Boletín Agrometeorológico - Vista previa - Los Lagos - Publicación de Abril 2026
Portada

Boletín Nacional de Análisis de Riesgos Agroclimáticos para las Principales Especies Frutales y Cultivos y la Ganadería

ABRIL 2026 — REGIÓN LOS LAGOS

 

Autores INIA

Rodrigo Bravo Herrera, Dr. en Ciencias Agrarias, Remehue
Claudio Salas Figueroa, Ing. Agrónomo, Dr., Intihuasi
Vianka Rojas Hinojosa, Téc. Electrónico, Intihuasi
Cristian Moscoso Jara, Ingeniero Agrónomo, Ms. Sc., Remehue
Sigrid Vargas Schuldes, Ingeniera Agrónomo, Quilamapu
Ivette Acuña Bravo, Ingeniera Agrónomo, Ph.D. Remehue, Investigadora, Remehue
Mariela Casas Villagra, Ing. Agrónomo. Remehue, Investigador, Remehue

Marcel Fuentes Bustamante, Ingeniero Civil Agrícola MSc., Quilamapu
Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz
Raúl Orrego, Ingeniero en Recursos Naturales, Dr, Quilamapu
René Sepúlveda, Ingeniero Civil Agrícola (C), Quilamapu

Coordinador INIA: Jaime Salvo Del Pedregal, Ing. Agrónomo Ph.D, La Cruz

Introducción

Los Lagos

La X Región de Los Lagos presenta  varios climas diferentes: 1 Clima subártico (Dfc) en Santa Rosa, 2 clima de la tundra (Et) en El Azul y Las Maravillas; 3 Clima subpolar oceánico (Cfc) en El Aceite, Puerto Casanova, Antillanca, El Porfiado y La Esperanza; y el que predomina es 4 clima oceánico (Cfb) en Castro, Futaleufú, Valle California, Alto Palena y Cerros Las Juntas

Este boletín agroclimático regional, basado en la información aportada por www.agromet.cl y https://agrometeorologia.cl/ , así como información auxiliar de diversas fuentes, entrega un análisis del comportamiento de las principales variables climáticas que inciden en la producción agropecuaria y efectúa un diagnóstico sobre sus efectos, particularmente cuando estos parámetros exhiban comportamientos anómalos que pueden afectar la cantidad o la calidad de la producción.

Datos de precipitaciones y temperatura en Frutillar, Los Lagos

Resumen Ejecutivo

El mes de marzo del 2026 tuvo un comportamiento particular respecto a las precipitaciones, dando lugar a lluvias más altas que el promedio histórico, balanceando positivamente el agua caída durante el año. El promedio de superávit de lluvia en marzo fue 123% en la Provincia de Osorno, 140% en la Provincia de Llanquihue, y 52 % en Chiloé, según el registro de las estaciones meteorológicas en diferentes localidades de la región. Esto deja el balance de lo que va del año hasta el 31 de marzo en un superávit de un 114 % en promedio.

Por su parte, el promedio de temperaturas mínimas estuvo similar al promedio histórico, no así la temperatura máxima la cual estuvo 2  °C  más bajas que el promedio histórico

Respecto a la praderas, en el mes de marzo se caracterizó́ por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos durante la época estival
En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas.

El nivel de precipitaciones y temperatura favorables para la cubierta vegetal durante el mes de marzo y un verano que no fue muy desfavorable en la Región permite el vigor de las plantas medido a través del NDVI sea favorable a muy favorable, resultando en un VCI en promedio más alto desde el año 2020 para la misma época.

 

Componente Meteorológico

Estación Carelmapu

La estación Carelmapu corresponde al distrito agroclimático 14-10-3. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.9°C, 13.4°C y 17.9°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.7°C (0.8°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.3°C (-0.1°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.9°C (-1°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 243.7 mm, lo cual representa un 248.7% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 369 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 223 mm, lo que representa un superávit de 65.5%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 94.8 mm.

 

 

 

 

Estación Colegual

La estación Colegual corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.3°C, 13.5°C y 19.7°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7°C (-0.3°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.1°C (-1.4°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.3°C (-2.4°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 209.3 mm, lo cual representa un 240.6% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 305.5 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 206 mm, lo que representa un superávit de 48.3%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 71.3 mm.

 

 

 

 

Estación Desagüe Rupanco

La estación Desagüe Rupanco corresponde al distrito agroclimático 14-10-3. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 9.2°C, 14.3°C y 19.5°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8.9°C (-0.3°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.4°C (-1.9°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.1°C (-3.4°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 189 mm, lo cual representa un 183.5% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 353.9 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 249 mm, lo que representa un superávit de 42.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 93.5 mm.

 

 

 

 

Estación Ensenada

La estación Ensenada corresponde al distrito agroclimático 14-10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 9.3°C, 14.1°C y 19°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.5°C (-1.8°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.7°C (-1.4°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.1°C (-0.9°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 333.6 mm, lo cual representa un 208.5% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 513.8 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 414 mm, lo que representa un superávit de 24.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 143.2 mm.

 

 

 

 

Estación Huacamapu

La estación Huacamapu corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.3°C, 13.4°C y 19.4°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.5°C (0.2°C sobre la climatológica), la temperatura media 12.5°C (-0.9°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.6°C (-1.8°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 299.7 mm, lo cual representa un 325.8% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 404.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 201 mm, lo que representa un superávit de 101.2%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 82.8 mm.

 

 

 

 

Estación Huyar Alto

La estación Huyar Alto corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 8.6°C, 13.1°C y 17.6°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8.5°C (-0.1°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.2°C (-0.9°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.1°C (-1.5°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 193.3 mm, lo cual representa un 185.9% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 297.5 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 234 mm, lo que representa un superávit de 27.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 146.4 mm.

 

 

 

 

Estación Isla Chelin

La estación Isla Chelin corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 9.3°C, 13.2°C y 17.1°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.8°C (0.5°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.1°C (-0.1°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.7°C (-0.4°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 182.1 mm, lo cual representa un 173.4% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 289.7 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 238 mm, lo que representa un superávit de 21.7%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 5.1 mm.

 

 

 

 

Estación Los Canelos

La estación Los Canelos corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.6°C, 13.6°C y 19.6°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.5°C (1.9°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.2°C (-0.4°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17°C (-2.6°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 236.1 mm, lo cual representa un 277.8% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 328.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 207 mm, lo que representa un superávit de 58.6%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 88.8 mm.

 

 

 

 

Estación Pid-Pid

La estación Pid-Pid corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 6.9°C, 12.9°C y 18.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7.4°C (0.5°C sobre la climatológica), la temperatura media 12.2°C (-0.7°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.8°C (-2°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 201.1 mm, lo cual representa un 169% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 299.1 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 261 mm, lo que representa un superávit de 14.6%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 140.6 mm.

 

 

 

 

Estación Polizones

La estación Polizones corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.1°C, 13.5°C y 19.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 6.9°C (-0.2°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.1°C (-1.4°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 17.3°C (-2.5°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 187.1 mm, lo cual representa un 222.7% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 279.7 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 198 mm, lo que representa un superávit de 41.3%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 66 mm.

 

 

 

 

Estación Quilacahuin

La estación Quilacahuin corresponde al distrito agroclimático 14-10-1. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.7°C, 14.3°C y 20.8°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8°C (0.3°C sobre la climatológica), la temperatura media 13.7°C (-0.6°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 19.7°C (-1.1°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 114 mm, lo cual representa un 152% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 165.9 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 157 mm, lo que representa un superávit de 5.7%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 51.5 mm.

 

 

 

Estación Remehue

La estación Remehue corresponde al distrito agroclimático 14-10-2. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.5°C, 14.5°C y 21.5°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 7°C (-0.5°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.7°C (-1.8°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 18.5°C (-3°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 138.5 mm, lo cual representa un 230.8% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 216.6 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 132 mm, lo que representa un superávit de 64.1%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 65 mm.

 

 

 

 

Estación Tara

La estación Tara corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 7.6°C, 12.8°C y 17.9°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 8.4°C (0.8°C sobre la climatológica), la temperatura media 12.3°C (-0.5°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.2°C (-1.7°C bajo la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 147.1 mm, lo cual representa un 135% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 268.1 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 251 mm, lo que representa un superávit de 6.8%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 98.4 mm.

 

 

 

 

Estación Tenaún

La estación Tenaún corresponde al distrito agroclimático 10-4. Para este distrito climático la temperatura mínima, media y máxima climatológicas alcanzan los 9.7°C, 13°C y 16.4°C respectivamente. Por su parte, respecto a las temperaturas medidas durante el mes de marzo en la estación: la temperatura mínima alcanzo los 9.1°C (-0.6°C bajo la climatológica), la temperatura media 12.8°C (-0.2°C bajo la climatológica) y la temperatura máxima llegó a los 16.8°C (0.4°C sobre la climatológica). En el mes de marzo se registró una pluviometría de 228.6 mm, lo cual representa un 197.1% con respecto al mismo mes de un año normal. De enero a marzo se ha registrado un total acumulado de 341.4 mm, en circunstancias que un año normal registraría a la fecha 266 mm, lo que representa un superávit de 28.3%. A la misma fecha, durante el año 2024 la precipitación alcanzaba los 161 mm.

 

 

 

 

Componente Hidrológico
Análisis de Posibles Riesgos Agroclimáticos en los Principales Rubros Agrícolas

Isla de Chiloé > Ganadería

Vacas lactantes

Según sea la disponibilidad de las praderas puede ser necesario recurrir a cultivos forrajeros como raps y coles. Ballicas anuales + avena no deben encontrarse en un estado óptimo para su utilización. Hay que considerar que estos forrajes suculentos contienen un bajo porcentaje de materia seca y debieran ser suplementados en cantidades restringidas (3 a 5 kg MS/vaca/día). Habría que recurrir a una proporción mayor de forrajes conservados en la dieta, de preferencia ensilajes de buena calidad en especial para las vacas en su primer tercio de la lactancia (temporada de partos de otoño) que necesitan alimentos de alto valor nutritivo y con buena materia seca (> 25-30%), como un ensilaje premarchitado. En cuanto a la suplementación con alimentos concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados energéticos y según el resto de la ración aportar suplementos proteicos de baja degradabilidad. En general, los rebrotes de otoño son bajos en MS, fibra, y altos en proteína; si la pradera es el alimento principal, los concentrados debieran tener valores medios a bajos en proteína (14-12% PC) y altos en energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Las vacas de primavera que pueden lograr buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) deben tener una adecuada condición corporal 3,5 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; si, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200-2.600 Kg MS/ha). Al no contar con ese escenario, es conveniente ajustar la ración alimenticia con otros alimentos suplementarios. En referencia al manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, se debiera decidir su permanencia según el diagnóstico de gestación. En los rebaños con parto bi-estacional se está en plena estación de partos de otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo.

Vacas no lactantes (secas)

Este periodo fisiológico es de vital importancia en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de esta categoría para parto de otoño. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de pasar las vacas en lactancia, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (por el exceso de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del periodo de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Una vez que pare la vaca se debe ajustar la ración progresivamente al que reciben las lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5, deben pasar a examen ginecológico para determinar preñez. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto en este otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses de gestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes de gestación y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Hay que tener cuidado de hacer este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el término de este periodo, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2-3 Kg), según sea la calidad y cantidad del resto de los alimentos de la ración y de su condición corporal.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes, tienen mas nacimientos, en la medida que concentren la parición de las vaquillas de reemplazo. Los terneros nacidos de hace mas de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los animales dejan el sector de praderas exclusivas de terneros, se puede distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces mas durante el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario.  Las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada, va en declinación. Aquellos terneros nacidos temprano en la temporada (julio-agosto), se encuentran con alrededor de 8-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno. Según el sistema, los machos salen del predio, o permanecen para insertarlos en un régimen de recría. Las hembras prosiguen en la recría de vaquillas para una cubierta temprana.


Isla de Chiloé > Hortalizas

Durante el mes de marzo en la Región de Los Lagos se registraron precipitaciones abundantes, muy por sobre el promedio histórico para este mes. Asimismo, se observó un comportamiento en las temperaturas más fresco de lo habitual, destacando temperaturas máximas que, en general, fueron cercanas a los 2 °C inferiores al promedio histórico.

Lo anterior ha generado un escenario de riesgo importante para la producción hortícola, especialmente en cultivos establecidos al aire libre, ya que favorece el desarrollo de enfermedades fungosas, pudriciones radiculares, dificulta el manejo oportuno de las labores de campo y reduce la velocidad de crecimiento de algunas hortalizas. Se recomienda evitar labores en suelos excesivamente húmedos y ajustar los riegos de acuerdo a las necesidades del cultivo.

En producción bajo invernadero, si bien existe una mayor protección frente a las condiciones climáticas adversas, las abundantes precipitaciones y las bajas temperaturas registradas hacen indispensable poner mayor atención en el manejo de la ventilación y el riego. La acumulación de humedad dentro del invernadero producida por la transpiración de las plantas, evaporación del suelo y el riego, sumado a las bajas temperaturas, favorece la condensación dentro del invernadero provocando un aumentando en el riesgo de enfermedades. Por ello, es fundamental ventilar oportunamente durante las horas de mayor temperatura, evitar riegos excesivos y monitorear el estado sanitario de las plantas. Es esencial para un buen manejo de la producción de hortalizas dentro invernadero el uso de herramientas de monitoreo como registrador de temperatura y humedad ambiental, además, de sensores de humedad y temperatura de suelo.

Durante este mes, en cultivos al aire libre, tenemos varios cultivos que estarán listos para ser cosechados principalmente de hoja (lechuga, cilantro, perejil, espinaca) y otras de raíz (betarraga y zanahorias). En cuanto a la zanahoria, el momento de cosecha dependerá de la época de siembra.

En abril también comienza la siembra de ajo. Para lo cual, debemos considerar una semilla de calidad, la cual no debe presentar ningún problema sanitario ni daño mecánico. De esta manera aseguraremos un producto de buena calidad. Además, se debe realizar una adecuada preparación de suelo, este debe estar mullido y en lo posible incorporar materia orgánica para mejorar la nutrición del suelo.

En invernadero, aún permanecen algunos cultivos de temporada primavera verano por cosechar como tomates, pimientos y ajíes. Una vez realizada esta labor, todo el material vegetal que quede de los restos de la cosecha se deben incorporar a la pila de compost o a la vermicompostera. Terminada la cosecha sembrar o plantar cultivos de hojas (lechuga, acelga, espinaca, cilantro y perejil) y raíz (rabanito y betarraga).

Una vez establecidos los cultivos, es importante ventilar el invernadero para regular el exceso de humedad dentro de este, con esto evitaremos la propagación de enfermedades.

En producción de hortalizas con criterios agroecológicos se recomienda la incorporación de materia orgánica, de preferencia estabilizada, en el suelo (compost, vermicompost y bokashi) siendo una muy buena alternativa, ya que aumenta la agregación estable del suelo, manteniendo su porosidad, lo cual favorece la aireación y la retención de humedad. Además, una fracción de la materia orgánica es mineralizada, dejando nutrientes disponibles para las plantas. También, regula la temperatura del suelo debido al color oscuro del humus entre otras funciones. Con lo anterior, se favorecerá el crecimiento y desarrollo de los cultivos que se establecerán. Se recomienda que la dosis de compost y bokashi sea de 2kg/m2 y de 1 Kg/m2, respectivamente.

Ya sea al aire libre o en invernadero, siempre se recomienda realizar prácticas para aumentar la biodiversidad. Una de ellas es el establecimiento de policultivos, lo cual fomentará la diversificación de las especies cultivadas y optimizará el espacio utilizado. Además, se debe realizar rotaciones de cultivos (cambiar familia) para romper el ciclo de las enfermades. También es necesario establecer bandas florales para atraer enemigos naturales y de esa manera poder disminuir el ataque de plagas.

Nunca dejar el suelo descubierto, en caso de no establecer ningún cultivo, el suelo debe quedar cubierto con mulch vegetal (paja) u otro material que lo proteja. De esta manera evitaremos la volatilización y lixiviación de nutrientes.

 


Isla de Chiloé > Praderas

El mes de marzo se caracterizó por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos.

En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas. Tanto la ballica anual + avena para pastoreo invernal, ası́ como también las bi-anuales y permanentes sembradas en marzo, podrían ser pastoreadas a los 40 a 60 días de su establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Aquellos cultivos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses de invierno. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco y de calidad durante todo el año para las vacas. Esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso del cultivo de alfalfa, puede utilizarse su último rebrote en forma directa. Se debe realizar una fertilización de las praderas permanentes y comenzar a verificar la presencia de larvas de cuncunilla negra para su control.

También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada (grano pastoso-duro) puede ser un buen aporte con alta materia seca (> 30% MS) y energía metabolizable (3 Mcal/kg MS), además su elevado rendimiento (17 a 25 ton MS/ha) en corto tiempo (5 a 6 meses) permite sostener mayores cargas animales en el sistema lechero. Debido a la situación de heladas en ciertas localidades, la calidad nutritiva del ensilaje y rendimiento debiera verse afectado. 


Isla de Chiloé > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de marzo se presentaron abundantes precipitaciones, y en muchos lugares con cantidad muy sobre lo normal para esta fecha. Igualmente, las temperaturas bajaron bruscamente, aún cuando las mínimas aún estaban sobre los 7 °C y 10 °C. 

Esta condición retrasó las cosechas programadas para este mes, por lo que gran parte de esta actividad se está realizando en el mes de abril. 

La condición de marzo puede haber afectado la calidad de los tubérculos, especialmente en suelos con problemas de drenaje, favoreciendo la infección de Phytophthora infestans, si el cultivo presentó problemas en el follaje, Pectobacterium spp, Dickeya spp., Spongospora subterranea, entre otras y también, alterar la calidad culinaria del tubérculo por la exposición a saturación de suelo y bajas temperaturas. Además, los cambios bruscos de humedad en el suelo, pueden producir partidura de tubérculos e ingreso de patógenos. La expresión de todos estos problemas dependerá de las características del suelo y la variedad, además de los manejos previos que el agricultor realizó. 

Dado lo anterior, a la cosecha se debe tomar precauciones para evitar la presencia y expresión de estos problemas en el almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación.

Pudrición en almacenamiento


Ñadis > Ganadería

Vacas lactantes

Según sea la disponibilidad de las praderas puede ser necesario recurrir a cultivos forrajeros como raps y coles. Ballicas anuales + avena no deben encontrarse en un estado óptimo para su utilización. Hay que considerar que estos forrajes suculentos contienen un bajo porcentaje de materia seca y debieran ser suplementados en cantidades restringidas (3 a 5 kg MS/vaca/día). Habría que recurrir a una proporción mayor de forrajes conservados en la dieta, de preferencia ensilajes de buena calidad en especial para las vacas en su primer tercio de la lactancia (temporada de partos de otoño) que necesitan alimentos de alto valor nutritivo y con buena materia seca (> 25-30%), como un ensilaje premarchitado. En cuanto a la suplementación con alimentos concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados energéticos y según el resto de la ración aportar suplementos proteicos de baja degradabilidad. En general, los rebrotes de otoño son bajos en MS, fibra, y altos en proteína; si la pradera es el alimento principal, los concentrados debieran tener valores medios a bajos en proteína (14-12% PC) y altos en energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Las vacas de primavera que pueden lograr buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) deben tener una adecuada condición corporal 3,5 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; si, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200-2.600 Kg MS/ha). Al no contar con ese escenario, es conveniente ajustar la ración alimenticia con otros alimentos suplementarios. En referencia al manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, se debiera decidir su permanencia según el diagnóstico de gestación. En los rebaños con parto bi-estacional se está en plena estación de partos de otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo.

Vacas no lactantes (secas)

Este periodo fisiológico es de vital importancia en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de esta categoría para parto de otoño. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de pasar las vacas en lactancia, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (por el exceso de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del periodo de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Una vez que pare la vaca se debe ajustar la ración progresivamente al que reciben las lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5, deben pasar a examen ginecológico para determinar preñez. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto en este otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses de gestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes de gestación y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Hay que tener cuidado de hacer este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el término de este periodo, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2-3 Kg), según sea la calidad y cantidad del resto de los alimentos de la ración y de su condición corporal.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes, tienen mas nacimientos, en la medida que concentren la parición de las vaquillas de reemplazo. Los terneros nacidos de hace mas de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los animales dejan el sector de praderas exclusivas de terneros, se puede distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces mas durante el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario.  Las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada, va en declinación. Aquellos terneros nacidos temprano en la temporada (julio-agosto), se encuentran con alrededor de 8-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno. Según el sistema, los machos salen del predio, o permanecen para insertarlos en un régimen de recría. Las hembras prosiguen en la recría de vaquillas para una cubierta temprana.


Ñadis > Praderas

El mes de marzo se caracterizó por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos.

En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas. Tanto la ballica anual + avena para pastoreo invernal, ası́ como también las bi-anuales y permanentes sembradas en marzo, podrían ser pastoreadas a los 40 a 60 días de su establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Aquellos cultivos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses de invierno. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco y de calidad durante todo el año para las vacas. Esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso del cultivo de alfalfa, puede utilizarse su último rebrote en forma directa. Se debe realizar una fertilización de las praderas permanentes y comenzar a verificar la presencia de larvas de cuncunilla negra para su control.

También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada (grano pastoso-duro) puede ser un buen aporte con alta materia seca (> 30% MS) y energía metabolizable (3 Mcal/kg MS), además su elevado rendimiento (17 a 25 ton MS/ha) en corto tiempo (5 a 6 meses) permite sostener mayores cargas animales en el sistema lechero. Debido a la situación de heladas en ciertas localidades, la calidad nutritiva del ensilaje y rendimiento debiera verse afectado. 


Ñadis > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de marzo se presentaron abundantes precipitaciones, y en muchos lugares con cantidad muy sobre lo normal para esta fecha. Igualmente, las temperaturas bajaron bruscamente, aún cuando las mínimas aún estaban sobre los 7 °C y 10 °C. 

Esta condición retrasó las cosechas programadas para este mes, por lo que gran parte de esta actividad se está realizando en el mes de abril. 

La condición de marzo puede haber afectado la calidad de los tubérculos, especialmente en suelos con problemas de drenaje, favoreciendo la infección de Phytophthora infestans, si el cultivo presentó problemas en el follaje, Pectobacterium spp, Dickeya spp., Spongospora subterranea, entre otras y también, alterar la calidad culinaria del tubérculo por la exposición a saturación de suelo y bajas temperaturas. Además, los cambios bruscos de humedad en el suelo, pueden producir partidura de tubérculos e ingreso de patógenos. La expresión de todos estos problemas dependerá de las características del suelo y la variedad, además de los manejos previos que el agricultor realizó. 

Dado lo anterior, a la cosecha se debe tomar precauciones para evitar la presencia y expresión de estos problemas en el almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación.

Sarna polvorienta


Precordillera > Ganadería

Vacas lactantes

Según sea la disponibilidad de las praderas puede ser necesario recurrir a cultivos forrajeros como raps y coles. Ballicas anuales + avena no deben encontrarse en un estado óptimo para su utilización. Hay que considerar que estos forrajes suculentos contienen un bajo porcentaje de materia seca y debieran ser suplementados en cantidades restringidas (3 a 5 kg MS/vaca/día). Habría que recurrir a una proporción mayor de forrajes conservados en la dieta, de preferencia ensilajes de buena calidad en especial para las vacas en su primer tercio de la lactancia (temporada de partos de otoño) que necesitan alimentos de alto valor nutritivo y con buena materia seca (> 25-30%), como un ensilaje premarchitado. En cuanto a la suplementación con alimentos concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados energéticos y según el resto de la ración aportar suplementos proteicos de baja degradabilidad. En general, los rebrotes de otoño son bajos en MS, fibra, y altos en proteína; si la pradera es el alimento principal, los concentrados debieran tener valores medios a bajos en proteína (14-12% PC) y altos en energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Las vacas de primavera que pueden lograr buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) deben tener una adecuada condición corporal 3,5 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; si, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200-2.600 Kg MS/ha). Al no contar con ese escenario, es conveniente ajustar la ración alimenticia con otros alimentos suplementarios. En referencia al manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, se debiera decidir su permanencia según el diagnóstico de gestación. En los rebaños con parto bi-estacional se está en plena estación de partos de otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo.

Vacas no lactantes (secas)

Este periodo fisiológico es de vital importancia en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de esta categoría para parto de otoño. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de pasar las vacas en lactancia, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (por el exceso de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del periodo de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Una vez que pare la vaca se debe ajustar la ración progresivamente al que reciben las lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5, deben pasar a examen ginecológico para determinar preñez. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto en este otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses de gestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes de gestación y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Hay que tener cuidado de hacer este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el término de este periodo, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2-3 Kg), según sea la calidad y cantidad del resto de los alimentos de la ración y de su condición corporal.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes, tienen mas nacimientos, en la medida que concentren la parición de las vaquillas de reemplazo. Los terneros nacidos de hace mas de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los animales dejan el sector de praderas exclusivas de terneros, se puede distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces mas durante el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario.  Las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada, va en declinación. Aquellos terneros nacidos temprano en la temporada (julio-agosto), se encuentran con alrededor de 8-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno. Según el sistema, los machos salen del predio, o permanecen para insertarlos en un régimen de recría. Las hembras prosiguen en la recría de vaquillas para una cubierta temprana.


Precordillera > Praderas

El mes de marzo se caracterizó por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos.

En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas. Tanto la ballica anual + avena para pastoreo invernal, ası́ como también las bi-anuales y permanentes sembradas en marzo, podrían ser pastoreadas a los 40 a 60 días de su establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Aquellos cultivos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses de invierno. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco y de calidad durante todo el año para las vacas. Esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso del cultivo de alfalfa, puede utilizarse su último rebrote en forma directa. Se debe realizar una fertilización de las praderas permanentes y comenzar a verificar la presencia de larvas de cuncunilla negra para su control.

También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada (grano pastoso-duro) puede ser un buen aporte con alta materia seca (> 30% MS) y energía metabolizable (3 Mcal/kg MS), además su elevado rendimiento (17 a 25 ton MS/ha) en corto tiempo (5 a 6 meses) permite sostener mayores cargas animales en el sistema lechero. Debido a la situación de heladas en ciertas localidades, la calidad nutritiva del ensilaje y rendimiento debiera verse afectado. 


Precordillera > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de marzo se presentaron abundantes precipitaciones, y en muchos lugares con cantidad muy sobre lo normal para esta fecha. Igualmente, las temperaturas bajaron bruscamente, aún cuando las mínimas aún estaban sobre los 7 °C y 10 °C. 

Esta condición retrasó las cosechas programadas para este mes, por lo que gran parte de esta actividad se está realizando en el mes de abril. 

La condición de marzo puede haber afectado la calidad de los tubérculos, especialmente en suelos con problemas de drenaje, favoreciendo la infección de Phytophthora infestans, si el cultivo presentó problemas en el follaje, Pectobacterium spp, Dickeya spp., Spongospora subterranea, entre otras y también, alterar la calidad culinaria del tubérculo por la exposición a saturación de suelo y bajas temperaturas. Además, los cambios bruscos de humedad en el suelo, pueden producir partidura de tubérculos e ingreso de patógenos. La expresión de todos estos problemas dependerá de las características del suelo y la variedad, además de los manejos previos que el agricultor realizó. 

Dado lo anterior, a la cosecha se debe tomar precauciones para evitar la presencia y expresión de estos problemas en el almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación.

Pudrición en almacenamiento


Secano Costero > Ganadería

Vacas lactantes

Según sea la disponibilidad de las praderas puede ser necesario recurrir a cultivos forrajeros como raps y coles. Ballicas anuales + avena no deben encontrarse en un estado óptimo para su utilización. Hay que considerar que estos forrajes suculentos contienen un bajo porcentaje de materia seca y debieran ser suplementados en cantidades restringidas (3 a 5 kg MS/vaca/día). Habría que recurrir a una proporción mayor de forrajes conservados en la dieta, de preferencia ensilajes de buena calidad en especial para las vacas en su primer tercio de la lactancia (temporada de partos de otoño) que necesitan alimentos de alto valor nutritivo y con buena materia seca (> 25-30%), como un ensilaje premarchitado. En cuanto a la suplementación con alimentos concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados energéticos y según el resto de la ración aportar suplementos proteicos de baja degradabilidad. En general, los rebrotes de otoño son bajos en MS, fibra, y altos en proteína; si la pradera es el alimento principal, los concentrados debieran tener valores medios a bajos en proteína (14-12% PC) y altos en energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Las vacas de primavera que pueden lograr buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) deben tener una adecuada condición corporal 3,5 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; si, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200-2.600 Kg MS/ha). Al no contar con ese escenario, es conveniente ajustar la ración alimenticia con otros alimentos suplementarios. En referencia al manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, se debiera decidir su permanencia según el diagnóstico de gestación. En los rebaños con parto bi-estacional se está en plena estación de partos de otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo.

Vacas no lactantes (secas)

Este periodo fisiológico es de vital importancia en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de esta categoría para parto de otoño. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de pasar las vacas en lactancia, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (por el exceso de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del periodo de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Una vez que pare la vaca se debe ajustar la ración progresivamente al que reciben las lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5, deben pasar a examen ginecológico para determinar preñez. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto en este otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses de gestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes de gestación y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Hay que tener cuidado de hacer este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el término de este periodo, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2-3 Kg), según sea la calidad y cantidad del resto de los alimentos de la ración y de su condición corporal.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes, tienen mas nacimientos, en la medida que concentren la parición de las vaquillas de reemplazo. Los terneros nacidos de hace mas de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los animales dejan el sector de praderas exclusivas de terneros, se puede distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces mas durante el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario.  Las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada, va en declinación. Aquellos terneros nacidos temprano en la temporada (julio-agosto), se encuentran con alrededor de 8-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno. Según el sistema, los machos salen del predio, o permanecen para insertarlos en un régimen de recría. Las hembras prosiguen en la recría de vaquillas para una cubierta temprana.


Secano Costero > Hortalizas

Durante el mes de marzo en la Región de Los Lagos se registraron precipitaciones abundantes, muy por sobre el promedio histórico para este mes. Asimismo, se observó un comportamiento en las temperaturas más fresco de lo habitual, destacando temperaturas máximas que, en general, fueron cercanas a los 2 °C inferiores al promedio histórico. 

Lo anterior ha generado un escenario de riesgo importante para la producción hortícola, especialmente en cultivos establecidos al aire libre, ya que favorece el desarrollo de enfermedades fungosas, pudriciones radiculares, dificulta el manejo oportuno de las labores de campo y reduce la velocidad de crecimiento de algunas hortalizas. Se recomienda evitar labores en suelos excesivamente húmedos y ajustar los riegos de acuerdo al cultivo.

En producción bajo invernadero, si bien existe una mayor protección frente a las condiciones climáticas adversas, las abundantes precipitaciones y las bajas temperaturas registradas hacen indispensable poner mayor atención en el manejo de la ventilación y el riego. La acumulación de humedad dentro del invernadero producida por la transpiración de las plantas, evaporación del suelo y el riego, sumado a las bajas temperaturas, favorece la condensación dentro del invernadero provocando un aumentando en el riesgo de enfermedades. Por ello, es fundamental ventilar oportunamente durante las horas de mayor temperatura, evitar riegos excesivos y monitorear el estado sanitario de las plantas. Es esencial para un buen manejo de la producción de hortalizas dentro invernadero el uso de herramientas de monitoreo como registrador de temperatura y humedad ambiental, además, de sensores de humedad y temperatura de suelo.

Durante este mes, en cultivos al aire libre, tenemos varios cultivos que estarán listos para ser cosechados principalmente de hoja (lechuga, cilantro, perejil, espinaca) y otras de raíz (betarraga y zanahorias). En cuanto a la zanahoria, el momento de cosecha dependerá de la época de siembra. 

En abril también comienza la siembra de ajo. Para lo cual, debemos considerar una semilla de calidad, la cual no debe presentar ningún problema sanitario ni daño mecánico. De esta manera aseguraremos un producto de buena calidad. Además, se debe realizar una adecuada preparación de suelo, este debe estar mullido y en lo posible incorporar materia orgánica para mejorar la nutrición del suelo. 

En invernadero, aún permanecen algunos cultivos de temporada primavera verano por cosechar como tomates, pimientos y ajíes. Una vez realizada esta labor, todo el material vegetal que quede de los restos de la cosecha se deben incorporar a la pila de compost o a la vermicompostera. Terminada la cosecha sembrar o plantar cultivos de hojas (lechuga, acelga, espinaca, cilantro y perejil) y raíz (rabanito y betarraga). 

Una vez establecidos los cultivos, es importante ventilar el invernadero para regular el exceso de humedad dentro de este, con esto evitaremos la propagación de enfermedades.

En producción de hortalizas con criterios agroecológicos se recomienda la incorporación de materia orgánica, de preferencia estabilizada, en el suelo (compost, vermicompost y bokashi) siendo una muy buena alternativa, ya que aumenta la agregación estable del suelo, manteniendo su porosidad, lo cual favorece la aireación y la retención de humedad. Además, una fracción de la materia orgánica es mineralizada, dejando nutrientes disponibles para las plantas. También, regula la temperatura del suelo debido al color oscuro del humus entre otras funciones. Con lo anterior, se favorecerá el crecimiento y desarrollo de los cultivos que se establecerán. Se recomienda que la dosis de compost y bokashi sea de 2kg/m2 y de 1 Kg/m2, respectivamente. 

Ya sea al aire libre o en invernadero, siempre se recomienda realizar prácticas para aumentar la biodiversidad. Una de ellas es el establecimiento de policultivos, lo cual fomentará la diversificación de las especies cultivadas y optimizará el espacio utilizado. Además, se debe realizar rotaciones de cultivos (cambiar familia) para romper el ciclo de las enfermades. También es necesario establecer bandas florales para atraer enemigos naturales y de esa manera poder disminuir el ataque de plagas.

Nunca dejar el suelo descubierto, en caso de no establecer ningún cultivo, el suelo debe quedar cubierto con mulch vegetal (paja) u otro material que lo proteja. De esta manera evitaremos la volatilización y lixiviación de nutrientes.


Secano Costero > Praderas

El mes de marzo se caracterizó por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos.

En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas. Tanto la ballica anual + avena para pastoreo invernal, ası́ como también las bi-anuales y permanentes sembradas en marzo, podrían ser pastoreadas a los 40 a 60 días de su establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Aquellos cultivos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses de invierno. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco y de calidad durante todo el año para las vacas. Esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso del cultivo de alfalfa, puede utilizarse su último rebrote en forma directa. Se debe realizar una fertilización de las praderas permanentes y comenzar a verificar la presencia de larvas de cuncunilla negra para su control.

También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada (grano pastoso-duro) puede ser un buen aporte con alta materia seca (> 30% MS) y energía metabolizable (3 Mcal/kg MS), además su elevado rendimiento (17 a 25 ton MS/ha) en corto tiempo (5 a 6 meses) permite sostener mayores cargas animales en el sistema lechero. Debido a la situación de heladas en ciertas localidades, la calidad nutritiva del ensilaje y rendimiento debiera verse afectado. 


Secano Costero > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de marzo se presentaron abundantes precipitaciones, y en muchos lugares con cantidad muy sobre lo normal para esta fecha. Igualmente, las temperaturas bajaron bruscamente, aún cuando las mínimas aún estaban sobre los 7 °C y 10 °C. 

Esta condición retrasó las cosechas programadas para este mes, por lo que gran parte de esta actividad se está realizando en el mes de abril. 

La condición de marzo puede haber afectado la calidad de los tubérculos, especialmente en suelos con problemas de drenaje, favoreciendo la infección de Phytophthora infestans, si el cultivo presentó problemas en el follaje, Pectobacterium spp, Dickeya spp., Spongospora subterranea, entre otras y también, alterar la calidad culinaria del tubérculo por la exposición a saturación de suelo y bajas temperaturas. Además, los cambios bruscos de humedad en el suelo, pueden producir partidura de tubérculos e ingreso de patógenos. La expresión de todos estos problemas dependerá de las características del suelo y la variedad, además de los manejos previos que el agricultor realizó. 

Dado lo anterior, a la cosecha se debe tomar precauciones para evitar la presencia y expresión de estos problemas en el almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación.

Recomendaciones de amenjo en almacenamiento. https://enfermedadespapa.inia.cl


Secano Interior > Ganadería

Vacas lactantes

Según sea la disponibilidad de las praderas puede ser necesario recurrir a cultivos forrajeros como raps y coles. Ballicas anuales + avena no deben encontrarse en un estado óptimo para su utilización. Hay que considerar que estos forrajes suculentos contienen un bajo porcentaje de materia seca y debieran ser suplementados en cantidades restringidas (3 a 5 kg MS/vaca/día). Habría que recurrir a una proporción mayor de forrajes conservados en la dieta, de preferencia ensilajes de buena calidad en especial para las vacas en su primer tercio de la lactancia (temporada de partos de otoño) que necesitan alimentos de alto valor nutritivo y con buena materia seca (> 25-30%), como un ensilaje premarchitado. En cuanto a la suplementación con alimentos concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados energéticos y según el resto de la ración aportar suplementos proteicos de baja degradabilidad. En general, los rebrotes de otoño son bajos en MS, fibra, y altos en proteína; si la pradera es el alimento principal, los concentrados debieran tener valores medios a bajos en proteína (14-12% PC) y altos en energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Las vacas de primavera que pueden lograr buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) deben tener una adecuada condición corporal 3,5 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; si, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200-2.600 Kg MS/ha). Al no contar con ese escenario, es conveniente ajustar la ración alimenticia con otros alimentos suplementarios. En referencia al manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, se debiera decidir su permanencia según el diagnóstico de gestación. En los rebaños con parto bi-estacional se está en plena estación de partos de otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo.

Vacas no lactantes (secas)

Este periodo fisiológico es de vital importancia en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de esta categoría para parto de otoño. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de pasar las vacas en lactancia, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (por el exceso de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del periodo de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Una vez que pare la vaca se debe ajustar la ración progresivamente al que reciben las lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5, deben pasar a examen ginecológico para determinar preñez. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto en este otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses de gestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes de gestación y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Hay que tener cuidado de hacer este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el término de este periodo, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2-3 Kg), según sea la calidad y cantidad del resto de los alimentos de la ración y de su condición corporal.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes, tienen mas nacimientos, en la medida que concentren la parición de las vaquillas de reemplazo. Los terneros nacidos de hace mas de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los animales dejan el sector de praderas exclusivas de terneros, se puede distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces mas durante el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario.  Las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada, va en declinación. Aquellos terneros nacidos temprano en la temporada (julio-agosto), se encuentran con alrededor de 8-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno. Según el sistema, los machos salen del predio, o permanecen para insertarlos en un régimen de recría. Las hembras prosiguen en la recría de vaquillas para una cubierta temprana.


Secano Interior > Hortalizas

Durante el mes de marzo en la Región de Los Lagos se registraron precipitaciones abundantes, muy por sobre el promedio histórico para este mes. Asimismo, se observó un comportamiento en las temperaturas más fresco de lo habitual, destacando temperaturas máximas que, en general, fueron cercanas a los 2 °C inferiores al promedio histórico. 

Lo anterior ha generado un escenario de riesgo importante para la producción hortícola, especialmente en cultivos establecidos al aire libre, ya que favorece el desarrollo de enfermedades fungosas, pudriciones radiculares, dificulta el manejo oportuno de las labores de campo y reduce la velocidad de crecimiento de algunas hortalizas. Se recomienda evitar labores en suelos excesivamente húmedos y ajustar los riegos de acuerdo al cultivo.

En producción bajo invernadero, si bien existe una mayor protección frente a las condiciones climáticas adversas, las abundantes precipitaciones y las bajas temperaturas registradas hacen indispensable poner mayor atención en el manejo de la ventilación y el riego. La acumulación de humedad dentro del invernadero producida por la transpiración de las plantas, evaporación del suelo y el riego, sumado a las bajas temperaturas, favorece la condensación dentro del invernadero provocando un aumentando en el riesgo de enfermedades. Por ello, es fundamental ventilar oportunamente durante las horas de mayor temperatura, evitar riegos excesivos y monitorear el estado sanitario de las plantas. Es esencial para un buen manejo de la producción de hortalizas dentro invernadero el uso de herramientas de monitoreo como registrador de temperatura y humedad ambiental, además, de sensores de humedad y temperatura de suelo.

Durante este mes, en cultivos al aire libre, tenemos varios cultivos que estarán listos para ser cosechados principalmente de hoja (lechuga, cilantro, perejil, espinaca) y otras de raíz (betarraga y zanahorias). En cuanto a la zanahoria, el momento de cosecha dependerá de la época de siembra. 

En abril también comienza la siembra de ajo. Para lo cual, debemos considerar una semilla de calidad, la cual no debe presentar ningún problema sanitario ni daño mecánico. De esta manera aseguraremos un producto de buena calidad. Además, se debe realizar una adecuada preparación de suelo, este debe estar mullido y en lo posible incorporar materia orgánica para mejorar la nutrición del suelo. 

En invernadero, aún permanecen algunos cultivos de temporada primavera verano por cosechar como tomates, pimientos y ajíes. Una vez realizada esta labor, todo el material vegetal que quede de los restos de la cosecha se deben incorporar a la pila de compost o a la vermicompostera. Terminada la cosecha sembrar o plantar cultivos de hojas (lechuga, acelga, espinaca, cilantro y perejil) y raíz (rabanito y betarraga). 

Una vez establecidos los cultivos, es importante ventilar el invernadero para regular el exceso de humedad dentro de este, con esto evitaremos la propagación de enfermedades.

En producción de hortalizas con criterios agroecológicos se recomienda la incorporación de materia orgánica, de preferencia estabilizada, en el suelo (compost, vermicompost y bokashi) siendo una muy buena alternativa, ya que aumenta la agregación estable del suelo, manteniendo su porosidad, lo cual favorece la aireación y la retención de humedad. Además, una fracción de la materia orgánica es mineralizada, dejando nutrientes disponibles para las plantas. También, regula la temperatura del suelo debido al color oscuro del humus entre otras funciones. Con lo anterior, se favorecerá el crecimiento y desarrollo de los cultivos que se establecerán. Se recomienda que la dosis de compost y bokashi sea de 2kg/m2 y de 1 Kg/m2, respectivamente. 

Ya sea al aire libre o en invernadero, siempre se recomienda realizar prácticas para aumentar la biodiversidad. Una de ellas es el establecimiento de policultivos, lo cual fomentará la diversificación de las especies cultivadas y optimizará el espacio utilizado. Además, se debe realizar rotaciones de cultivos (cambiar familia) para romper el ciclo de las enfermades. También es necesario establecer bandas florales para atraer enemigos naturales y de esa manera poder disminuir el ataque de plagas.

Nunca dejar el suelo descubierto, en caso de no establecer ningún cultivo, el suelo debe quedar cubierto con mulch vegetal (paja) u otro material que lo proteja. De esta manera evitaremos la volatilización y lixiviación de nutrientes.


Secano Interior > Praderas

El mes de marzo se caracterizó por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos.

En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas. Tanto la ballica anual + avena para pastoreo invernal, ası́ como también las bi-anuales y permanentes sembradas en marzo, podrían ser pastoreadas a los 40 a 60 días de su establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Aquellos cultivos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses de invierno. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco y de calidad durante todo el año para las vacas. Esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso del cultivo de alfalfa, puede utilizarse su último rebrote en forma directa. Se debe realizar una fertilización de las praderas permanentes y comenzar a verificar la presencia de larvas de cuncunilla negra para su control.

También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada (grano pastoso-duro) puede ser un buen aporte con alta materia seca (> 30% MS) y energía metabolizable (3 Mcal/kg MS), además su elevado rendimiento (17 a 25 ton MS/ha) en corto tiempo (5 a 6 meses) permite sostener mayores cargas animales en el sistema lechero. Debido a la situación de heladas en ciertas localidades, la calidad nutritiva del ensilaje y rendimiento debiera verse afectado. 


Secano Interior > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de marzo se presentaron abundantes precipitaciones, y en muchos lugares con cantidad muy sobre lo normal para esta fecha. Igualmente, las temperaturas bajaron bruscamente, aún cuando las mínimas aún estaban sobre los 7 °C y 10 °C. 

Esta condición retrasó las cosechas programadas para este mes, por lo que gran parte de esta actividad se está realizando en el mes de abril. 

La condición de marzo puede haber afectado la calidad de los tubérculos, especialmente en suelos con problemas de drenaje, favoreciendo la infección de Phytophthora infestans, si el cultivo presentó problemas en el follaje, Pectobacterium spp, Dickeya spp., Spongospora subterranea, entre otras y también, alterar la calidad culinaria del tubérculo por la exposición a saturación de suelo y bajas temperaturas. Además, los cambios bruscos de humedad en el suelo, pueden producir partidura de tubérculos e ingreso de patógenos. La expresión de todos estos problemas dependerá de las características del suelo y la variedad, además de los manejos previos que el agricultor realizó. 

Dado lo anterior, a la cosecha se debe tomar precauciones para evitar la presencia y expresión de estos problemas en el almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación.

Tizón tardío en follaje de papa


Valle Secano > Ganadería

Vacas lactantes

Según sea la disponibilidad de las praderas puede ser necesario recurrir a cultivos forrajeros como raps y coles. Ballicas anuales + avena no deben encontrarse en un estado óptimo para su utilización. Hay que considerar que estos forrajes suculentos contienen un bajo porcentaje de materia seca y debieran ser suplementados en cantidades restringidas (3 a 5 kg MS/vaca/día). Habría que recurrir a una proporción mayor de forrajes conservados en la dieta, de preferencia ensilajes de buena calidad en especial para las vacas en su primer tercio de la lactancia (temporada de partos de otoño) que necesitan alimentos de alto valor nutritivo y con buena materia seca (> 25-30%), como un ensilaje premarchitado. En cuanto a la suplementación con alimentos concentrados para vacas con mayores producciones de leche, seguir con concentrados energéticos y según el resto de la ración aportar suplementos proteicos de baja degradabilidad. En general, los rebrotes de otoño son bajos en MS, fibra, y altos en proteína; si la pradera es el alimento principal, los concentrados debieran tener valores medios a bajos en proteína (14-12% PC) y altos en energía (3,0 a 3,3 Mcal EM/kg MS). Las vacas de primavera que pueden lograr buenas producciones de leche (15 y 20 L/día) deben tener una adecuada condición corporal 3,5 (escala 1 a 5), y deberían ser suplementadas con 1 Kg por cada 2,5 L de leche por sobre esos niveles de producción; si, debieran contar con ofertas de pradera + cultivo forrajero de entre 20 a 25 Kg MS/vaca/día, y praderas con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.200-2.600 Kg MS/ha). Al no contar con ese escenario, es conveniente ajustar la ración alimenticia con otros alimentos suplementarios. En referencia al manejo reproductivo de las vacas de primavera ya cubiertas, se debiera decidir su permanencia según el diagnóstico de gestación. En los rebaños con parto bi-estacional se está en plena estación de partos de otoño; estar atento al manejo alimenticio de transición para disminuir los riesgos de enfermedades metabólicas (condición corporal 3,5) y ofrecer los mejores forrajes frescos y conservados a esas vacas suplementando con concentrados según necesidad de balance de la ración y nivel productivo.

Vacas no lactantes (secas)

Este periodo fisiológico es de vital importancia en el ciclo productivo de la vaca para la siguiente lactancia. En los sistemas con partos en dos épocas (otoño y primavera), hay un número creciente de animales de esta categoría para parto de otoño. Si las vacas tienen una buena condición corporal desde el secado (3,5), pueden utilizar los residuos de las praderas inmediatamente después de pasar las vacas en lactancia, o permanecer en un sector exclusivo para ellas; ofrecer en forma restringida pradera y suplementar con forraje seco (heno/paja) a voluntad; no se aconseja suministrar heno de leguminosas como de alfalfa o de trébol (por el exceso de calcio). Alrededor de 21 días antes del probable parto (comienzo del periodo de transición), hacer un cambio gradual de la ración alimenticia hacia una dieta con mayor contenido de materia seca (heno/paja/ensilajes) y sólo algo de pradera y concentrado; en la medida que la gestación llega a término, la vaca tiene menor capacidad de consumo (limitación física) y la demanda de nutrientes aumenta (crecimiento fetal y anexos embrionarios), de tal forma que el concentrado (2 a 3 Kg) y las sales minerales pre-parto (0,200 a 0,250 Kg) son esenciales de suplementar en esta fase previa al parto. Una vez que pare la vaca se debe ajustar la ración progresivamente al que reciben las lecheras.

Vaquillas de reemplazo

Según la época de nacimientos, los animales de reemplazo debieran tener un ritmo de crecimiento y desarrollo lo más homogéneo en el tiempo (0,600 a 0,750 Kg/día de ganancia de peso vivo), según la genética (tipo animal). Las vaquillas cubiertas en la temporada (entre 15 y 18 meses de edad) debieran haber alcanzado un peso vivo cercano al 65% del peso adulto de la vaca (vaca de 550 Kg: alrededor de 357 Kg) y una condición corporal de 3,5, deben pasar a examen ginecológico para determinar preñez. Las vaquillas cubiertas en el invierno anterior para parto en este otoño, se encuentran con preñez avanzada (> a 8 meses de gestación), o ya recién paridas; si tienen una buena condición corporal (3,5), en los últimos dos meses de gestación pueden pastorear praderas hasta su octavo mes de gestación y luego, juntarse con las vacas secas. Esto permite una integración “social” al rebaño, y en especial también, se ajustan al régimen alimenticio y de manejo del período de transición. Hay que tener cuidado de hacer este manejo cuando haya un grupo de vaquillas con similar condición fisiológica; no se debe integrar nunca uno o dos animales al grupo de vacas, ya que pueden ser segregadas y sufrir traumatismos, en especial cuando hay muchas vacas. Hacia el término de este periodo, es posible que en conjunto, se les haga pasar por la sala de ordeña, y así se acostumbren al ambiente en el que serán ordeñadas después del parto. Así es posible asegurar mejor la ingesta del concentrado, que en estos animales puede ser aumentada en 1 Kg respecto de lo que consumen las vacas (2-3 Kg), según sea la calidad y cantidad del resto de los alimentos de la ración y de su condición corporal.

Terneros(as)

En un sistema lechero bi-estacional ordenado debiera haber nacimientos desde fines de febrero en adelante (partos de “otoño”). En los sistemas permanentes, tienen mas nacimientos, en la medida que concentren la parición de las vaquillas de reemplazo. Los terneros nacidos de hace mas de tres meses y ya destetados, debieran seguir con suplementos como concentrado y heno para lograr buenas ganancias de peso vivo (0,600 – 0,700 Kg/día). Si los animales dejan el sector de praderas exclusivas de terneros, se puede distanciar el tratamiento antiparasitario interno a cada 60 días por unas dos veces mas durante el otoño. De lo contrario seguir con un régimen mensual de aplicación. Después de los tres a cuatro meses de edad, aplicar las vacunas contra enfermedades según pauta sanitaria recomendada por un médico veterinario.  Las aplicaciones contra mosca de los cuernos según tipo de producto y la temporada, va en declinación. Aquellos terneros nacidos temprano en la temporada (julio-agosto), se encuentran con alrededor de 8-9 meses de edad. Según su desarrollo y crecimiento y dependiendo de la disponibilidad y calidad de pradera, pueden eventualmente seguir con una suplementación menor de concentrado (1 a 2 Kg) y eventualmente heno. Según el sistema, los machos salen del predio, o permanecen para insertarlos en un régimen de recría. Las hembras prosiguen en la recría de vaquillas para una cubierta temprana.


Valle Secano > Hortalizas

Durante el mes de marzo en la Región de Los Lagos se registraron precipitaciones abundantes, muy por sobre el promedio histórico para este mes. Asimismo, se observó un comportamiento en las temperaturas más fresco de lo habitual, destacando temperaturas máximas que, en general, fueron cercanas a los 2 °C inferiores al promedio histórico. 

Lo anterior ha generado un escenario de riesgo importante para la producción hortícola, especialmente en cultivos establecidos al aire libre, ya que favorece el desarrollo de enfermedades fungosas, pudriciones radiculares, dificulta el manejo oportuno de las labores de campo y reduce la velocidad de crecimiento de algunas hortalizas. Se recomienda evitar labores en suelos excesivamente húmedos y ajustar los riegos de acuerdo al cultivo.

En producción bajo invernadero, si bien existe una mayor protección frente a las condiciones climáticas adversas, las abundantes precipitaciones y las bajas temperaturas registradas hacen indispensable poner mayor atención en el manejo de la ventilación y el riego. La acumulación de humedad dentro del invernadero producida por la transpiración de las plantas, evaporación del suelo y el riego, sumado a las bajas temperaturas, favorece la condensación dentro del invernadero provocando un aumentando en el riesgo de enfermedades. Por ello, es fundamental ventilar oportunamente durante las horas de mayor temperatura, evitar riegos excesivos y monitorear el estado sanitario de las plantas. Es esencial para un buen manejo de la producción de hortalizas dentro invernadero el uso de herramientas de monitoreo como registrador de temperatura y humedad ambiental, además, de sensores de humedad y temperatura de suelo.

Durante este mes, en cultivos al aire libre, tenemos varios cultivos que estarán listos para ser cosechados principalmente de hoja (lechuga, cilantro, perejil, espinaca) y otras de raíz (betarraga y zanahorias). En cuanto a la zanahoria, el momento de cosecha dependerá de la época de siembra. 

En abril también comienza la siembra de ajo. Para lo cual, debemos considerar una semilla de calidad, la cual no debe presentar ningún problema sanitario ni daño mecánico. De esta manera aseguraremos un producto de buena calidad. Además, se debe realizar una adecuada preparación de suelo, este debe estar mullido y en lo posible incorporar materia orgánica para mejorar la nutrición del suelo. 

En invernadero, aún permanecen algunos cultivos de temporada primavera verano por cosechar como tomates, pimientos y ajíes. Una vez realizada esta labor, todo el material vegetal que quede de los restos de la cosecha se deben incorporar a la pila de compost o a la vermicompostera. Terminada la cosecha sembrar o plantar cultivos de hojas (lechuga, acelga, espinaca, cilantro y perejil) y raíz (rabanito y betarraga). 

Una vez establecidos los cultivos, es importante ventilar el invernadero para regular el exceso de humedad dentro de este, con esto evitaremos la propagación de enfermedades.

En producción de hortalizas con criterios agroecológicos se recomienda la incorporación de materia orgánica, de preferencia estabilizada, en el suelo (compost, vermicompost y bokashi) siendo una muy buena alternativa, ya que aumenta la agregación estable del suelo, manteniendo su porosidad, lo cual favorece la aireación y la retención de humedad. Además, una fracción de la materia orgánica es mineralizada, dejando nutrientes disponibles para las plantas. También, regula la temperatura del suelo debido al color oscuro del humus entre otras funciones. Con lo anterior, se favorecerá el crecimiento y desarrollo de los cultivos que se establecerán. Se recomienda que la dosis de compost y bokashi sea de 2kg/m2 y de 1 Kg/m2, respectivamente. 

Ya sea al aire libre o en invernadero, siempre se recomienda realizar prácticas para aumentar la biodiversidad. Una de ellas es el establecimiento de policultivos, lo cual fomentará la diversificación de las especies cultivadas y optimizará el espacio utilizado. Además, se debe realizar rotaciones de cultivos (cambiar familia) para romper el ciclo de las enfermades. También es necesario establecer bandas florales para atraer enemigos naturales y de esa manera poder disminuir el ataque de plagas.

Nunca dejar el suelo descubierto, en caso de no establecer ningún cultivo, el suelo debe quedar cubierto con mulch vegetal (paja) u otro material que lo proteja. De esta manera evitaremos la volatilización y lixiviación de nutrientes.


Valle Secano > Praderas

El mes de marzo se caracterizó por presentar un incremento en la tasa de crecimiento de la pradera, debido principalmente a la cantidad de precipitaciones acumuladas. Se pueden presentan localidades y/o sectores con praderas con baja productividad, debido al manejo realizado. Praderas bajo riego presentan buenas productividades si fueron regadas de manera constante y en base a sus requerimientos hídricos.

En este período las rotaciones en la pradera se podrían encontrar entre los 25 y 40 días, donde los animales más productivos requerirán de otros suplementos alimenticios. Para animales en producción la oferta de pradera + cultivo forrajero debe ser de 20 a 25 Kg MS/vaca/día, con adecuada disponibilidad en pastoreo (2.000-2.400 Kg MS/ha). En las praderas permanentes de pastoreo se puede dejar residuos menores (4-6 cm, con 1.400 a 1.600 kg MS/ha) durante el otoño para mejorar el macollamiento de las gramíneas. Tanto la ballica anual + avena para pastoreo invernal, ası́ como también las bi-anuales y permanentes sembradas en marzo, podrían ser pastoreadas a los 40 a 60 días de su establecimiento, siempre que el clima lo permita y hayan sido establecidas en suelos con buena fertilidad y con una fertilización apropiada. Aquellos cultivos establecidos para el otoño e invierno (rutabaga, coles) serían utilizados en la medida que falte pradera ya que pueden seguir acumulando MS y nutrientes para los próximos meses de invierno. Siempre los sistemas lecheros más intensivos requieren una mayor seguridad de oferta de forraje fresco y de calidad durante todo el año para las vacas. Esto les permite abaratar los costos y ofrecer alimentos de buena calidad. En el caso del cultivo de alfalfa, puede utilizarse su último rebrote en forma directa. Se debe realizar una fertilización de las praderas permanentes y comenzar a verificar la presencia de larvas de cuncunilla negra para su control.

También, el cultivo de maíz para ensilaje es un buen complemento de raciones alimenticias de invierno y en la primavera temprana. Cosechado en forma adecuada (grano pastoso-duro) puede ser un buen aporte con alta materia seca (> 30% MS) y energía metabolizable (3 Mcal/kg MS), además su elevado rendimiento (17 a 25 ton MS/ha) en corto tiempo (5 a 6 meses) permite sostener mayores cargas animales en el sistema lechero. Debido a la situación de heladas en ciertas localidades, la calidad nutritiva del ensilaje y rendimiento debiera verse afectado. 


Valle Secano > Cultivos > Papas

En la Región de Los Lagos durante el mes de marzo se presentaron abundantes precipitaciones, y en muchos lugares con cantidad muy sobre lo normal para esta fecha. Igualmente, las temperaturas bajaron bruscamente, aún cuando las mínimas aún estaban sobre los 7 °C y 10 °C. 

Esta condición retrasó las cosechas programadas para este mes, por lo que gran parte de esta actividad se está realizando en el mes de abril. 

La condición de marzo puede haber afectado la calidad de los tubérculos, especialmente en suelos con problemas de drenaje, favoreciendo la infección de Phytophthora infestans, si el cultivo presentó problemas en el follaje, Pectobacterium spp, Dickeya spp., Spongospora subterranea, entre otras y también, alterar la calidad culinaria del tubérculo por la exposición a saturación de suelo y bajas temperaturas. Además, los cambios bruscos de humedad en el suelo, pueden producir partidura de tubérculos e ingreso de patógenos. La expresión de todos estos problemas dependerá de las características del suelo y la variedad, además de los manejos previos que el agricultor realizó. 

Dado lo anterior, a la cosecha se debe tomar precauciones para evitar la presencia y expresión de estos problemas en el almacenamiento. Para esto hay que cosechar con suelo seco, calibrar maquinarias para evitar golpes y heridas en los tubérculos, realizar una buena ventilación en bodega para un rápido sellado de heridas y acondicionamiento de los tubérculos, que evite condensación de agua sobre ellos. Hay que evitar dejar los tubérculos por mucho tiempo en el suelo, ya que esto favorece la presencia de sarna plateada, costra negra y sarna polvorienta sobre ellos, afectando su calidad. El almacenamiento se debe realizar en bodegas limpias, desinfectadas y sin problemas de goteras ni ventilación.

Pudrición en almacenamiento


Disponibilidad de Agua PDF
Análisis Del Indice De Vegetación Normalizado (NDVI) PDF

Respecto de la respuesta fisiológica de las plantas al efecto del clima, las imágenes satelitales reflejan la magnitud del crecimiento o disminución de la cobertura vegetal en esta época del año mediante el índice de vegetación NDVI (Desviación Normalizada del Índice de Vegetación).

Para esta quincena se observa un NDVI promedio regional de 0.81 mientras el año pasado había sido de 0.78. El valor promedio histórico para esta región, en este período del año es de 0.78.

El resumen regional en el contexto temporal se puede observar en el siguiente gráfico.

La situación por comunas se presenta en el siguiente gráfico, donde se presentan las comunas con índices más bajos.

Indice De Condición De La Vegetación (VCI) (En Evaluación) PDF

Para el monitoreo del estado de la vegetación en la Región se utilizó el índice de condición de la vegetación, VCI (Kogan, 1990, 1995). Este índice se encuentra entre valores de 0% a 100%. Valores bajo 40% se asocian a una condición desfavorable en la vegetación, siendo 0% la peor condición histórica y 100% la mejor (tabla 1).

En términos globales la Región presentó un valor mediano de VCI de 92% para el período comprendido desde el 22 de marzo al 6 de abril. A igual período del año pasado presentaba un VCI de 88% (Fig. 1). De acuerdo a la Tabla 1 la Región de Los Lagos, en términos globales presenta una condición Favorable.

Tabla 1. Clasificación de la condición de la vegetación de acuerdo a los valores del índice VCI.

 

Tabla 2. Resumen de la condición de la vegetación comunal en la Región de acuerdo al análisis del índice VCI.

 

Figura 1. Valores del índice VCI para el mismo período entre los años 2000 al 2022 para la Región de Los Lagos

 

Figura 2. Valores promedio de VCI en Matorrales en la Región de Los Lagos

 

Figura 3. Valores promedio de VCI en praderas en la Región de Los Lagos

 

Figura 4. Valores promedio de VCI en terrenos de uso agrícola en la Región de Los Lagos

 

Figura 5. Valores comunales promedio de VCI en la Región de Los Lagos de acuerdo a la clasificación de la Tabla 1.

 

Las comunas que presentan los valores más bajos del índice VCI en la Región corresponden a c("Chonchi", "Castro", "Quellón", "Puqueldón", "Futaleufú") con c(59, 64, 65, 65, 66)% de VCI respectivamente.

Figura 6. Valores del índice VCI para las 5 comunas con valores más bajos del índice del 22 de marzo al 6 de abril.

Análisis Del Índice De Vegetación Ajustado al Suelo (SAVI) PDF