una condición desfavorable en la vegetación, siendo 0% la peor condición histórica y 100% la mejor (tabla 1).

En términos globales la Región presentó un valor mediano de VCI de 66% para el período comprendido desde el 2 de febrero al 17 de febrero. A igual período del año pasado presentaba un VCI de 42% (Fig. 1). De acuerdo a la Tabla 1 la Región de Los Lagos, en términos globales presenta una condición Favorable.

Tabla 1. Clasificación de la condición de la vegetación de acuerdo a los valores del índice VCI.

 

Tabla 2. Resumen de la condición de la vegetación comunal en la Región de acuerdo al análisis del índice VCI.

 

Figura 1. Valores del índice VCI para el mismo período entre los años 2000 al 2022 para la Región de Los Lagos

 

Figura 2. Valores promedio de VCI en Matorrales en la Región de Los Lagos

 

Figura 3. Valores promedio de VCI en praderas en la Región de Los Lagos

 

Figura 4. Valores promedio de VCI en terrenos de uso agrícola en la Región de Los Lagos

 

Figura 5. Valores comunales promedio de VCI en la Región de Los Lagos de acuerdo a la clasificación de la Tabla 1.

 

Las comunas que presentan los valores más bajos del índice VCI en la Región corresponden a c("Curaco de Vélez", "Castro", "Chonchi", "Quellón", "Puqueldón") con c(16, 31, 48, 51, 51)% de VCI respectivamente.

Figura 6. Valores del índice VCI para las 5 comunas con valores más bajos del índice del 2 de febrero al 17 de febrero.

Análisis Del Índice De Vegetación Ajustado al Suelo (SAVI) PDF